lunes, 12 de diciembre de 2016

HABLEMOS DE FORMACIÓN DUAL… POR FIN!!

 Está de moda aunque dicen que no es una moda. Viene de Alemania que, al parecer, es el modelo a imitar.

Hablo de lo que se conoce como “formación dual”.

La intención no se cual es (yo de por mí, y debido a mi experiencia, desconfío siempre de las panaceas.

Los objetivos de la instauración se apoyan en tres grandes pilares.

 Mejor formación para el alumnado debido a que las empresas cuentan con mejores medios que los centros públicos y a que llevar a la práctica los conocimientos teóricos hace que estos se afiancen.

 Mejor formación del profesorado mediante el acercamiento a las empresas reales

 Inmersión laboral del alumnado.

¿Qué se requiere?

 Que la empresa decida invertir en la formación de nuestros alumnos y alumnas.

 Que el profesorado acepte hacer el seguimiento continuo en la propia empresa de su alumnado.

 Que el equipo educativo evalúe de forma coordinada, de distintas materias y de distintos cursos a cada alumno y alumna.

 Que el profesorado elabore una programación que tenga en cuenta todos los aspectos y particularidades tanto de los alumnos que hacen dual como de los demás.

 Que la empresa no caiga en la tentación de tener alumnos trabajando gratis.

 Que el profesorado vele por que la empresa cumpla con la programación y los resultados de aprendizaje exigidos, es decir, que llame la atención al empresario que no cumple con lo establecido.

 Que la empresa permita que el profesor esté dentro de sus instalaciones aprendiendo y dando instrucciones pedagógicas.

 Que el alumnado acepte estar especializado en el tipo de maquinaria que hay en su empresa y no en otras.

 Que el alumnado acepte trabajar gratis para la empresa.

miércoles, 26 de octubre de 2016

HABLEMOS DE MIEDOS… POR FIN!!

 

Empiezo por el final,  concluyendo que las personas que actúan con miedo son las más peligrosas.

   Absolutamente todos los desmanes de la humanidad están provocados por el miedo. Es una norma que se cumple tanto en conflictos entre países como en los que surgen entre personas.

   El miedo a veces paraliza y esa es una consecuencia que califico como “mal menor” porque en otras ocasiones, en cambio, hace a algunas personas actuar de forma poco honesta incluso haciéndoles perder el sentido de la ética.

   Es el responsable, el miedo, de esas miradas de desconfianza, esas miradas de reojo, esas miradas inquietas, como esperando que la desgracia o la decepción se presente de un momento a otro sin que se sea consciente de que la desgracia es, precisamente, ese recelo.

   Porque aunque necesario en ciertos momentos… vivir con miedos no deja de ser una desgracia.

   Es el miedo quien tiene la culpa del disparo por miedo al disparo. Es el responsable de que mucha gente vaya con la escopeta cargada. Una escopeta no se dispara si no está cargada.

   Es el miedo quien hace que sintamos ultrajada nuestra lealtad y nuestra integridad con una facilidad asombrosa y como consecuencia, mucha gente llega al ojo por ojo, a confundir venganza con justicia.

   El miedo a la pérdida (por un sentido trasnochado de la posesión) es el que nos lleva a los celos, con todo lo negativo para la pareja que ello supone porque se termina nadando en la desconfianza, en el “recelo”.

   El miedo a la infidelidad de la pareja hace que las personas que lo padecen sean infieles como forma de resarcimiento.

   El miedo “al qué dirán” hace que se esconda nuestro verdadero “yo” y nos convirtamos en lo que NO somos. Nos hace traicionarnos a nosotros mismos con la carga de frustración que ello supone.

   El miedo a la traición hace que las personas traicionen (“antes que lo hagas tu, lo hago yo”) fomentando el egoísmo.

   El miedo a dar pasos nos deja inmóviles y, por tanto, estancados, paralizados, sin posibilidad de avance, progreso o desarrollo. Se trata del miedo a lo que podría ocurrir. El miedo a lo desconocido. Se da como hecho consumado, que lo desconocido, por desconocido, no puede ser bueno.

   Es el miedo a la incertidumbre el que nos hace hablar en condicional una vez constatada la certidumbre, a tiro, ya pasado. (“Si hubiera hecho esto…”, “si hubiera ido por aquí…”). Se convierte en queja con demasiada facilidad.

