lunes, 30 de marzo de 2026

HABLEMOS DE LA SITUACIÓN DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS Y LA REALIDAD SOCIAL EN ANDALUCÍA… ¡POR FIN!

 



Se acercan elecciones en Andalucía y esto significa que ya estamos en campaña electoral. Por desgracia, estas campañas suelen basarse en ver quién tiene más capacidad para engañar a la ciudadanía. Se ofrecen datos que interesan electoralmente y, por el contrario, se eluden los que no convienen; se miente, se disfrazan verdades con eufemismos o simplemente se obvian. En definitiva, se pone en práctica toda la gama de estrategias diseñadas para llevar a los votantes al terreno de los candidatos, a ser posible sin que el ciudadano se percate.

Yo no digo que todo lo que haya hecho el PP, como partido del Gobierno de Andalucía, sea malo. Lo que digo es que aquello que personalmente me importa es, objetivamente, un auténtico desastre.

¿Andas buscando qué es lo que me importa? Dentro de las competencias de la Junta de Andalucía, me importa la sanidad y la educación pública, la atención a la dependencia y a las personas con discapacidad. Me importa el fracaso escolar y, en particular, la Formación Profesional. Me preocupa el empleo, sobre todo el juvenil y el de colectivos vulnerables, así como la situación económica de muchas familias, los sueldos y las condiciones laborales. Me importa el bienestar general, la renta per cápita, los avances tecnológicos y medioambientales, el machismo, la honestidad política y, por supuesto, la vivienda.

Me interesan menos conceptos como la “españolidad”, las tradiciones, los toros, la caza, el ejército o la religión; por ello, voy a ofrecer datos contrastados sobre lo que más me preocupa tras haber mantenido una consulta detallada con Gemini:

1. Medio ambiente y gestión natural

En 2026, Andalucía ha vivido una profunda reforma normativa que, según sectores sociales y ecologistas, supone un retroceso en las garantías de protección.

  • Externalización del control (LEGAM 2026): La recién aprobada Ley para la Gestión Ambiental de Andalucía (LEGAM) permite que entidades privadas asuman funciones de inspección y vigilancia que antes eran exclusivas de la Administración. Esto reduce la independencia de la supervisión y afecta a las condiciones laborales.
  • Simplificación administrativa: La norma sustituye autorizaciones previas por "declaraciones responsables". Aunque agiliza la inversión, debilita el control preventivo sobre proyectos con impacto ecológico.
  • Ley de montes (Ley 3/2026): Publicada en marzo de 2026, esta ley flexibiliza el uso del suelo forestal. Se critica que no declare todos los montes como "dominio público", abriendo la puerta a una gestión mercantilista.
  • Crisis de Doñana: Pese al acuerdo de 2024, el Parque Nacional alcanzó su mínimo histórico de aves censadas. Excluido de la "Lista Verde" de la UICN, no se espera su readmisión hasta finales de 2026 por el mal estado de los acuíferos y el robo de agua.
  • Modelo urbanístico: La Ley LISTA favorece la construcción en suelo rústico, un modelo de "ciudad dispersa" que encarece los servicios públicos y daña el paisaje.

2. Vivienda: precios, alquiler y exclusión

  • Precio del alquiler: Ha sufrido un incremento del 9,4% anual. El esfuerzo financiero para alquilar absorbe más del 40% del salario neto de los jóvenes andaluces.
  • Fondos buitre: Existe una gran concentración de inmuebles en manos de grandes tenedores que controlan el 5% del parque de alquiler en capitales como Málaga y Sevilla.
  • Desahucios: Andalucía concentra el 20% del total nacional de lanzamientos, afectando principalmente a familias de rentas bajas.
  • Falta de regulación: La negativa a aplicar topes de precios en "zonas tensionadas" mantiene la escalada de precios sin freno administrativo.

3. Sistema sanitario, listas de espera y salud mental

Andalucía se sitúa a la cola de España en accesibilidad y recursos, con una brecha creciente respecto a la media nacional.

Indicador (Datos 2025-2026)

Andalucía

Media España

Diferencia / Posición

Espera cita Médico Familia

11,16 días

9,15 días

La más alta del país

Espera para Especialista

136 días

104 días

+32 días sobre la media

Gasto sanitario por habitante

1.610 €

1.840 €

Penúltima CCAA

Psicólogos (por 100k hab.)

