viernes, 31 de octubre de 2014

HABLEMOS DE LAS PENOSAS REALIDADES A LAS QUE SE ENFRENTA EL ALUMNADO CON NECESIDADES ESPECIALES DE APOYO EDUCATIVO Y SUS FAMILIAS… POR FIN!!

 

INTRODUCCIÓN:

   Las últimas tendencias pedagógicas evidencian la necesidad de hacer de la inclusión algo tan normalizado que, precisamente, tienda a hacer desaparecer el término “inclusión” por falta de utilidad.

   Desde esta perspectiva, la escolarización en escuelas especiales, grupos en aulas específicas o programas especiales con carácter permanente debería ser una excepción.

La educación inclusiva implica una visión diferente de la educación y debe estar basada en la diversidad y no en la homogeneidad.

   Cada alumno y cada alumna tiene unas capacidades, intereses, motivaciones y experiencias personales únicas.

   Las diferencias son inherentes a los seres humanos y se manifiestan en los ámbitos en que estos se desarrollan.

   En el ámbito educativo, estas diferencias se expresan, en muchas ocasiones, en necesidades especiales que la comunidad educativa debe atender adecuadamente en pos del derecho a la igualdad de oportunidades y la integración social de todas las personas.

   La educación tiene el imperativo ético de asegurar la igualdad sin que ello signifique uniformidad, para no reproducir las desigualdades y exclusiones presentes en la sociedad y para, desde la educación, tender a corregirlas.

   En la misma línea, la UNESCO (2007) pone de manifiesto que “tratar de forma homogénea situaciones y necesidades diversas, acentúa las desigualdades. La respuesta a la diversidad implica pasar de un enfoque homogeneizador (en el que se ofrece lo mismo a todos y que refleja las aspiraciones de las culturas y clases dominantes) a un enfoque que considere las distintas identidades, necesidades y opciones de cada uno y valore las diferencias como algo que enriquece a las personas y sociedades”.

   Para ello se hace necesaria la transformación de los sistemas educativos y de las culturas, las prácticas educativas y la organización de las escuelas para que atiendan la diversidad de necesidades educativas del alumnado, y para lograr el pleno aprendizaje y participación de cada niño y cada niña.

DESARROLLO:

   Convertir las escuelas en inclusivas requiere dar una respuesta educativa acorde a las necesidades de su alumnado y desarrollar propuestas didácticas que estimulen y fomenten la participación de todos. De esta forma, la educación inclusiva se opone a cualquier forma de segregación y a cualquier argumento que justifique la separación en el ejercicio de los derechos a la educación.

   Tras un estudio realizado por la universidad de Salamanca en 2008, se concluye que las principales dificultades a las que se enfrenta el alumnado con necesidades especiales de apoyo educativo y sus familias son:

   - El agotamiento emocional de los padres. (Realmente agotador, frustrante y desesperanzador. Un miedo en forma de impotencia que se suma a los miedos ya existentes por las dificultades especiales de mi hijo. Muchas veces cuesta saber si te estás pasando o te estás quedando corto)

   - Actitudes de evitación de los profesores hacia los alumnos con discapacidad intelectual. (Se trata de una actitud de buena parte del profesorado que resulta muy evidente. Yo, personalmente, lo compruebo día a día no solo como padre sino también como educador) (¡No puedes dedicarte a la educación si lo que buscas es trabajar lo menos posible o dar clases solo a un grupo homogéneo que no presente dificultades especiales! ¡Así de claro lo digo!) (Como todos sabemos, en buena parte de nuestros centros escolares “el privilegio” de la antigüedad se usa con frecuencia para elegir los cursos fáciles y no es extraño que sean los noveles, interinos o recién llegados a quienes les correspondan los cursos más complejos y difíciles. Dicha realidad nos da una idea del concepto de educación que tiene la sociedad y, como parte de ella, nuestro profesorado) (Y, lógicamente, parto de la base de que existen excelentes profesionales. Grandes profesionales que muchas veces, trabajan a contracorriente, incluso con la mirada recelosa de sus compañeros/as o con trabas por parte de la dirección del centro)

   - La falta de formación de los profesionales. (Otra evidencia que no se soluciona o, siquiera, se palia por parte de las administraciones educativas).

   - Falta de motivación del profesorado. (Y no se trata, únicamente, de dar palmaditas en la espalda en forma de reconocimiento de labores especiales realizadas, sino, más bien de estímulos, remuneraciones y privilegios en forma de más y mejores medios para quienes hacen más y mejor lo que tienen que hacer y todo ello sin obviar, por supuesto, llamadas de atención a quienes no cumplen con sus obligaciones).

   - No aceptación entre compañeros en la etapa de educación secundaria. (El alumnado con necesidades especiales es, generalmente, marginado positiva o negativamente en el contexto del aula y lo es como resultado de una educación segregadora y etiquetadora como corresponde a la sociedad competitiva y despiadada en la que estamos inmersos. Solo desde la educación en valores y la aceptación asumida de la diversidad como valor positivo es posible la integración de todo el grupo-clase)

   - Maltrato físico hacia estos alumnos. (Prefiero, ni siquiera, comentar esto)

   - Problemas de relación social. (Desde el momento en que existe marginación, exclusión o segregación, se crean problemas de relaciones sociales. Obvio)

   - Líneas segregadoras, derivación a centros específicos. (Es más fácil y más cómodo para el profesorado y los equipos directivos de los centros “quitarse de en medio” a alumnos con necesidades especiales aunque ello sea antipedagógico, cruel y de una bajeza moral que hace a uno sentir vergüenza de ser tan humano como quienes adoptan estas posturas y que, para colmo, son EDUCADORES!!) (Y respecto a las líneas segregadoras, TODOS (incluida la administración educativa) sabemos que existen (los “malos” a un lado y los “buenos” a otro) a pesar de ser ILEGALES, mediante “trampas” en forma de “grupo bilingüe”, por ejemplo. ¡Igualmente antipedagógico e inmoral!.

   Los centros educativos no tienen por qué satisfacer los deseos de segregación de los padres y madres de hijos sin necesidades especiales (aunque sean mayoría) porque los profesionales, los pedagogos, los que se supone que entienden qué es la educación son los/las profesionales que trabajan en los centros.

   - Alternativas de futuro, inclusión laboral. (Con esta realidad de la educación… ¿Qué perspectiva de futuro podemos tener para con nuestros hijos/as y/o alumnos/as? ¿Qué tipo de sociedad queremos construir? Y, sobre todo, ¿cómo tenemos la desfachatez de quejarnos de una mala educación, en comparación con los países nórdicos, cuando resulta que apoyamos medidas antipedagógicas?)

   - Grado de frustración al que está sometido el alumnado. (El alumnado con necesidades especiales tiene ya, de por sí y por definición, que cargar con su enfermedad o su discapacidad. Lo último que deberíamos hacer es llenarlo de frustración, desidia y desilusión. ¡Más cruel y  antipedagógico, imposible!)

   - Desmotivación, falta de orientación práctica. (Lógicamente este tipo de alumnado termina desmotivado y pasando las horas de clase esperando a que sea la hora de volver a casa, aburrido y sin entender nada ni por qué. Justo lo contrario de lo que debería ocurrir).

CONCLUSIONES:

   La realidad, la triste realidad que, como padres y madres de hijos e hijas con necesidades especiales de apoyo educativo, nos encontramos en las distintas etapas educativas por las que pasan nuestros hijos, es la de que nos chocamos contra la pared de acero del sistema y de la sociedad, en general, que con su inmovilismo e incomprensión, con su falta de sensibilidad y preparación, dificultan el pleno desarrollo de personas con derechos y obligaciones exactamente iguales que los del resto  pero con especiales dificultades para desarrollarse en plenitud.

   La realidad, la triste realidad es que los avances, descubrimientos y nuevas tendencias en pedagogía marchan a años luz por delante de su implementación.

   La realidad, la triste realidad es que, precisamente desde el ministerio de educación, es desde donde se empieza a fomentar la exclusión, la segregación y la diferencia de clases con medidas antipedagógicas, retrógradas y desfasadas, más propias de los años de la post-guerra que del siglo XXI.

   En el centro educativo al que van nuestros hijos e hijas, en algún momento, algún día “alguien” nos recomienda que es mejor que nuestro hijo vaya a un aula específica o que pase más horas en el aula específica que en el grupo-clase ordinario (aunque ello implique exclusión, marginación o segregación y se prive a todo el alumnado del enriquecimiento que supone un aula diversa) dado que el colegio o instituto no cuenta con los medios necesarios (medios materiales, tecnológicos o audio-visuales y medios humanos con profesorado de apoyo o especializado).