   Cuidado porque puede ocurrir que personas, aparentemente poco miedosas, oculten sus miedos o tengan otros miedos distintos a los que somos capaces de identificar. Son esas personas aparentemente felices, de sonrisa fresca pero con miedos ocultos que condicionan sus acciones a espaldas de los demás. Son esas personas de la puñalada trapera, del tiro por la espalda, las del “por lo bajini”, las de “y parecía tonto/a…”, las de “nadie lo diría”.

   Miedo a soñar, miedo a no soñar, miedo a avanzar, miedo a quedarse quieto/a, miedo a amar, miedo a no amar, miedo al desamor, miedo al compromiso, miedo a la libertad, al futuro, al pasado, a los de allí, a los distintos, a los iguales, a lo conocido o a lo desconocido, miedo a tener hijos o a no tenerlos, miedo al miedo, miedos y miedos y más miedos. Miedos de toda clase, de todo tipo.

   Demasiados miedos, demasiado humano, demasiada influencia en todos. Cada uno de nosotros luchamos contra nuestros miedos a lo largo de nuestras vidas pero hay personas que se mueven solo y exclusivamente por el miedo. El miedo les puede, les condiciona y les marca para siempre porque les impide, incluso, luchar contra sus miedos.

Si. Definitivamente me reitero y ratifico mi primera frase a modo de conclusión:

“Las personas que actúan con miedo son las más peligrosas”.

 

Fdo. Diego Bueno

viernes, 2 de septiembre de 2016

HABLEMOS DE "LA REVOLUCIÓN" FEMENINA... POR FIN!!

 

Era necesaria. Era de justicia que las mujeres se igualaran en derechos y deberes a los hombres. Aun queda mucho camino por recorrer y son muchos los aspectos en los que “ellas” deben avanzar.

La verdadera revolución en lo social, en las relaciones y en lo puramente humano a finales del pasado siglo XX en España se ha producido básicamente en la mujer, sin embargo hay un tema respecto a esta revolución que me inquieta enormemente.

Observo con demasiada frecuencia a un tipo de mujer que podríamos calificar de egoísta. Es este tipo de mujer que por fin se ha liberado de todo aquello que la ataba y le quemaba, empezando por su etapa infantil y adolescente. Ha padecido una infancia cargada de roles y estereotipos machistas que le hacían un daño enorme aunque no fuera del todo consciente. Daño a su ego, daño a su amor propio, daño a su libertad. Viciada por la sociedad patriarcal, estaba obligada a aceptar esos roles impuestos. A ser ciudadana de segunda consolada con piropos en blanco y negro, a estar sometida al yugo del machismo por parte de hombres y mujeres, padres y madres, amigos y amigas. Una mujer dañada porque le inculcaron ideas acerca de cómo debía ser su placer, su libertad sexual, su actitud ante los hombres, su rol como cuidadora, madre y esposa fiel. Fue domesticada para ensalzar su abnegación, su conformismo y su resignación.

Todo ello por el hecho de tener dos tetas y un coño.

Hablamos de una mujer a la que se le inculcaron valores machistas incluso en su propio placer, de ahí que a la mayoría de mujeres “les pongan” hombres con rasgos machistas (el famoso hombre duro, el chulito o el bien llamado “canalla”). Esa mujer evolucionó a un ritmo demasiado acelerado con la llegada de la democracia a este país. Todos evolucionamos, si pero el gran cambio, la revolución cualitativa, la gran transformación se produjo (y se sigue produciendo aun) en el sexo femenino.

No podíais estar preparadas para tanto cambio en tan poco tiempo. Es humanamente imposible. Ese es el motivo por el que existen, por una parte, mujeres ancladas en el pasado, con costumbres retrógradas, que no se quieren a sí mismas, que siguen viviendo con “el qué dirán” porque no han sido capaces de barrerse esa basura. Son mujeres que han obviado su revolución porque no podían llevarla a cabo en sus mundos, por las consecuencias de esa educación que les privó de escobas barredoras de machismo, por miedos, por inseguridades o falta de amor a sí mismas, por pereza, por comodidad, por aburguesamiento, por egoísmo e incluso alguna hay que se ha quedado estancada por propia convicción e incluso son felices en la abnegación y la renuncia a sí mismas. Todo ello producto de la educación machista recibida.