6

10

Muy lejos de la UE (18)

Camas hospitalarias (por 1k hab.)

2,1

3,0

Déficit estructural

  • Atención primaria: Mientras en otras comunidades la cita se obtiene en 48-72 horas, en Andalucía la demora de 11 días colapsa las urgencias hospitalarias.
  • Privatización: La derivación de más de 500 millones de euros anuales a la sanidad privada supone un aumento del 25% en conciertos respecto a 2018.
  • Salud mental: Es una "emergencia silenciosa". Con solo 6 psicólogos por cada 100.000 habitantes, la espera para una primera consulta puede superar los 180 días.
  • Infraestructuras: La ejecución real del presupuesto para nuevos centros en 2025 fue inferior al 60%, dejando proyectos pendientes en provincias como Sevilla y Málaga.

4. Dependencia y discapacidad

  • Tiempos de gestión: Se requieren 496 días de media para resolver un expediente, frente a los 341 días de la media nacional.
  • Fallecidos en espera: Cerca de 7.000 personas fallecieron en 2025 esperando la ayuda que ya tenían reconocida.
  • Reconocimiento de grado: Existen retrasos de más de 14 meses para la valoración inicial de discapacidad en provincias como Sevilla.

5. Educación y formación profesional: el desmantelamiento de lo público

Andalucía lidera el ranking nacional en pérdida de unidades en la escuela pública y en el trasvase de alumnado de FP hacia el sector privado.

  • Cierre de aulas: Desde 2019, se han suprimido cerca de 3.000 clases de Infantil y Primaria en centros públicos. Mientras la administración usa el descenso de natalidad como excusa, la red concertada apenas ha perdido unidades, permitiéndose bajar la ratio de alumnos por clase, un privilegio negado a la pública.
  • El "boom" de la FP privada: En la última década, las plazas privadas han crecido un 350%, mientras la oferta pública solo ha subido un 40%. Cada curso, unos 30.000 jóvenes se quedan sin plaza pública, viéndose obligados a pagar entre 2.000 y 5.000 euros anuales en la privada.
  • Especialización: Los centros privados acaparan los ciclos de alta empleabilidad (Sanidad, Informática), dejando para la pública los de mayor coste de mantenimiento y menor demanda.
  • Abandono escolar: Registramos una tasa del 16,8% (datos 2025), lejos del 13,9% nacional y del objetivo del 9% marcado por la UE.
  • Atención a la diversidad: El déficit de PTIS (Personal Técnico de Integración Social) es crítico. La precariedad y subcontratación de estos profesionales impide una inclusión real.

6. Mercado laboral y pobreza

  • Desempleo: Tenemos una tasa del 17,4% (España: 11,2%) y el paro juvenil supera el 35%.
  • Pobreza infantil: El 40,5% de los menores está en riesgo de exclusión. La desigualdad es tal que un niño en un barrio vulnerable de Sevilla tiene una esperanza de vida hasta 7 años menor que uno en un barrio rico.
  • Renta y salarios: El salario medio es un 12% inferior al nacional y la Renta Per Cápita se sitúa un 25% por debajo de la media española.
  • Discapacidad y empleo: La tasa de actividad es 10 puntos inferior a la media nacional, con una falta de inserción real en la empresa ordinaria.

7. Igualdad y lucha contra el machismo

  • Violencia de género: Andalucía registra cifras alarmantes en el sistema VioGén. Falta de recursos en los CMIM (Centros Municipales de Información a la Mujer), especialmente en el entorno rural.
  • Brecha salarial: Las mujeres andaluzas cobran, de media, un 20% menos que los hombres y asumen el 85% de las excedencias por cuidados, lo que penaliza gravemente su jubilación.

8. Avances tecnológicos

  • Inversión en I+D+i: Andalucía invierte solo el 0,95% de su PIB en ciencia (España: 1,45%). Aunque existen polos tecnológicos en Málaga y Sevilla, esta inversión no llega de forma equitativa al resto del territorio.

