jueves, 5 de febrero de 2026

HABLEMOS DE LOBOS VESTIDOS DE OVEJAS... ¡POR FIN!

 

A estas alturas de partido, como es normal y como nos ha pasado a muchas personas, me he topado con gente así, claro que sí. Son maestros/as de la manipulación que sobreviven bajo disfraces de autoestima y sonrisas tan de plástico como su ética. Llenan sus vidas personales vacías con conquistas laborales a base de la venta, en rebajas, de engaños.
​Por desgracia, uno acaba descubriendo la decepción que se esconde tras esos gestos fingidos de admiración o cariño. Pero, mirándolo con perspectiva, también es una suerte: gracias a esas personas aprendes a elegir mejor tus batallas y, sobre todo, tus compañías.
​En definitiva, no son más que simples figurantes obsesionados con figurar; piratas de un botín vacío cuyo único tesoro consiste en la aprobación impostada de sus semejantes. Personas falsas que triunfan en un mundo falso. Un mundo que llegan a confundir con el real. Tienen una visión del mundo y de la propia vida que se asemeja a una batalla perpetúa en la que las buenas personas son carne de cañón y ellas pelean desde la retaguardia con discursos amables en los que no creen. Así de triste. Así de revelados por casi todos. Así de impostadas.

Fdo. Diego Bueno

HABLEMOS DE LOBOS VESTIDOS DE OVEJAS... ¡POR FIN!

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