Y… por otra parte…. Existe este otro tipo de mujeres a las que me quiero referir en este artículo. Son las liberadas, las que han visto la luz, las que llegada la crisis de los 40 han decidido tomar las riendas de sus vidas. Se vanaglorian de decir en voz alta que ya son libres, que ellas deciden como, cuando y con quien. Usan el sexo como paradigma de su liberación, como fuente de placer inmediato que las reafirme en su condición de liberadas. Son las que quieren comerse el mundo en dos días en un intento de desquitarse por el tiempo perdido. Quieren reír a cada momento (algo imposible y, por tanto, falso), quieren sentir y que les hagan sentir. Son alocadas, buscan su verdadero “yo” una vez liberadas de la máscara que tuvieron que llevar colocada desde siempre. Descubren que hay hombres. Muchos hombres a los que “amar”, a los que “usar”. Muchas de ellas caen en el egoísmo, se vuelven insensibles salvo cuando les viene la regla. Usan y tiran a los hombres como si fueran pañuelos de papel. No se dan cuenta, en definitiva, que es imposible que puedan barrerse toda una educación recibida, que está bien el intento pero que con frecuencia caen en la incongruencia y el egoísmo. Mujeres que siguen buscando a su príncipe azul (sí, el mismo que les inculcaron de pequeñas, el machista, el que no existe ni es bueno que exista). Precisamente buscan amarrarse a ese estereotipo de hombre que no existe. Hablan de que quieren a un hombre que les de seguridad cuando se sientan inseguras, que se acueste y se levante cada día junto a ellas salvo que a ellas se les antoje acostarse junto a otro hombre en pos de su libertad o salvo que quieran ver solas un capítulo de “Sexo en Nueva York”. Quieren a su lado a un hombre que les sea fiel en todos los sentidos pero al que ellas puedan ponerle cuernos porque…” quieren sentir nuevas experiencias” en forma de pollas distintas. Hablan de posesión, de amor romántico en primavera, de mimos en los días previos a sus reglas y sexo duro casi a diario. Quieren un hombre que sea taxista y las lleve a ver las estrellas, que conozca su cuerpo, su mente y su alma pero que no quiera ser comprendido ya que… “bastante tienen con lo suyo”. Quieren un hombre que tenga iniciativa mientras ellas esperan a que decida para luego enjuiciar su decisión, quieren que esas iniciativas sean la “rehostia”, que diga que sí a todo pero que se le vea como a un hombre duro de pelo en pecho y que se viste por los pies, un hombre con mentón duro y a la vez sensible, un hombre que solo sea capaz de mirar su culo, un hombre florero con el que fardar ante sus amigas, que les de muestras de cariño y deseo constantes, que se cuide, que esté al día, que sea inquieto, inteligente, amable, cariñoso, paciente, divertido, nostálgico cuando a ellas les viene bien recordar, quieren un hombre pervertido, de mente sucia en el sexo pero que sea incapaz de fantasear con otro coño que no sea el suyo. Quieren un hombre que sepa ser y estar en cada ocasión (es decir, cuando a ellas les venga bien). Hablan de que quieren a un hombre que les pida disculpas por sus errores pero que no las atosigue con los errores de ellas porque esos no importan ya que son humanas y tienen derecho a equivocarse. Quieren a un hombre “de su casa” pero que le guste la juerga, que cocine, que limpie, que sepa de bricolaje…Son mujeres que necesitan una relación de posesión, mujeres que desean controlar a su hombre para guiarlo “por el buen camino” y a la vez son celosas de su intimidad, de su privacidad. Mujeres que exigen sinceridad a la vez que mienten, que exigen fidelidad a la vez que son infieles, que exigen libertad a la vez que controlan y someten, que exigen ser conquistadas cada día a la vez que los hombres debemos entender su indolencia a veces. Son mujeres egoístas que a las primeras de cambio son capaces de decirle adiós a “ese hombre” sin el más mínimo remordimiento, sin atisbo de compasión, sin la mínima asertividad que les permita ponerse en el lugar de un corazón roto. Cuando se van dicen adiós o ni siquiera eso. La excusa es…. que ese hombre no cumple con sus expectativas (como para cumplirlas jajajajaja), que desean seguir “avanzando” en la vida, que merecen esto o aquello, que quieren sentirse libres, que quieren decidir por ellas mismas.