Conclusión: Este informe es la radiografía de una "libertad" que, en la práctica, se traduce en externalización y desregulación. Lo que nos venden como eficiencia es, en realidad, un deterioro estructural de nuestros derechos más básicos. La brecha entre la gestión pública y la derivación masiva a manos privadas no es un accidente: es el eje central y deliberado de las políticas del actual Gobierno andaluz.

Andalucía posee un potencial humano y tecnológico inmenso, pero camina lastrada por una gestión que prioriza el negocio sobre el servicio y por supuesto que el negocio es lícito y necesario pero siempre que no fomente una desigualdad de renta que ya es marca de la casa. Todo ello aparece hoy perfectamente “eufemizado” (sí, la palabra me la he inventado) bajo un disfraz de “moderación” (también marca de la casa) diseñado para que no miremos las cifras.

Sin embargo, los datos son tozudos y no entienden de marketing electoral. ¡Voten!, pero voten sabiendo lo que votan. Por supuesto, todos somos muy libres de escupir hacia arriba o de anteponer banderitas, toros y tradiciones a la sanidad de nuestros hijos o a la educación de nuestros jóvenes. ¡Faltaría más!

Fdo. Diego Bueno


lunes, 23 de marzo de 2026

HABLEMOS DE POR QUÉ NO CONTROLAS TUS EMOCIONES Y CÓMO CAMBIARLO… ¡POR FIN!

 

Este no es más que un somero resumen de uno de los capítulos de mi próximo libro. Espero que os despierte curiosidad a quienes mostráis interés en temas de inteligencia emocional o pedagogía aplicada a la vida diaria.

Siendo breve y directo, debo advertirte que hay algo que necesitas cada día y que nadie te enseñó. Ni en el colegio, ni en casa. Nadie sabía cómo enseñarlo. Hablo de saber qué hacer con lo que sientes, de ese nudo en el estómago antes de una complicada charla en público, de la ansiedad que te aprieta el pecho sin permiso o de esa rabia que estalla y luego te deja preguntándote: ¿por qué reaccioné así?

Lo que nos han contado ("controla tus emociones", "sé fuerte", "piensa en positivo") no solo no funciona, sino que nos desestabiliza aún más. No busques aquí técnicas rápidas. Buscamos un cambio de paradigma en tu mundo interior.

El vacío en nuestra educación

Piensa en tus años de formación: matemáticas, lengua, historia... años resolviendo ecuaciones o memorizando lecciones. Pero ¿cuántas horas dedicaste a aprender qué hacer con el miedo? ¿Quién te explicó cómo relacionarte con la tristeza o la rabia sin destruirte a ti mismo o a los demás?

La respuesta suele ser: NADA. Cero horas. Y sin embargo, las emociones determinan la calidad de tu vida. Lo que sí aprendimos fueron mensajes invisibles: que llorar es de débiles o que mostrar vulnerabilidad es peligroso. Ver las emociones como adversarios es el error más dañino que cargamos como especie.

La ciencia del "secuestro": La Amígdala

En tu cerebro vive la amígdala, una pequeña estructura encargada de mantenerte vivo. Es un sistema de alarma que dispara una respuesta antes de que puedas razonar. Por eso sientes miedo o rabia antes de evaluar si la situación lo justifica.

Daniel Goleman lo llamó "secuestro amigdalar". Intentar que no pase es como intentar controlar un reflejo: no puedes decidir no parpadear si algo se acerca a tus ojos. Pero, aunque la emoción ocurra de forma automática, sí que puedes cambiar lo que haces después de que aparezca.



Las emociones no son hechos, son información

La neurociencia moderna nos dice que las emociones son construcciones. Tu cerebro predice el mundo basándose en el pasado para dar sentido a lo que sientes. Por tanto, la ansiedad ante una presentación no es una verdad absoluta de que algo saldrá mal; es solo una hipótesis de tu cerebro. Las emociones son información, pero no son hechos.

Cada una tiene un propósito:

  • Miedo: Protegernos del peligro.
  • Ira: Defender nuestros límites.
  • Tristeza: Procesar la pérdida y buscar apoyo.
  • Vergüenza: Mantener la pertenencia al grupo.
  • Asco: No morir envenenados

La trampa de las "arenas movedizas"

El problema no es sentir; el problema es la evitación. Steven Hayes usa una metáfora perfecta: si caes en arenas movedizas y pataleas con fuerza, te hundes más rápido. Con las emociones pasa igual. Intentar suprimir la tristeza o la ansiedad solo las hace más crónicas y consume tu energía.