   Y esa es una realidad que todo el mundo entiende y que es constatable. Los padres y madres también lo entendemos, por supuesto (a pesar de que en muchos casos no es más que una excusa para apartar a alumnos “incómodos”. Y todos sabemos que eso pasa con demasiada frecuencia)

   Solo decir que también existe otra realidad, y es que el profesorado y equipos directivos de los centros no quiere “complicarse la vida” teniendo que atender a un alumnado con necesidades especiales porque ello implica trabajar más, cumplir con sus obligaciones, hacer gala de una ética profesional que se les presupone y desarrollar un trabajo para el que no está cualificado (aunque nadie admita no estar cualificado y para tapar esas carencias se culpabilice a la administración educativa de turno, que es un “ente” abstracto al que se puede culpar de todo mal o a las familias, en general). 

   Nosotros, los padres y madres, muchas veces, y en pos de ver feliz a nuestro hijo o, simplemente de no verlo marginado y sin la especial atención que necesita, accedemos resignados e impotentes y contribuimos a su no inserción en la sociedad (inserción que comienza con la inclusión en la representación de la sociedad que supone el aula).

   No nos interesa “estar a las malas” con el profesorado que ha de atender y educar a nuestros hijos.

   Otras veces no accedemos a esa “invitación” por parte del departamento de orientación, la dirección, la jefatura de estudios o la dirección del centro (o, incluso, todos a la vez) y nos arriesgamos a que nuestro hijo sea víctima de esas realidades que he enumerado antes en el estudio. Intentamos “estar encima” controlando e interviniendo en el proceso de enseñanza-aprendizaje de nuestro hijo, pero sin exigir demasiado ya que… No nos interesa “estar a las malas” con el profesorado que ha de atender y educar a nuestros hijos.

   Adquirimos un material necesario para nuestro hijo (pagándolo, por supuesto) cuando resulta que el centro tiene asignada una partida específica, para adquirir este material, que se ha gastado en “otras necesidades” del centro. O intentamos no darle trabajo extra al profesorado para que no se “cabree” con nosotros y no la pague con nuestro hijo. Supongo que por eso, cuando damos con un profesor o profesora que se implica más de lo normal con la educación de nuestro hijo es, para nosotros, como ver el cielo abierto.

   Y así andamos. Suplicando derechos esenciales, frustrados, impotentes, desesperanzados y en manos de la providencia, y teniendo que “batallar” con un profesorado, en muchos casos, insensible e inconsciente o con padres y madres de hijos e hijas “normales” (me rio yo de “los normales”) que no entienden ni quieren entender que, aunque solo fuera por el bien de sus propios hijos, sería buena la inclusión y mezcla de todo tipo de alumnado.

   Todo esto que acabo de comentar son tristes realidades que TODOS conocemos y que todos padecemos. Realidades como puños que hoy me he decidido a poner al descubierto a ver si, por casualidad y tras leerme, nos hace concienciarnos un poco más acerca de una problemática que padecemos en mayor medida nosotros pero que afecta a todo el sistema educativo.

   Pero como no quiero terminar el artículo con una visión tan negativa como real, lo voy a “rematar” con propuestas que hacen ilustres pedagogos para conseguir los cambios necesarios para una verdadera inclusión y educación de calidad.

   Dichos cambios, partiendo de las realidades actuales, son:

   - Cambio de actitud en el profesorado: Trato igualitario hacia todo el alumnado. Mayor profesionalidad. Mayor cualificación.

   - Necesidad de concienciar al profesorado en valores.

   - Importancia de disponer de más material gráfico, tecnológico y manipulativo así como de espacios apropiados para el desarrollo de las enseñanzas.

   - Adaptación del ritmo de la clase y contar con un profesor de referencia.

   - Disminución de la ratio profesor-alumno. (No puedo dejar de criticar que desde el mismísimo ministerio de educación se haya dicho que la ratio no influye en una educación de calidad. Esto demuestra el nivel de nuestros representantes políticos)

   - Conseguir una buena coordinación que facilite una mejor atención por parte del profesorado y una ayuda más efectiva por parte de la familia.

   - Pautar reuniones, con más frecuencia, en las que estén presentes profesionales, familias y alumnado.

   - Actualización legislativa, en la que se planteen alternativas de continuidad de estudios.

   - Instauración de contenidos prácticos en la programación académica.

   - Aumentar el número de profesores y profesoras así como personal de apoyo.

 

 

             Fdo. Diego Bueno Linero

miércoles, 1 de octubre de 2014

HABLEMOS DE DERECHO AL VOTO Y DEMOCRACIA... POR FIN!!

 

Ya se que lo obvio indica que democracia equivale a derecho al voto.

¿Qué frase corta resumiría lo que significa la democracia?: “Capacidad de elección o sanción de normas, leyes o representantes”.

Pero resulta que las democracias son complejos mecanismos articulados con múltiples reglas de participación en los procesos de deliberación, toma de decisiones, en los que el poder se divide, constitucionalmente o estatutariamente, en múltiples funciones y ámbitos territoriales, y se establecen variedad de sistemas de control, contrapesos y limitaciones que llevan a la conformación de distintos tipos de mayorías, a la preservación de ámbitos básicos para las minorías y a garantizar los derechos humanos de los individuos y grupos sociales.

Dicho de otra forma...

No es tan fácil y burdo como votar y no es lo único que me identifica como demócrata (el derecho al voto).

Es evidente que no todo es "votable".

No se puede votar, por ejemplo, si se le aplica la pena capital a un reo porque la pena capital es ilegal en España.

Me jode que los políticos manden mensajes simplistas al pueblo del tipo…”No eres demócrata porque no me dejas votar” o del tipo… “Si es ilegal no se puede llevar a cabo una votación y ese dogma es irreversible”. ¡Pues míratelo y cambia la ley!, ¡cojones!, que para otras cuestiones bien que la cambiáis en dos minutos. ¡¡Sé claro y di lo que realmente piensas, pero no intentes confundir y engañar a la gente!!.

Lo peor de todo es que consiguen sumir a las personas en la confusión y son demasiados los ciudadanos que terminan siendo manipulados y cargados de odio exacerbado hacia la otra parte enarbolando banderitas que vienen a decir… “nosotros somos los buenos y vosotros los malos”. Tipo película de Superman o Braveheart cuando, en realidad, como siempre, de lo que hablamos, tristemente, es de un problema de dinero. Ni más ni menos. Un pacto fiscal (consistente, por supuesto, en que Cataluña aportara menos dinero al estado) habría resuelto el problema del independentismo. Por desgracia es así.

En la democracia moderna juega un rol decisivo la llamada regla de la mayoría, es decir el derecho de la mayoría a que se adopte su posición cuando existen diversas propuestas. Ello ha llevado a que sea un denominador común, en la cultura popular, asimilar democracia con decisión mayoritaria. La regla de la mayoría puede volverse antidemocrática cuando afecta derechos fundamentales de las minorías o de los individuos o cuando es opuesta a las leyes que, previamente, fueron consensuadas y votadas. De ahí, que en temas de estado sea necesario el consenso y el respeto a lo consensuado para que no cambien las normas y leyes cada 4 años (en temas de estado, repito).

Es cierto que si todos hemos votado una constitución, en caso de que una parte de esos votantes quiera rescindir ese compromiso, tendrá que tenerse en cuenta la opinión del resto. Sin embargo, dicha argumentación es indirectamente proporcional al derecho de autodeterminación que tienen los pueblos, pero... para pasar de una situación (de cumplir compromisos adquiridos y votados democráticamente) a la contraria (es decir, auto determinarse y hacerse país independiente), debe haber un proceso que no ha estar condicionado por circunstancias concretas o puntuales que podrían ser pasajeras (como la crisis, por ejemplo, o como el hecho de que gobierne en España quienes gobiernan ahora) y debe contar con un consenso y apoyo mucho más que mayoritario.

Todo esto viene a colación con los discursos y argumentación que vengo oyendo a defensores de la consulta soberanista en Cataluña y a los “noes” constantes que oigo a los “peperos”.

Argumentan, unos, que es antidemocrático no permitir que el pueblo catalán muestre su opinión (aun no siendo vinculante) y los otros, que es ilegal.

Las leyes que nos rigen (entre otras, una ley que dice que el estado español es indivisible y que, en cualquier caso, debe ser el estado español al completo el que decida) han sido aceptadas y votadas por todos. Es evidente que no era necesaria una sentencia del tribunal constitucional para saber que una consulta que plantee la divisibilidad del estado sería ilegal.