Hablan de buscar sus sueños, hablan de “volar” (las palabritas de moda últimamente). La realidad es que son egoístas, que están buscando algo que no existe como si fueran pollos sin cabeza. La realidad es que no saben amar aunque lo den todo en su fase de enamoramiento ciego. Obvian algunos detalles fundamentales en el amor. Detalles como el compromiso, la lealtad, la fidelidad, la paciencia, la compasión, la confianza, el apoyo constante o la tolerancia. Sin esos “detalles” no puede haber amor. Se obsesionan con el sexo en una búsqueda loca del placer negado en sus adolescencias y esa liberación, de la cual se sienten orgullosísimas, la exponen públicamente como un trofeo, trofeo que atrae a todo tipo de hombres ávidos de coños mojados, lo cual retro-alimenta, más si cabe, sus egos sedientos de de sexo y ¿“amor”?. Siguen siendo tan machistas como antes pero ahora han cambiado su disfraz y se visten con el de “liberadas” o “dueñas de su destino”. Ahora llevan escotes prominentes, van a playas nudistas y se divierten con las miradas de deseo de los hombres. Presumen de promiscuas ante sus amigas y exhiben sus “trofeos” ante ellas. Incluso ahora les hace gracia un piropo en blanco y negro si el tío que se lo dice está bueno. Son mujeres que se separan de su pareja de toda la vida y se sueltan el pelo para follarse a todo lo que se mueve en un intento de resarcirse ante la vida que les tocó vivir. Se convierten en mujeres inestables con su “ahora te necesito, ahora me sobras”, “ahora decido que no tengo por qué ser femenina porque no tengo por qué seguir el rol que me asignaron”, “ahora me cuido, me tatúo e intento seducirte con mi feminidad”. Son mujeres que disfrazan todo ese caos con esa risa falsa, a “destiempo” y a “deslugar”, con esos gritos falsos como muestra de cariño, por ejemplo, al encontrarse con su gran amiga a la que ignoró y maldijo hace solo una semana. Se terminan convirtiendo en carne fresca para hombres desesperados y tan solitarios como ellas y siguen viviendo con el qué dirán, solo que ahora lo hacen para fardar de liberales ante sus amistades. No hacen más que hablar de sentimientos pero, eso sí, de los suyos exclusivamente (les enseñaron que los hombres no tenemos sentimientos). Son mujeres que cuando están a solas se sienten solas y llegan a sentirse solas estando rodeadas de gente porque la gente de la que se suelen rodear es gente tan falsa como ellas. Convierten lo vanal o lo frívolo en trascendente. Sus vidas están llenas de cambios a cortos plazos. Cambian constantemente de pareja, de amistades, de aficiones, de inquietudes, de perfume, de peinado… Cambian porque buscan. Buscan y buscan como desesperadas. Buscan porque les falta. Les falta porque no valoran lo que tienen o lo que son. Son, en definitiva, volátiles, generalmente apasionadas a la vez que efímeras. Divertidas a la vez que inestables. Pasan de cero a cien y viceversa en poco tiempo. Son mujeres a las que siempre les falta algo mientras se esfuerzan por “publicar” una felicidad artificial. Son, igualmente, víctimas de esa educación de la que creían haberse librado y liberado. Y lo peor es que educan a sus hijas en la misma mierda con forma de muñecas vestidas de rosa que buscan a su príncipe azul (llamado “Ken” o no).

Tropezarse con ellas es desconcertante, cuanto menos. Y…. ni se te ocurra enamorarte de una de ellas!!! Saldrás muy dañado más pronto que tarde.

 

Fdo. Diego Bueno

viernes, 22 de julio de 2016

HABLEMOS DE: "NUNCA DEJES DE SOÑAR"... POR FIN!!

 

Nunca dejes de soñar.

Los sueños son necesarios y gratificantes

Nos hacen sentir bien, nos trasladan a cualquier mundo que imaginemos

Desarrollan nuestra imaginación y nuestra creatividad

Eso si… no vivas queriendo hacer realidad todos tus sueños

No confundas tus sueños con tus objetivos o tus metas.

No te propongas metas irrealizables

Se equivocan esos que dicen que todo es posible.

Siento ser así de pragmático, así de realista, así de crudo, pero lo contrario es vivir fuera de la realidad y eso supondría ser vulnerable a ella y ser golpeado sin compasión (con el consiguiente sufrimiento y desestabilización que conlleva)

Siento desmontar la romántica y bonita idea de que todo es posible y que los sueños son realizables si lo deseas con toda tu alma.

Eso es de engaña-bobos. No seas bobo/a

Yo jamás batiré el record del mundo de salto con pértiga

Por mucho que me lo proponga

Hay que tener los pies en el suelo

Hay que ser coherente y razonable y hay que relativizar siempre

¿Que por qué?

Por salud mental, por permitir tu crecimiento personal, porque solo así puedes disfrutar libremente de lo que sueñas.

Y por supuesto no dejes de soñar, de imaginar, de fantasear.

Mira hacia atrás. Para eso sirve el pasado. Para aprender.

Observa y analiza tu historia y verás que hay sueños que pensabas que no se harían realidad y, sin embargo, se han cumplido.