El fracaso de los consejos tradicionales

Nos han dicho que "ser racional" es la clave. Pero la supresión emocional tiene un coste altísimo. Cuando te tragas las lágrimas o finges que todo está bien, tu presión arterial sube y tus niveles de estrés se disparan. Además, la gente a tu alrededor percibe esa desconexión.

Lo mismo ocurre con la positividad tóxica. Ese "solo buenas vibraciones" es una forma de violencia emocional que invalida experiencias humanas necesarias. Cuanto más persigues la felicidad como una obligación, más se te escapa.

No todo está en tu cabeza: El contexto

Como docente aprendiz constante de la pedagogía aplicada y el mundo de las emociones y tras muchos años intentando entender cómo funcionan, sé que no podemos ignorar la realidad. La capacidad de regular emociones no existe en el vacío; la pobreza, los posibles traumas o las injusticias individuales o colectivas afectan directamente al sistema nervioso. A veces, por ejemplo, la rabia no es algo que debas "gestionar", sino una respuesta digna ante una situación que no debería existir.

El cambio de paradigma: De controlar a relacionarse

Lo que te propongo es simple de entender, pero difícil de practicar: deja de intentar controlar tus emociones y empieza a relacionarte con ellas. Controlar implica dominio, pero como ya hemos visto, las emociones aparecen antes de que puedas decidir nada.

El objetivo es ampliar tu "ventana de tolerancia": esa zona donde puedes experimentar emociones intensas sin que te desorienten o te bloqueen. No buscamos eliminar la emoción, sino aumentar tu capacidad para contenerla.

Instrucciones claras y directas que te ayudarán:

1. "Name it to tame it" (Nómbralo para domarlo)

Poner nombre a lo que sientes es una herramienta neurocientífica poderosa. Al decir "esto es miedo" o "siento decepción", activas la corteza prefrontal y reduces la actividad de la amígdala. Nombrar le da distancia a la emoción; ya no eres la emoción, sino alguien que la observa.

Ojo: Nombrar no es analizar ni rumiar; es simplemente reconocer qué hay presente aquí y ahora.

2. Aceptación no es resignación

Aceptar significa dejar de añadir lucha al dolor. El dolor es inevitable (perder a alguien, fracasar, ser rechazado), pero el sufrimiento es lo que añadimos nosotros cuando nos resistimos con frases como "¿por qué a mí?" o "no debería sentir esto".

Imagina que tienes un visitante no deseado en casa. Si gastas tu energía intentando echarlo a empujones, acabarás agotado. Si aceptas que está ahí, aunque no te guste, podrás seguir haciendo tus cosas. Las emociones son ese visitante: cuanto más luchas, más energía te consumen.

3. El método RAIN

Una técnica muy útil para esos momentos en los que algo te descoloca:

  • R de Reconocer: "Siento ansiedad". Ponle nombre, cuanto más completo, mejor. El lenguaje nos hace más humanos, es una característica humana y es la forma en que definimos lo que sentimos.
  • A de Aceptar: Deja que la experiencia esté ahí, sin juzgarla.
  • I de Investigar: ¿Dónde lo noto en el cuerpo? ¿Qué pensamientos trae?
  • N de No identificarte: Tú eres el cielo, las emociones son nubes. Las nubes pueden ser tormentas oscuras, pero el cielo nunca deja de ser cielo por muchas nubes que haya. El cielo no es dañado por ellas.

El ingrediente secreto: La autocompasión

Nada de esto funciona si te machacas. La autocompasión, según Kristin Neff, es tratarte con la misma amabilidad que le ofrecerías a un buen amigo. No es victimismo; es humanidad compartida. Recuerda que no estar bien también es estar vivo.

Nota importante: Si las emociones son tan intensas que te sobrepasan, pedir ayuda profesional no es un fracaso; es una decisión inteligente.

La pregunta final: ¿Qué te dice esta emoción?

En lugar de "¿cómo controlo esto?", pregúntate: "¿Qué me está diciendo esta emoción sobre mi vida?".