Y no puede realizarse una consulta ilegal porque lo ilegal, en una democracia, es antidemocrático.

Y por la otra parte, es cierto que las leyes pueden y deben cambiarse para adaptarse a las circunstancias de cada momento.

Otra cosa es que los políticos, como representantes de los ciudadanos, y dadas las características especiales de Cataluña se sienten, hablen y lleguen a acuerdos (Existe un problema en Cataluña desde el momento en que dos millones de personas salen a la calle a manifestarse) (Otra cosa sería analizar por qué existe ese problema, quien lo promueve y por qué, etc.). En mi opinión, se ha creado en Cataluña, la idea de que el estado español los “maltrata” . Idea que, en mi opinión, no se corresponde con la realidad, pero.. ya sabemos que reclamar mayor autogobierno y más dinero es una petición que no puede prosperar sin apelar a los sentimientos de las personas para movilizarlas banderitas en mano.

Cualquiera que me conozca sabe perfectamente que yo no soy ni “españolista” y ni mucho menos “pepero”, pero la democracia presenta el inconveniente de que, nos guste o no, todos debemos respetar a la mayoría. Ahora mismo, en España, el PP gobierna con mayoría absoluta y, por tanto, representa legal y legítimamente los intereses de un montón de ciudadanos. Dichos ciudadanos (que no son España pero que sí son mayoría en España) opinan que no hay que sentarse a dialogar acerca de la posible o futura independencia de Cataluña y eso, aun no estando de acuerdo, aun siendo poco inteligente y aun siendo injusto, es tan respetable como esa amplia mayoría catalana que está a favor de la consulta.

Y dicho todo esto, yo, personalmente, abogo por la consulta. Eso sí.... No ahora. Antes debe dialogarse (cosa imposible con el PP), llegar a acuerdos, respetar a las minorías, tener en cuenta mil detalles antes de empezar cuesta abajo y sin freno la carrera independentista porque se trata de un cambio muy brusco e irreversible (que afectaría a todo el estado español) y considero que todo el mundo debe estar lo suficientemente informado y el asunto lo suficientemente madurado antes de tomar una decisión así. Considero que debería ser una cuestión de años.

Hace 15 años, por ejemplo, la propuesta de una consulta soberanista en Cataluña no hubiera prosperado (lo dicen los datos de votos a partidos soberanistas) (por cierto... entonces CIU era un partido nacionalista pero no abogaba claramente por la independencia).

Ha sido ahora, cuando estamos en crisis (crisis que afecta a todas las comunidades, incluso a unas más que otras. Miren datos de renta per cápita, número de parados, personas en riesgo de exclusión social, índice de pobreza etc... y me darán la razón en que hay comunidades infinitamente más afectadas por la crisis que Cataluña) cuando los partidos nacionalistas catalanes se han decantado abiertamente por la independencia. Y eso no es lo más inmoral. Lo más inmoral es echarle la culpa de sus recortes al estado español, creando odio y separación (exactamente lo mismo que hace el PP).

El gran problema es que, usando los medios de comunicación de que disponen, han inculcado en la población catalana la idea de que España castiga y explota a Cataluña. Para empezar, España no es el PP y para terminar, eso es falso, sobre todo, teniendo en cuenta los niveles de autonomía y autogobierno que tiene Cataluña (que Pujol, cuando comparezca otra vez ante el pueblo, explique también qué beneficios obtuvo para Cataluña usando la famosa llave de gobernabilidad) (aparte de dar explicaciones de sus robos y los de su partido al pueblo catalán y español) (Robos, por cierto, tapados y ahora suavizados por el president Artur Mas).

Y por último... dadas estas circunstancias, ¿quién nos dice que dentro de otros 15 años (o cuando acabe la crisis) la idea independentista no se difuminará?

Pienso que es mucho más lo que nos une que lo que nos separa a España y Cataluña (incluida la corrupción en la política y grandes empresas), considero que es una pena la separación y además entiendo que hay una parte enorme de injusticia en todo esto, tanto por uno como por el otro lado.

Yo pienso que la gente, el pueblo, independientemente del lugar donde haya nacido o del que se sienta identificado (cosa que no debe negarse a nadie y me causa todo el respeto como derecho inalienable que es), lo que realmente quiere es vivir en paz, prosperar, estar representados por políticos honrados y brillantes, tener cubiertos los derechos básicos en cuanto a educación, sanidad, seguridad, trabajo digno etc. y alcanzar niveles de bienestar óptimos para sentirse seguros y felices. Y aun así… si pasado el tiempo, consensuado con el gobierno español de turno y respaldado por una amplia mayoría, vistos objetivamente los pros y los contras y saldadas las mutuas deudas, el pueblo catalán decide ser país independiente… pues me parece perfecto.

Mientras tanto, no nos dejemos manipular.

Abogar a los sentimientos de las personas es lo que hacen las grandes multinacionales en sus anuncios publicitarios para aumentar ventas y demostrado está que da resultado.

A través de los sentimientos no entran solo los buenos mensajes pedagógicos, sino también los  envenenados. Eso es lo que veo que se hace desde los dos gobiernos de derechas que hoy día gobiernan en Cataluña y España.

En conclusión: Es cierto que votar y opinar es democrático y también es cierto que incumplir la ley es antidemocrático así que nadie tiene motivos para dárselas de demócrata y tachar de anti-demócrata al otro.

Y por último… ¿Qué hacen mal cada uno de los gobiernos de España y Cataluña?

El gobierno de España:

·         Mirar a otro lado ante un problema que es evidente. No hacer nada. Incluso ocultarlo (no hay más que ver los informativos de TVE). Es la típica jugada de la derecha española. Mirar a otro lado y ocultar los problemas. Ocurre con el problema del aborto, con la prostitución, con la pobreza y… por supuesto, con el independentismo.

·         Manipular la información, desinformar, mentir cuando habla de que hay que dialogar y en la práctica ni dialoga ni lleva a cabo una política de acuerdos cuya filosofía consiste en ceder algo para acercar posturas y buscar el consenso.

·         Apelar al ultra patriotismo del tipo ¡España una y libre! (banderita en mano, si es posible)

·         Maltratar a todas las comunidades y, más en concreto, a los ciudadanos pertenecientes a los colectivos más vulnerables.

·         Hacer de la corrupción, el clasismo y la prepotencia una forma de ser y estar

El gobierno de Cataluña:

·         Desinformar y manipular a los catalanes a través de TV3 y con sus declaraciones mandando el mensaje de que España maltrata a Cataluña. Una forma, como otra cualquiera, de ocultar sus vergüenzas en cuanto a recortes y política económica. Una forma de no admitir errores y culpar de ello a la política del gobierno español (que tiene su gran parte de responsabilidad pero que está legitimado por las urnas mal que nos pese) (en todas las comunidades, por cierto) creando una conciencia colectiva de que eso es así, llenando de rencor a la ciudadanía catalana y mandando, subliminalmente, el mensaje de que con la independencia todos esos males de los que ellos “no son culpables”, quedarían resueltos.

·         Adoptar una actitud inmoral y desleal. Inmoral porque desea renunciar al principio de solidaridad entre comunidades (más aporta quien más tiene) (Si la renta per cápita o el PIB en Cataluña son mayores, no es porque el pueblo catalán sea “mejor” que el extremeño, por ejemplo) y reduce el problema del independentismo a un problema de dinero (aunque apele a los sentimientos del pueblo para conseguirlo). Y desleal porque incita a romper compromisos aceptados, firmados, consensuados y votados en nuestra constitución, como solución a una crisis que afecta a todos y en todas partes.

·         Usar la lengua catalana como forma de discriminación hacia los castellano-parlantes (exactamente igual que ocurría en tiempos de Franco pero ahora, al contrario) y como forma de concentrar a todo el pueblo catalán en los medios de comunicación catalanes para poder manipular fácil e impunemente.

·         Apelar al patriotismo a costa de fomentar el separatismo (Banderita en mano también, por supuesto)


Fdo. Diego Bueno

domingo, 24 de agosto de 2014

HABLEMOS DE LA REFORMA DE LA LEY ELECTORAL PROPUGNADA POR EL PP PARA QUE GOBIERNE LA LISTA MÁS VOTADA… POR FIN!!!

 

Si hay algo que nos indigna a los ciudadanos de a pie, a los que estamos hasta los cojones de que nos recorten derechos, servicios básicos, sueldos, prestaciones sociales  y calidad del trabajo es….

Que encima nos tomen por gilipollas y se meen encima de nosotros.

La reforma de la ley electoral, DISFRAZADA de democracia tiene como único objetivo gobernar en más ayuntamientos y comunidades.

