Todas, en mayor o menor medida, habéis sido víctimas de la discriminación y la desigualdad. Incluso aquellas que pensais que "no es para tanto" o que responsabilizais a otras mujeres por no imponerse o rebelarse ante el machismo (recordemos que de ahí a justificar una agresión sexual por el uso de una falda corta hay solo un paso).
Ese es el mecanismo de las sociedades machistas: logran que las propias mujeres interioricen ese sistema, normalizando comportamientos sociales que son inherentemente discriminatorios o incluso riendo chistes que las perpetúan. El verdadero problema es la injusticia estructural que genera el machismo por el simple hecho de ser mujer.
Aunque hayamos avanzado como sociedad, es vital tener claro que cada logro en pos de la igualdad de derechos y oportunidades ha sido, precisamente, eso: ¡CONSEGUIDO! Ningún avance en derechos (y mucho menos en el ámbito laboral) llega solo ni es un regalo; cada uno ha sido fruto de la lucha.
Teniendo en cuenta que aún queda mucho camino y que acechan etapas de involución, no podemos bajar la guardia. Debemos ser conscientes de la necesidad de seguir reivindicando con firmeza.
¡Enhorabuena y felicidades, mujeres trabajadoras!
Fdo. Diego Bueno