  • La ansiedad puede avisarte de que tu ritmo no es sostenible.
  • La rabia, de que necesitas poner límites.
  • El vacío, de que te has desconectado de lo que amas.

Como decía Viktor Frankl, “el sufrimiento encuentra su sentido cuando se convierte en combustible para el cambio”. Escucha a tus emociones; son mensajeros, no enemigos.

Mi propuesta

La próxima vez que algo te perturbe, antes de buscar la distracción del móvil o la comida o compras impulsivas, prueba esto:

  1. ¡Para! (de la mejor forma que sepas. Respirando, en silencio, parado/ o en movimiento. Como te sea más fácil)
  2. ¡Nombra lo que sientes!
  3. ¡Dale permiso para estar ahí!
  4. ¡Acércate con curiosidad!
  5. ¡Pregúntale qué necesita decirte!
  6. ¡Y escucha! ¡Escucha de verdad!
  7. ¡Y ahora... cuídate! Pregúntate: "¿Qué es lo más útil o bondadoso que puedo hacer por mí en este momento?". A veces la respuesta es descansar, a veces es poner un límite y, otras veces, es simplemente darnos un poco de la ternura que le ofreceríamos a un buen amigo.

Reflexiona sobre esto: Si las emociones que más evitas pudieran hablarte... ¿qué mensaje llevan años esperando a que escuches?

Fdo. Diego Bueno

jueves, 19 de marzo de 2026

HABLEMOS DE SER PADRE EN EL SIGLO XXI… ¡POR FIN!

 

Es obvio que ser padre va infinitamente más allá del hecho de tener hijos o hijas. Es, posiblemente, la arquitectura más compleja y completa del amor. A diferencia de otros afectos como las relaciones de pareja, la paternidad se construye sobre un cimiento de responsabilidad perpetua y un desvelo que no conoce descanso; es un proceso que no se agota en el tiempo y que supera, con creces, el simple ejercicio de dictar normas o trazar límites.

Educar en el amor y con amor es un desafío mucho mayor que imponer la obediencia. No es tarea fácil y no basta con el mandato; se requiere la palabra precisa y el argumento sereno. Exige el arte de la escucha activa, la delicadeza de la empatía y, sobre todo, el ejercicio de memoria, es decir, recordar quiénes fuimos a su edad para entender quiénes son ellos hoy, mientras nos esforzamos por caminar al compás de sus tiempos. Se trata de un reto apasionante, intenso y constante.

Hay una belleza melancólica en este oficio: ser padre es ver cómo nuestra propia tarde se tiñe de sombras mientras en ellos estalla el sol de la juventud. Es aceptar que somos el espejo donde se miran, un ejemplo constante que se proyecta en cada gesto mínimo de la vida diaria.

No sé si ese instinto de protección que nos desborda nace de la genética, de la biología o de los ecos de una sociedad que nos asignó el rol de guardianes. Lo cierto es que ese "sinvivir" habita en nosotros; esa necesidad casi física de saber que están bien, de que el mundo les es propicio.

Por fortuna, muchos hemos logrado sacudirnos el polvo de viejos atavismos y silencios impuestos. Nos hemos concedido el lujo (que debería ser norma) de besar, de acariciar y de desnudar nuestras emociones. Hemos descubierto que convivir no es solo coincidir bajo el mismo techo, sino convertir el silencio en diálogo. Es entender que el verdadero hogar no se levanta con ladrillos, sino con la calidez de la palabra entregada y el refugio de un abrazo a tiempo. Aceptar que cometemos errores y tener la humildad de reconocerlos es nuestra mayor lección; al final, en el arte de ser padre, nunca dejamos de ser, también, eternos aprendices.

Hoy quiero apelar a cada padre que lea estas líneas. Los invito a barrer los escombros de esos complejos y tabúes que, durante tanto tiempo, nos vendaron la boca y nos enfriaron las manos. Seamos capaces de comunicarnos en toda nuestra amplitud. Usemos la palabra no como un instrumento de mando, sino como el puente más firme para acercarnos a su mundo; no para emitir juicios que levanten muros, sino para cultivar la paciencia necesaria para entender sus propios silencios. Que nuestros hijos e hijas no vean en nosotros una figura de la que esconderse, sino un refugio seguro de libertad, lealtad y expresión, un lugar donde sus miedos y sus sueños puedan ser pronunciados sin temor. Seamos ese espacio donde la palabra sea siempre bienvenida, donde el diálogo y el afecto sean el mapa y la brújula, logrando así que la distancia generacional se disuelva en la calidez de una conversación sincera.