En España, a diferencia de otros países de la unión europea, el partido popular aglutina a toda la derecha. A la derecha moderada, a los liberales, a los reaccionarios, a los franquistas, a los fachas, a la extrema derecha. A toda la derecha!!.

Por el contrario, la izquierda, está más dividida que nunca (por definición, dado que la izquierda se basa en ideas, existen tantas izquierdas como ideas diferentes).

Hay mucha gente que “es” de podemos, o del PSOE, o de izquierda unida o de “ciudadanos” o de ERC o de Bildu etc.

Sacar rédito político de esa división (tan demócrata como sana y aconsejable para que toda la ciudadanía esté representada) solo es posible si se aboga por el bipartidismo.

Al bipartidismo se llega con una ley electoral que no permita la gobernabilidad a través de acuerdos (concretos o generales)

Sacar de la escena política a los terceros, cuartos o quintos partidos políticos en número de votos significa dejar sin representación a un considerable número de ciudadanos que se verían abocados al “voto útil” que, dada la similitud de ciertas políticas ejercidas por PSOE y PP pueden llegar a convertirse en voto inútil. Todo ello traería mayor desencanto y mayor abstención.

España no es como el reino unido o EEUU en que tienen asumido el bipartidismo.

Aquí, aun y por suerte, hay diferencias entre políticas de derecha y de izquierda y, concretamente, en la izquierda, hay muchos matices que hacen diferentes a los partidos.

El presidente Rajoy dijo hace como un año que no se reformaría la ley electoral salvo con un gran consenso. Hoy se desdice de lo afirmado (una vez más) para, evidentemente, gobernar allí donde pactos de izquierda (de esa izquierda que, por suerte, no aglutina todas las opiniones y discursos) hacen que no gobierne el PP.

Es legal plantear esta reforma.

Pero es inmoral intentar engañarnos una vez más queriendo hacernos creer que lo que se busca es más democracia cuando la idea es menos demócrata, menos plural, de menos representatividad y para colmo no se hace con consenso (tal como dijo) y todo ello buscando el interés electoral.

sábado, 12 de abril de 2014

HABLEMOS DE INCLUSIÓN EN LA ESCUELA… POR FIN!!

 

Nuevo artículo resultado de la indignación.

Inclusión. Esa es la cuestión.

Las personas nacemos ya incluidas. Incluidas en una familia, en un ámbito, en una sociedad, la que quiera que sea.

Por tanto no tiene sentido hablar de inclusión sino más bien de evitar la exclusión.

Y digo esto porque hoy día, en pleno siglo XXI y en un país como España que pertenece al “primer” mundo (ni que decir tiene que en toda África, Sudamérica y casi toda Asia el problema se multiplica exponencialmente) existe, ante la pasividad general de la sociedad, exclusión de personas discapacitadas.

Existe en todos los ámbitos pero, sin duda, el que más me indigna es el ámbito educativo.

Existe exclusión desde el momento en que dejan de atenderse las necesidades específicas del alumnado discapacitado. Ya es difícil, para este tipo de alumnado, vencer los obstáculos que supone convivir con su discapacidad, pero más aún lo es, si no cuenta con la ayuda del estado y la comprensión de la sociedad.

Y no hablo de ayuda caritativa, sino de ayuda necesaria para que prevalezcan sus derechos fundamentales como persona y como alumno o alumna.

Porque es la sociedad, en general, la que debe reclamar los derechos que nos usurpan.

A veces caemos en el recurso fácil de responsabilizar a los políticos de todo mal y aunque es cierto que son ellos los que legislan y administran, también lo es que actúan como representantes del sentir popular (mal que nos pese).

Veo cómo los medios de comunicación se hacen eco de vulneraciones de derechos fundamentales como el derecho a comer, trabajar, disponer de agua o de vivienda, por ejemplo.

Es lamentable que todo esto suceda ante nuestros ojos y ante la pasividad de la mayoría  pero no toda vulneración de derechos cuenta con opositoras como Ada Colau para hacer visible el problema con esa nitidez de palabra e ideas. De hecho es lamentable que tenga que ser así.

Respecto a la exclusión social a la que se somete a las personas con discapacidad, observo una pasividad general que, además de indignarme, me asusta.

Como que socialmente queda asumido que la persona discapacitada no puede participar plenamente de la vida social, empezando por la escuela.

Pues no solo puede, sino que DEBE!!

Por desgracia sé que hay mucho de “te ha tocado” o “mala suerte” o “esto es así y es inevitable”.

Lo mismo se pensaba de esos “negros” que no podían entrar en bares de “blancos” o de esas mujeres que no podían votar hace solo un siglo (“le ha tocado”, “mala suerte”, “es inevitable”). Asusta pero es así, está ocurriendo y se disfraza de diversas excusas (la crisis, la biología, el hecho de que es mejor para el propio alumno excluirlo, o, simplemente, “el porque sí”).

La crisis debería hacer que el estado velara aun más para que las personas en riesgo de exclusión no se vean excluidas. La primera obligación de un estado es garantizar la igualdad de derechos de todos los que lo componemos  y, a partir de ahí, tratar de conseguir su no exclusión disponiendo los medios necesarios para ello. Y cierto es que en materia de legislación se cumple, otra cosa son los medios que se disponen para que se cumplan las leyes.

Y medios hay ¿eh? Otra cosa es la priorización de recursos.

Entiendo que en el contexto capitalista en el que nos encontramos, cada cual, individualmente, tenga derecho a prosperar y/o enriquecerse, pero de la misma forma que no es de recibo que haya niños que pasan semanas enteras a base de macarrones con tomate mientras se tira comida a la basura o mientras un sector de población cena caviar cada noche, tampoco lo es que la educación sirva para discriminar al diferente o al más débil.

Muchos padres y madres queremos que nuestros hijos e hijas estudien solo junto a niños y niñas “normales” (no sea que se les pegue algo malo o que ello dificulte su preparación).

Es el concepto de educación lo primero que hay que revisar o, más bien, inculcar a la sociedad para que se entienda que educar va mucho más allá del viejo modelo de la revolución industrial que abogaba (y lo sigue haciendo) por el aprendizaje memorístico y la adquisición de conocimientos con distinción de clases sociales, sexo o, incluso, credo.

Según la UNESCO, la educación se asienta en cuatro pilares fundamentales marcados como grandes objetivos:

  • Aprender a Conocer
  • Aprender a hacer
  • Aprender a Vivir Juntos
  • Aprender a Ser

Es evidente que esos padres y madres, a los que me refería, no tienen claro qué es educar (se piensan que la competitividad insana hará que sus hijos sean más felices jajajajaja)

Dice también la UNESCO que la educación debe:

  • Garantizar el desarrollo cognitivo de los educandos
  • Estimular el desarrollo creativo y afectivo para que puedan adquirir valores y actitudes que les permitan ser ciudadanos responsables.

Para las personas con discapacidad, la mejor educación es la que, atendiendo a las características específicas de cada alumno, no hace distinciones en cuanto a derechos

Pero para el alumnado que no tiene alguna discapacidad, ¡¡¡TAMBIÉN!!!

Si abogamos por una sociedad más justa en la que lo importante sean las personas y el sentido ético de la ciudadanía, la no exclusión de personas debería ser obligatorio.

El mundo, por ciego que se sea, está formado por la mezcla de personas de todo tipo y condición. Aprender a convivir todos y todas no solo es bueno, deseable y enriquecedor, sino que desde el punto de vista de la justicia, debería ser obligatorio, y la escuela, es el mejor ámbito para aprenderlo.

Es el estado quien tiene la mayor responsabilidad de hacer que esto sea así y es la sociedad entera la que debería poner el grito en el cielo si esto no es así.

¿Colegios para alumnos excelentes?

¿Colegios para ricos?

¿Colegios para católicos?

¿Colegios para discapacitados?

¿Colegios para buenos alumnos?

¿Colegios para alumnos en riesgo de exclusión social?

¿Colegios con distinción por sexo?

¿Harán colegios para los nacidos en España?...

¿Colegios para usuarios de facebook?...

Simplemente lamentable

¿Pero qué educación es esa? ¿Qué concepto de educación tiene la gente?

En fin…

Da miedo, si.

Dinamitar la esperanza desde la escuela es acabar con el futuro antes de que llegue y eso se consigue haciendo que se vea como normal lo que no es normal, haciendo que se vea como natural lo artificial. Desde pequeñitos. Lo siguen consiguiendo ante nuestra pasividad.

Luego nos quejamos de falta de ética.

No tenemos remedio la especie humana.

Fdo. Diego Bueno

viernes, 5 de julio de 2013

HABLEMOS DE LECCIONES DE AMOR… POR FIN!!

 

   Me jode. Me jode mucho esa gente que se atreve a dar lecciones de amor.

   A decirle a alguien qué es y qué no es el amor. Para que aprenda. Pobrecito/a, que vive fuera del amor, que no lo conoce y que nunca lo conocerá. Miran a su víctima desde arriba, con condescendencia, casi perdonándole la vida, como si ellos/as sí supieran de lo que hablan. Son personas guiadas y auto-engañadas  por religiones absurdas que no se creen ni ellas (bueno, cuando nos interesa sí se la creen) y otras guiadas por convencionalismos aprendidos a base de una educación simple, inútil y desfasada, denostada por cualquier pedagogo y que no tiene en cuenta lo humano.

   Suelen ser personas que miran la paja en el ojo ajeno y que rara vez se miran a sí mismas (y cuando lo hacen es para auto-engañarse).  Personas que mal enjuician a otros aprovechando los malos momentos que todas las personas tenemos a veces. Que no reparan en el daño que pueden llegar a causar sus juicios en esos momentos  o, simplemente, que les da igual.

   Cegadas por sus necesidades de autoestima, de egos hambrientos o de carencias personales no dudan en intentar echar mierda a quien pasa por malos momentos. Aprovechan la debilidad. Ahí tienen su oportunidad. Es entonces cuando pretenden dar lecciones de vida y amor.

   No estaría de más reconocer ese error y perdonarse a sí mismos en vez de regodearse en la mierda del otro para satisfacer las propias necesidades de “silenciadores de conciencia”.

Lecciones de amor?

¡No las admito!.

¡Ni las doy ni las admito!

   No las admito absolutamente de nadie. Simplemente porque el amor, para mí, es infinitamente más fuerte que toda esa basura que habla de posesión, exclusividad, orgullo, “decencia” o falsa dignidad.

   El amor debe contener mejora personal (reconocer errores propios para luego intentar mejorarlos. Todos hablan de la bondad de esa postura pero pocos/as lo hacen realmente), humildad, compasión y, sobre todo, perdón. Y el amor no se canta o se dice cuando vemos la debilidad del otro. ¡El amor se demuestra!. Se demuestra todos los días, todas las horas y todos los minutos. Con el pensamiento, con las palabras y con los actos. Cada cual debe darlo en la medida de sus posibilidades. Y lo entiendan o no, hay quienes tienen muchas posibilidades. El amor es una trayectoria. Y se plasma y se implementa con detalles. Con millones de pequeños detalles y muchos grandes detalles. El amor se dice, se mira, se come y se mastica constantemente. Se siente y se mueve. Por mucho que, una vez rota, la ola se vaya, el mar sigue ahí y es más fuerte que cualquier ola. Las contiene, las genera y las crea.

El amor crea una trayectoria. Todos tenemos una trayectoria ya a la edad que tenemos. Mírenla y analícenla si les parece. Y entonces, cuando lo hagan, podremos empezar a hablar de amor.

   No basta con desear el bien del otro. Hay que procurarlo, buscarlo y promoverlo. Y eso sí que no todo el mundo está dispuesto a hacerlo con mil circunstancias en contra!

   Pues por ahí anda el amor. ¡Que lo sepan!.

   Y el amor es igual para los dos sexos. No entiende de género (¿En qué mierda de manual dice eso de que es el hombre el que debe “conquistar” a la mujer y estupideces de ese tipo?). Dos corazones se conquistan el uno al otro sea cual sea su género, su condición o sus circunstancias y todo depende de las posibilidades de dar y recibir amor.

   Y más que en la fidelidad, el amor está en la lealtad!

   Y perdura en el tiempo. Una persona jamás debería dejar de amar a quien amó.

Que cada cual interprete el amor como le de la gana, que cada cual viva su amor como quiera. Yo tengo mi idea de amor como la tiene cada uno de nosotros.

Pero lecciones no.

No las doy pero…¡No las admito!.

   Así que… lo dicho. Que cada cual opine y muestre sus opiniones como le salga del alma, cómo, cuándo y a quien quiera pero…No admito que, absolutamente nadie, me de lecciones de amor.

 Guste o no guste…Eso es lo que hay.

Fdo. Diego Bueno

martes, 23 de abril de 2013

HABLEMOS IDEAS FALSAS SOBRE EL AMOR… POR FIN!!

 Tópicos típicos que condicionan la marcha, creación y desenlace de todas las relaciones como consecuencia de seguir estereotipos machistas fuertemente arraigados en el conjunto de la sociedad:

· Si no siento celos en mi relación de pareja, es que no amo de verdad a esa persona. Y lo contrario, sentir celos es prueba irrefutable de que estoy enamorad@ de esa persona.

· Si me quieres sabrás lo que me pasa cuando estoy enfadad@ sin tener que preguntármelo. Los que se quieren de verdad adivinan lo que el otro necesita.

· Si nuestro amor es verdadero, el sexo entre nosotros será siempre maravilloso. Yo seré el/la mejor amante que jamás hayas tenido.

· El amor todo lo puede, si nos queremos de verdad nada puede salir mal.

· Si estoy enamorad@, no puede gustarme ni sentirme atraíd@ por otras personas. Si me sucede es que no quiero de verdad a mi pareja.

· Dependencia extrema: no tenemos la capacidad de ser felices a menos que otros nos los hagan sentir.

· El sufrimiento es muestra de amor: cuanto más nos preocupamos, más queremos; cuánto más lloramos por alguien, es porque más la amamos.

· La pareja debería hacerlo todo junta.

· Puedo y debo transformar al otro miembro de la pareja.

Fdo. Diego Bueno

lunes, 28 de mayo de 2012

HABLEMOS SOBRE LOS MEDIOS QUE USAMOS PARA COMUNICARNOS… POR FIN!!

 

Sobre las bonanzas de la comunicación no diré nada. Es obvio que las personas somos sociables y necesitamos comunicarnos.

Hablemos, entonces, de los medios que usamos.

En toda la historia de la humanidad, el ser humano se las ha ideado para comunicarse.

La búsqueda constante por satisfacer, cada vez mejor, las necesidades de comunicación ha sido el impulso que ha logrado la instauración en el mundo de instrumentos cada día más poderosos y veloces en el proceso comunicativo. Sólo basta una retrospectiva para definir cómo el ser humano ha logrado evolucionar sus formas de comunicación: Desde rudimentarios métodos como la escritura jeroglífica, pasando por la invención del alfabeto y del papel, dando un leve salto hasta la llegada de la imprenta, y apenas uno más para la aparición del teléfono, el cine, la radio y la televisión. Todos estos instrumentos han sido ciertamente un avance en las formas de comunicación y, prácticamente todos, han sido posibles gracias a la tecnología, que a su vez ha sido el instrumento cuya evolución ha determinado el avance de la humanidad. Desde siempre, el hombre ha tenido la necesidad de comunicarse con los demás, de expresar pensamientos, ideas, emociones; de dejar huella de sí mismo. Así también se reconoce en el ser humano la necesidad de buscar, de saber, de obtener información creada, expresada y transmitida por otros. La creación, búsqueda y obtención de información son pues acciones esenciales a la naturaleza humana como los son la posibilidad de expresar ideas o sentimientos. Somos más libres cuanto más capacidad tengamos para comunicarnos. Tal vez por eso los grandes saltos evolutivos de la humanidad tienen como hito la instauración de algún nuevo instrumento de comunicación.

 

Como ya sabréis, no siempre las personas hemos podido hablar mediante el lenguaje oral. Nuestra evolución genético-biológica hizo que desarrolláramos nuestras cuerdas vocales, nuestra forma de la boca etc. Para que termináramos hablando oralmente, inventamos lenguajes y lenguas a base de sonidos que nos permitieron una mayor sociabilización. Sin embargo los conocimientos no podían transmitirse más que en dos generaciones, como mucho. Eso suponía un inconveniente a la hora de perpetuar conocimientos básicos para la supervivencia al principio y para el desarrollo más adelante.

Fue a partir de entonces cuando el ser humano creó y desarrolló la escritura. Símbolos que, debidamente interpretados, podían ser “leídos” por cualquiera que supiera interpretarlos.

Evidentemente la imaginación del ser humano es portentosa y ha hecho que a lo largo del tiempo haya conseguido ideárselas para comunicarse, incluso, en la distancia (ya sabéis… palomas mensajeras, señales de humo, código morse etc.)

Durante siglos han existido innumerables medios de comunicación a cual más ingenioso con dos objetivos claros. Facilitar la comunicación y perpetuar los conocimientos.