Feliz día a todos esos padres que, más allá del título, ejercen la paternidad con el alma, honrando el compromiso de estar presentes y la valentía de seguir aprendiendo.

Fdo. Diego Bueno

 

viernes, 13 de marzo de 2026

HABLEMOS DE CULTURIZARSE EN LA ERA DEL CLIC… ¡POR FIN!

 


El hecho de que hoy cualquier persona tenga acceso inmediato a información de toda índole supone, a mi juicio, un hito sin precedentes en la historia de la humanidad. Al igual que lo fueron la invención de la escritura, la creación del alfabeto fonético, la imprenta, la Revolución Científica, la Enciclopedia del siglo XVIII, la escuela pública, la radio, la televisión y, finalmente, el protocolo TCP/IP e Internet.

Antes de la red, existía la excusa de que el acceso a la cultura era un privilegio. Hoy, esa excusa se ha desvanecido. Quien no se culturiza, quien no aprende o no intenta comprender el mundo en el que vive, es, sencillamente, porque no le interesa. Y ese es mi gran desconsuelo, mi frustración y mi impotencia: ver cómo un enorme sector de la población, teniendo el saber al alcance de un clic y de forma gratuita, decide ignorarlo.

Digo yo que qué menos que conocer lo básico. No hablo de poseer un doctorado, sino de entender las leyes físicas que nos sostienen, las fórmulas matemáticas elementales o las normas de ortografía que nos permiten comunicarnos con dignidad. Es necesario poseer un lenguaje fluido, tener nociones de geografía e historia, y comprender mínimamente cómo se comporta el ser humano y cuáles son las normas de convivencia que nos permiten vivir en sociedad.

En este contexto, recomiendo encarecidamente visitar, al menos una vez, el Parque de las Ciencias de Andalucía, en Granada. Es un espacio divertido e interactivo, diseñado tanto para niños y niñas como para adultos y mayores. No deberíamos pasar por este mundo sin conocer las leyes de la naturaleza que nos rigen.

Entender nuestro entorno (lo humano, la vida, la naturaleza o el universo), desde lo más simple a lo más complejo, te hace sentir mejor. Te otorga criterio, te despierta la curiosidad y te hace apasionarte por la vida hasta el punto de amarla, si cabe, todavía más.

Fdo. Diego Bueno


domingo, 8 de marzo de 2026

¡REBELAOS!

Todas, en mayor o menor medida, habéis sido víctimas de la discriminación y la desigualdad. Incluso aquellas que pensais que "no es para tanto" o que responsabilizais a otras mujeres por no imponerse o rebelarse ante el machismo (recordemos que de ahí a justificar una agresión sexual por el uso de una falda corta hay solo un paso).
​Ese es el mecanismo de las sociedades machistas: logran que las propias mujeres interioricen ese sistema, normalizando comportamientos sociales que son inherentemente discriminatorios o incluso riendo chistes que las perpetúan. El verdadero problema es la injusticia estructural que genera el machismo por el simple hecho de ser mujer.
​Aunque hayamos avanzado como sociedad, es vital tener claro que cada logro en pos de la igualdad de derechos y oportunidades ha sido, precisamente, eso: ¡CONSEGUIDO! Ningún avance en derechos (y mucho menos en el ámbito laboral) llega solo ni es un regalo; cada uno ha sido fruto de la lucha.
​Teniendo en cuenta que aún queda mucho camino y que acechan etapas de involución, no podemos bajar la guardia. Debemos ser conscientes de la necesidad de seguir reivindicando con firmeza.
​¡Enhorabuena y felicidades, mujeres trabajadoras!
Fdo. Diego Bueno

HABLEMOS DE UNAS CUANTAS VERDADES ACERCA DE LA DISCAPACIDAD INTELECTUAL… ¡POR FIN!

  Soy consciente de que lo que voy a decir resultará incómodo, molesto y, para algunos, incluso cruel. Pero la escritura, entre sus muchas u...