Una sociedad que quiera estar viviendo el pulso de la historia debe estar compuesta por individuos que tengan ciertas competencias requeridas por el entorno tecnológico.

Ya, desde el punto de vista individual, una persona que quiera comunicarse dispone varias opciones siempre. La forma elegida para la comunicación va a depender de las circunstancias personales del emisor y el receptor así como del tipo de relación que tengan o el tipo de relación que busquen.

De esa forma, dos amigos separados por cientos de kilómetros podrían usar el teléfono, por ejemplo.

Hace solo 15 años era también muy frecuente el uso de la carta escrita en papel en una comunicación laboral.

Sin embargo, desde hace pocos años hemos asistido a otra de esas revoluciones que marcan el devenir de la humanidad. Esta revolución, en la que aun estamos inmersos, ha cambiado por completo el concepto de comunicación dada sus especiales características y ha aportado formas más variadas y amplias de comunicación que han logrado (y lo siguen haciendo) una globalización de las comunicaciones.

Obviamente hablo de internet.

Ya todos tenemos, como mínimo, un computador personal en casa.

Ya todos tenemos conexión a la red internet

Como siempre que surge un nuevo medio de comunicación o cualquier avance tecnológico existen adeptos y críticos. La permanencia o no y el uso masivo o no, en nuestras vidas, de dicho sistema de comunicación determinarán, sin duda el éxito o el fracaso.

Siendo objetivo y mirando un poco a nuestro alrededor…. Sencillamente no hay color acerca del éxito o no de internet. No admitirlo es, simplemente, no estar en el mundo.

No le encuentro sentido a que haya gente que no esté dispuesta a usar tal herramienta. Puedo entender que haya gente que no quiera comunicarse o que necesite hacerlo en distinta medida, pero no entiendo que haya gente que renuncie a internet para la obtención de información de todo tipo.

Por suerte internet nos proporciona una alternativa, incluso para las relaciones interpersonales. Relaciones de todo tipo. Todos conocemos de alguien que, incluso ha conocido el amor a través de este medio. Cierto es que en el amor y/o en el sexo, la mejor forma posible de comunicación es en vivo y en directo ya que de esa forma podemos emplear los 5 sentidos. Pero qué ocurre con aquellas relaciones que cuentan con el inconveniente de la distancia?

Hoy día, un pescador o un camionero o un inmigrante pueden comunicarse con su pareja de forma fácil mediante internet. Me parece penoso que no lo hagan porque uno de los dos se niegue a usar este medio. Como penoso y, sobre todo, incongruente, me parece que, para colmo, uno de los dos critique este medio usando para ello, precisamente, este medio. Jajajajajajaja (y digo esto porque lo he visto, claro. He visto gente que, a través de internet, critican internet)

Porque parece como que hubiera que elegir entre una forma de comunicarse u otra cuando resulta que todas son compatibles.

A los que critican las redes sociales, el Messenger o los mails como forma de comunicación yo les diría que por qué no critican el teléfono, por ejemplo.

Seguro que cuando se generalizó el uso del teléfono hubo más de uno o de una que criticó su uso alegando burdamente algo así como… “como el lenguaje oral en vivo y en directo no hay nada”. ¿Y quién coño ha dicho que sea incompatible un sistema y otro?

Es más…. no solo se niegan a usar internet como forma de comunicarse sino que, además, se atrevan a criticarlo.

En fin, las comunicaciones “emisor-receptor” a través de internet cuentan con desventajas muy claras respecto a las comunicaciones en vivo (puestos a comparar es así) (también las comunicaciones telefónicas o por carta clásica tienen inconvenientes) pero también cuenta con ciertas ventajas que son las que hacen que se utilice muy habitualmente esta forma de comunicación. En función de la relación de que se trate, de la distancia entre ambos y de otros aspectos, se debe elegir el sistema adecuado de comunicación y, por supuesto, combinar distintos sistemas. Lo que no termino de entender es cómo se renuncia a una forma en concreto por el simple hecho de que otra forma sea mejor.

Fdo. Diego Bueno

jueves, 1 de marzo de 2012

HABLEMOS DE ANDALUCÍA… POR FIN!!

 ¿Qué somos?, ¿De donde venimos?, ¿Hacia donde vamos los andaluces?

Aun recuerdo (a pesar de los casi doce años que tenía por aquella fecha) aquella famosa manifestación del cuatro de diciembre de 1977. Se trató de algo histórico, un hecho, un logro que quedará impreso en la memoria del pueblo andaluz. Casi dos millones de personas en las calles de Andalucía para reclamar y exigir decididamente (que no “pedir”, como dice la penosa letra de nuestro himno) justicia con nuestro pueblo, libertad, reforma agraria, autonomía y que no continuara la evasión de capitales hacia otras comunidades del estado tal como venía sucediendo desde hacía más de cuarenta años. Aquella manifestación costó, ante todo, la muerte de José Manuel García Caparrós, mártir de toda aquella movida, asesinado cobardemente por grupos de ultraderecha (votantes del partido que, al parecer, y según dicen las encuestas, va a ganar las próximas elecciones en Andalucía) pero desde el punto de vista político significó que por primera vez en la historia de este pueblo (ante todo somos un pueblo, más que una región, una comunidad o una nación. Así lo entiendo yo) la gente se unía y reclamaba derechos y libertades.

Somos un pueblo con una historia milenaria en la que ha habido absolutamente de todo: invasiones, intercambios culturales, riquezas de todo tipo, pobreza extrema, influencias de distintas culturas, guerras, coexistencia y convivencia de distintas religiones... Somos cuna de la primera ciudad, entendida como tal, de todo occidente, lugar donde se ubica la primera ciudad del mundo en cuanto a riqueza e influencia durante muchos años del siglo XVI, cuna de artistas sobresalientes en todos los campos de las artes etc.

Sin embargo, a pesar de que han existido desde siempre unos rasgos comunes (culturales, sociales, lingüísticos, de forma de vida y filosóficos), claramente identificativos, unas fronteras naturales (sierra al norte, mares al este y al sur y río Guadiana al oeste) y una problemática común…. A pesar de todo eso…. Solo aquel año (tres cuartos del siglo XX) Andalucía fue capaz de unirse, salir a la calle y exigir lo que es suyo.

Y la gran pregunta es… ¿por qué tuvimos que esperar tanto?. ¿De donde viene ese inmovilismo típico andaluz?.

Como no soy nacionalista (ni andaluz, ni español, ni de mi calle) no me veo en la obligación de tener que ensalzar constantemente la tierra que amo y con la que me siento identificado. Ello me permite ser lo suficientemente objetivo como para poder apreciar, no solo lo bueno de mi tierra, sino también aquellas particularidades que me indignan o, simplemente, no comparto.

Porque si bien es cierto que en mi tierra nacieron, se criaron y sintieron personajes de la literatura como Lorca, Góngora, Alberti, Bécquer, Machado, Álvarez Quintero, Cernuda, Vicente Aleixandre, Juan Ramón Jiménez o Al-Mutamid. Filósofos como Séneca, Maimónides o Averroes. Arquitectos como Vandelvira (tan genio y tan excepcional como, por ejemplo, Gaudí pero infinitamente menos conocido y reconocido). Escultores como Martínez Montañés, Pedro de Mena o Roldán. Pintores como Picasso, Zurbarán, Murillo o Velázquez. Músicos como Falla, Andrés Segovia o Paco de Lucía. Actores y actrices de renombre, cineastas, bailaores, cantantes y cantaores y personajes destacados en todas las artes habidas y por haber…. A pesar de nuestra forma de ser y sentir, de que concebimos la vida como un paseo y no como una guerra, a pesar de que nos mueve la pasión, la sensación, los sentidos y los sentimientos, a pesar de que convertimos en rito el trato con los demás en lo cotidiano, de que cantamos y bailamos las penas, que tenemos claro que hay que vivir el presente, que nos expresamos en la calle, en los bares, de que nuestro sentido del manejo del tiempo aun está lejos de estar sometido a las prisas de las grandes ciudades, de que mostramos claramente los sentimientos, de que olvidamos la tristeza, probablemente iluminados por este sol que nos pertenece, de que hacemos del ingenio constante una forma de vida, de que sabemos lo que es sentir el pellizco que cautiva del flamenco, de que trabajamos para vivir y no al revés, de que somos un pueblo donde convivir suele ser fácil, donde la gente comparte lo que tiene y hace gala de una sencillez exquisita, donde los silencios tienen tanta importancia como el bullicio. A pesar de que nuestro paisaje nos hace sentir afortunados ya que nos bañamos en dos mares y es posible pasar una mañana del mismo día esquiando y por la tarde tomando el sol y bañándonos en la playa, donde cohabitan las más escarpadas montañas junto a las más inmensas llanuras, donde existen vergeles frondosos y paisajes desérticos, pueblos blancos por los que no ha pasado el tiempo y ciudades modernas y saludables, conjuntos histórico-artísticos y arte a raudales…

A pesar de todo esto… existe otra Andalucía.

Fdo. Diego Bueno

miércoles, 7 de diciembre de 2011

HABLEMOS SOBRE QUÉ SE SIENTE SIENDO PADRE DE UN HIJO “ESPECIAL”… POR FIN!!

 

Mi hijo vino al mundo con un “defecto” de fábrica. Fue durante su fabricación en el seno de su madre, cuando en algún momento, se produjo un error. En realidad no importa mucho el cuándo. A veces nuestros hijos hierran en edad adulta. Lo importante es que nadie, salvo la propia naturaleza, es responsable de tal error. En su caso se trata de la deleción de un trocito (microscópico) de uno de los cromosomas nº 7.

Un error tan minúsculo como fundamental para dotarlo de unas características especiales. Características que son determinantes en su personalidad y en sus circunstancias.

¿Y vosotros?. ¿Y el resto de personas qué tenemos de “diferentes”?. ¿En qué momento ocurrió algo a modo de perturbación que os hace ser diferentes?. Porque, al fin y al cabo… cada uno de nosotros somos diferentes, especiales y únicos. Va siendo hora de que seamos conscientes de ello.

Porque lo cierto es que cuando mi hijo nació, tanto su hermano como nosotros pensamos que era el ser más bonito del universo. Nos iluminó el alma y lo sigue haciendo.

Hubo momentos de mucha confusión. Es más… no teníamos claro qué hacer con el. Hoy día, sin embargo, no sabríamos qué hacer sin el.

Lo que si hemos aprendido es que si mi hijo no fuera como es… no sería el.

El es, simplemente, uno más de la familia.

Posee el don de tocarte el alma, de abrirte los ojos, de parar el tiempo. No es descabellado decir que mi hijo es un ser mágico por todo ello.

Hacer de los demás mejores personas es un don que está al alcance de muy pocos. Y él posee ese don, sin duda.

Además posee otro don. Precisamente el anhelado sueño de todo humano. Mi hijo posee el don de ser feliz. No es ninguna gilipollez ¿eh?. Todos deseamos serlo, todos buscamos la felicidad. Mi hijo no necesita buscarla porque el es feliz y se que lo será mientras viva.

No me negarán que tener un hijo que te asegura la felicidad no es un auténtico tesoro.

Y lo curioso es que irradia su felicidad. Es contagiosa como la risa.

Cierto es que tiene limitaciones. Más limitaciones que las personas que no son como el. Intentamos que esas limitaciones sean las menos posibles. En eso consiste, básicamente, nuestra tarea educadora. Tarea (como todo lo concerniente a educación) de todos. Padres, docentes y sociedad, en general.

Es curioso cómo su llegada supuso conocer de primera mano lo que es el miedo. Miedo total, miedo a lo por venir, miedo al desconocimiento, miedo a la vida. Y sin embargo ese miedo dio paso a una seguridad hasta entonces desconocida ni experimentada en mi vida. Estaremos en deuda con el eternamente. Una forma de “pagar” esa deuda es intentando que sea dueño de su destino en la mayor medida posible.

Sin duda, los padres de niños especiales, somos muy afortunados.

Su sonrisa nos llena de esperanza cada día. Dia a dia. Eso si… en mi caso, mirando el futuro a dos horas vista. No más.

En definitiva… solo el amor da sentido a nuestra existencia. El amor de ahora, de “ya”, el que se fabrica, promueve y demuestra a cada instante, el que se mantiene y crece exponencialmente y de forma proporcional a los segundos que transcurren.

Desde ese punto de vista vamos más que sobrados.

Gracias.

PD- Dedicado a todos los padres de hijos especiales.

Fdo. Diego Bueno

HABLEMOS DEL MAL DE OJO… POR FIN!!

 

Antes que nada… ¿Existe el mal de ojo?

Pues depende del concepto. Debemos saber             qué se entiende por mal de ojo para saber si existe.

No hay un concepto claro y bien definido.

La clave, a mi entender, está en la distancia (física o figurada). En el mal de ojo, inevitablemente, han de existir un emisor y un receptor. Entre ambos hay una distancia o una cercanía. El emisor es quien desea el mal del receptor. Para que el emisor tenga éxito en sus planes debe poseer el deseo de ese mal en la otra persona y, además, el receptor debe permitir que el emisor le haga daño. De esta sencilla lógica se deduce que el mal de ojo desde la distancia es imposible y pertenece al mundo esotérico (caracterizado, básicamente, por el uso de teléfonos que comienzan por la cifra 806) (casualmente jajajajjajaja).

Hablemos pues del mal de ojo en la corta distancia, es decir, el que ejercen personas que, de alguna manera, pueden influir en nosotros.

Cierto es que todos tenemos un poder de influencia, más o menos grande, en las personas con las que tenemos contacto. Cierto es, también, que ese poder de influencia puede usarse para lo bueno y para lo malo. Y cierto es que seguro que alguien ha deseado algo malo para nosotros en algún momento a lo largo de nuestras vidas. También es verdad que hay personas que ejercen una mala influencia en otras. ¿Podría llamarse a eso “mal de ojo”?. Pues no lo sé. Lo que si se es que, en cualquier caso, es nuestra responsabilidad no permitirlo.

Me resulta curioso que se sabe de la existencia del mal de ojo gracias a quien lo padece y jamás por quien lo ejerce. Eso me lleva a pensar que existen, infinitamente más personas que se sienten atacadas que personas atacantes. ¿Por qué ocurre eso?. Básicamente porque cuando una persona es inmadura y/o irresponsable tiene tendencia a no admitir sus errores y justificarlos con causas ajenas (me va mal por culpa de alguien pero no por mí). Es un mecanismo de defensa que nuestro cerebro emplea para no hacernos sentir culpables y míseros, para intentar mantener intacta nuestra autoestima. Y esa defensa se pone en práctica cuando no somos capaces de afrontar las realidades y queremos ocultarlas bajo la alfombra. Pero… no nos olvidemos que por muy oculta que esté y por mucho que eludamos el tema… no deja de ser basura.

Cierto es que existe la buena y la mala suerte. Cierto es que pasamos por rachas. Cierto es que hay personas que parece que están tocadas por una varita mágica que parezca que todo les va de puta madre y otras que parece que atraen a las desgracias. Pero la vida, en ese sentido, es larga y hay tiempo para todo.

¿De quienes nos rodeamos? ¿A quiénes elegimos para que nos acompañen en nuestro camino? ¿De quienes nos deshacemos porque no nos compensa su compañía?

Esa cualidad debe convertirse en virtud. Me refiero a la de saber elegir a nuestros acompañantes.

Fdo. Diego Bueno

miércoles, 26 de octubre de 2011

HABLEMOS DE MIS NUEVOS 10 MANDAMIENTOS… POR FIN!!

 

Supongamos que se pudieran reescribir de nuevo los diez mandamientos que todos conocemos de la religión cristiana.

Tomándolos como indicaciones o reglas a modo de exhortación de obligado cumplimiento por y para todos los humanos yo los expondría de la siguiente forma:

1º- Sin duda, el primero tiene que ver con el amor. El más completo y positivo de todos los sentimientos humanos, el que más influencia ha tenido (junto a la capacidad de adaptación) para que seamos la especie dominante en el planeta. El más reconfortante de todos los sentimientos. Amemos y permitamos ser amados. Entendamos el amor, no solo como el sentimiento de felicidad en la complacencia, ni siquiera como el deseo de bondad hacia los seres amados, sino que, yendo más allá, comprendamos y ejecutemos el AMOR como la necesidad de procurar el bien a los seres amados e incluso a los no amados, sintiendo bienestar y felicidad ya en el mismo trayecto hacia ese bien deseado y procurado. Nada hay más grande ni más humano que eso, ni postura más inteligente que la plena disponibilidad a amar y ser amado. Olvidémonos del sentido egoísta de la posesión. Las personas no se poseen, sino que se ganan. Las personas no sustituyen a otras personas. Cada individuo es único e irrepetible. Seamos capaces de amar en plenitud. Trabajando el amor, dándolo todo y abriéndonos para recibirlo todo. No se ama a quien no se admira. No existen ni las medias naranjas ni los príncipes azules porque aunque en determinados momentos nos lo parezcan, el tiempo incidirá en cada uno de nosotros para hacernos cambiar paulatinamente. Aceptemos que las personas evolucionan y, por tanto, cambian. Creemos lazos que nos mantengan unidos a pesar de los cambios y aceptemos que los cambios pueden romper esos hilos.

2º- Socialicémonos, aún más y respetemos los derechos fundamentales de las personas. Interactuemos. Aprendamos de los demás y enseñemos lo que sabemos. Perpetuemos los conocimientos y las actitudes que nos llevan al éxito. Entendamos otra forma de éxito social basado en la entrega, en la abnegación, en la justicia social. Conozcámonos a nosotros mismos a través de los demás. Respetemos y toleremos a los demás, entendamos sus circunstancias, hagamos gala de valores como la bondad, la nobleza, sensibilidad, ternura, cordialidad, lealtad, longanimidad, dulzura, complacencia, misericordia, piedad o compasión.

Seamos críticos con las formas de actuar negativas y no contribuyamos al engrandecimiento social de quien no lo merece. Rodeémonos de personas dignas de nuestra admiración. Tengamos conciencia y sentido de la justicia social. Ayudemos a los necesitados, a los enfermos, a los niños y a los ancianos, a los débiles de cuerpo y/o mente, no desde nuestra posición dominante, sino desde nuestro sentido del deber, de sus derechos, de la justicia social y del amor. No nos dejemos adoctrinar ni por políticas ni por religiones indemostrables y, en cualquier caso, respetemos cualquier forma de pensar distinta a la nuestra.

3º- Vivamos el presente. Hay vida antes de la muerte. No dejemos para mañana el amor y la belleza que podemos tener y dar hoy. Saquemos partido a cada instante y creemos buenos momentos. Sin necesidad de grandes aspavientos. Mastiquemos toda esa belleza que nos rodea. Seamos conscientes de que la vida se acabará para nosotros y tenemos la obligación y la responsabilidad de dejar un legado mejor que el que recibimos. Ni puta idea de lo que habrá tras la muerte pero lo que sí sabemos es lo que hay antes. Y antes de la muerte hay VIDA.

4º- Cuidemos y eduquemos a la juventud porque ellos son el futuro y el presente. Eduquémoslos en el amor, en el respeto y en la confianza de que serán ellos los que remediarán nuestros errores.

Conociéndonos bien a nosotros debemos saber de la importancia de la educación. La educación lo es todo. La educación en el más amplio y positivo sentido de la palabra. Educación social, educación institucional, educación estatal, educación paternal, familiar etc. Educación en todos los campos, en todas las materias, en todos los órdenes. Confiemos en los jóvenes y démosles las herramientas necesarias para que perpetúen nuestros éxitos y nos superen. Comprendámoslos y aceptemos que no cualquier tiempo pasado fue mejor. Permitámosles que cometan errores. Es lo normal cuando se está en fase de aprendizaje. No dejemos de aprender jamás (es decir… no dejemos de tener un espíritu joven jamás).

5º- Fortalezcámonos. No permitamos que el daño recibido se perpetúe. Todo ello sin mirar a la vida como a una batalla, sino más bien como un paseo interactivo de extraordinaria belleza. Seamos capaces de superar los malos momentos, los desengaños, las frustraciones y las decepciones. No esperemos de los demás más de lo que nosotros no podemos ofrecer. Seamos sensatos, coherentes y razonables. Digámosle adiós al miedo. Ese es el gran enemigo, el que nos maniata, el que nos impide ver, el que nos hace defendernos antes de ser atacados y, por tanto… atacar.

6º- Controlemos el tiempo. Aprendamos a tener una concepción del tiempo más geológica. Menos guiada por nuestras fugaces vidas. Solo así actuaremos a largos plazos, que son los plazos en los que se mueve nuestro mundo, nuestro planeta. Solo así tendremos conciencia ecológica. Solo así podremos dejar un mundo mejor a nuestros hijos y unos hijos mejores a nuestro mundo. Tengamos amplitud de miras. Elijamos bien los momentos para las ocasiones. Hagámonos maestros en el dominio de los tiempos en todos los órdenes de la vida. Confiemos más en el tiempo como forma de hacer realidad utopías maravillosas e idealizadas (como nos lleva demostrando nuestra propia historia desde siempre).

7º- Hagamos obligatorio el aprendizaje emocional para que aprendamos a controlar nuestro odio, nuestra ira, nuestra rabia y nuestros miedos. Hagámonos expertos en inteligencia emocional. Coloquemos correctamente cada cosa en su verdadera escala de valores. Demos importancia a lo que la tiene y viceversa. Aprendamos a sonreír más frecuentemente y, por tanto, a propagar las ganas de vivir y ser. Aprendamos a interpretar sentimientos humanos y hagamos de la comunicación nuestra mayor y mejor herramienta para transmitir y recibir información. Sin tener que adivinar, sin dejar nada en el aire. Sabiendo donde estamos y con quienes, sabremos el por qué.

8º- Aceptemos que la intuición es una fuente de conocimiento tan válida como la razón. Generalmente tomamos nuestras miles de decisiones de forma instintiva para que luego sea la razón la que explique o la que justifique nuestra forma de actuar. Dejemos actuar a nuestros instintos porque ellos nos humanizan tanto como la represión. Reprimamos únicamente aquellos instintos que causan algún tipo de mal a alguien o a nosotros mismos. Aceptemos que somos humanos y, por tanto, imperfectos, así como que paulatinamente nos encontramos en el camino de la perfección. Sepamos que esta jamás llegará pero que el margen de mejora es extraordinariamente amplio y apasionante. Sintamos con pasión y hagamos de la pasión nuestra herramienta hacia la consecución de objetivos alcanzables. Sin pasión no hay vida.

9º- Que no se nos escape toda la belleza que nos rodea. La belleza es la ausencia de dolor y, por tanto, no hay dolor con belleza. Tenemos la posibilidad y la obligación de crear belleza. Que no se nos olviden los distintos verdes de las hojas de los árboles, el azul del mar o los distintos tonos rojizos del sol. Deberíamos crear ciudades que no renieguen de la naturaleza. Captemos la belleza de las personas. Las miradas, las sonrisas, los gestos que nos emocionan. Dejémonos seducir por la belleza en toda su plenitud. Que sea obligatorio el arte. Que sea obligatorio aprender a apreciar la música, la pintura etc. Que sea obligatorio enumerar y comunicar lo bello que hay en cada uno de nosotros. Al descubierto, sin apariencias, sin necesidad de máscaras que oculten y modifiquen lo que quisiéramos que los demás no vieran en nosotros.

10º Encontremos la felicidad en la antesala de la felicidad. No es objetivo, sino consecuencia.

No busquemos la felicidad. Encontrémosla por el camino. Apreciemos lo que tenemos. Sin conformismo pero valorándolo todo en su justa medida. Aspiremos a más siempre pero aprendamos a no frustrarnos si los objetivos tardan. Aceptemos las cosas como vienen. No demos la espalda a los problemas. Aceptemos a nuestros hijos intentando no transmitirles nuestros miedos y nuestras frustraciones. Aceptemos que el amor de pareja puede acabarse. No retengamos a nadie a nuestro lado si ese alguien quiere huir. Aceptemos que hay personas más capaces de dar amor que otras. Aceptemos que el amor es completamente libre y a veces ingobernable. Aprendamos a sonreír y a provocar sonrisas más frecuentemente. Si encontramos actos o formas de actuar que nos hacen felices a nosotros y/o a los demás… repitámoslos cuantas veces sea y cuanto más mejor. No escatimemos en buenos momentos. Sintamos la felicidad de hacer felices a los demás. La imaginación humana es nuestro mejor don junto con la capacidad de esfuerzo y adaptación. Saquémosle todo el partido a nuestro cerebro.

Todos hemos jugado a ser dios en alguna ocasión. Precisamente porque no creo en dios, me creo en el derecho de hacer lo que han hecho otros hombres a lo largo de la historia, es decir… escribir diez mandamientos que, más que mandamientos yo los llamaría indicaciones o reglas de obligado cumplimiento. Eso si… sin castigo alguno para los que no deseen cumplirlas ni premios más allá de lo reconfortante que sea seguir estos pasos.

Fdo. Diego Bueno

 

HABLEMOS DE HABILIDADES SOCIALES EN LA ACTUALIDAD… ¡POR FIN!

  Tengo la sensación de que, de forma sistemática, exigimos y esperamos que nuestros jóvenes salgan del sistema educativo preparados para la...