Y por otra parte, hay otros muchos que ni se han cumplido ni se cumplirán jamás.

Se trata de afrontar el día a día. No como una batalla para hacer cumplir tus sueños, sino como un afrontar cualquier reto que se anteponga en tu camino con alegría, disfrutando el presente, valorando lo que ya tienes y aspirando a crecer siempre.

No sucumbas a la rutina, a la comodidad y al aburguesamiento.

Comete alguna locura de vez en cuando.

Hay que estar demasiado loco como para pretender ser un cuerdo total.

Es perfectamente compatible (de hecho es lo mejor para tu salud mental) ser coherente, razonable y sensato y ser también imaginativo, soñador y un poco loco.

Hay momentos, personas y lugares para todo eso.

Rodéate de personas que te permitan soñar y, a la vez, ser sensato.

Que te permitan ser tú.

Equilibrio. Siempre equilibrio.

Equilibrio, también, entre lo que piensas, dices y haces. Eso es ser coherente, íntegro, honesto y auténtico.

Que tus grandes pretensiones no condicionen tu aquí y ahora porque te incapacitarán para vivir el presente.

Porque la ansiedad por no conseguir hacer realidad tus sueños puede hacerte vivir en la frustración permanente.

No pretendas que tus objetivos conseguidos sean exactamente tal como los soñaste.

Los sueños los construimos nosotros a nuestra forma pero la realidad cuenta también con la forma de otros y con mil perturbaciones que no podemos ni debemos controlar.

Como dice el anuncio… “No tenemos sueños baratos”

Como no dice el anuncio… “No te frustres si no los haces realidad”. (El cupón solo le toca a uno)

¿Avanzar? Siempre

¿Evolucionar? Siempre

¿Adaptarse a los cambios intrínsecos a la vida? Siempre

Cambiar aquello que te dificulta tu felicidad? Siempre

¿Renovar nuestros sueños? Sí.

Pero estar supeditado/a a tus sueños…

Puede que te haga vivir con el sin-vivir de no tener nunca suficiente

Puede que te haga vivir con la ansiedad de no llegar jamás a alcanzar la cima a pesar de tus esfuerzos.

Puede que te haga no valorar todo eso que ya tienes y eres.

Puede que te lleve a dañar a quienes amas.

Puede que te haga ser egoísta e inmune al dolor ajeno.

No se trata de vivir resignados a la realidad.

No se trata de ser conformistas.

No es este un mensaje de resignación.

Se trata de ser conscientes de cuál es la realidad para poder afrontarla.

Se trata de valorar en su medida todo eso que ya tienes y eres.

Se trata de ser felices en cualquier condición.

Se trata de vivir el presente y no supeditarlo todo a un futuro que, intrínsecamente, es incierto.

Se trata de no vivir frustrados como el niño que llora amargamente porque sus padres no le compran ese juguete caro que vio en el escaparate.

Escapar de sus padres y robar el juguete le hará feliz al instante pero… eso tiene sus contrapartidas.

Todo tiene un precio!!.

Vive tus sueños!! Disfrútalos, invéntalos, imagínalos!!

La vida es sueño!!

Pero… nunca olvides que…

Los sueños, sueños son.

 

Fdo. Diego Bueno

viernes, 20 de mayo de 2016

HABLEMOS DE EFICIENCIA Y EFICACIA COMO FORMA DE VIDA... POR FIN!!

 

Lo primero que debemos hacer es definir los conceptos. Debemos tener en cuenta que eficiencia y eficacia no significan lo mismo.

Eficiencia: Podemos definir la eficiencia como la relación entre los recursos utilizados en un proyecto y los logros conseguidos con el mismo. Se entiende que la eficiencia se da cuando se utilizan menos recursos para lograr un mismo objetivo. O cuando se logran más objetivos con los mismos o menos recursos.

Eficacia: Podemos definirla como el nivel de consecución de metas y objetivos. La eficacia hace referencia a nuestra capacidad para lograr lo que nos proponemos sin tener en cuenta los recursos utilizados.

Así, es perfectamente es posible ser eficientes sin ser eficaces de la misma forma que podemos ser eficaces sin ser eficientes. Lo ideal sería ser eficaces y eficientes a la vez.

Ventajas: En el desempeño de nuestras tareas diarias (En nuestro puesto de trabajo pero igualmente en nuestro quehacer ordinario) la búsqueda de la máxima eficiencia y eficacia nos ofrece muchas ventajas. Por supuesto que toda obsesión no es buena para nosotros así que, teniendo como objetivo ser eficientes y eficaces, debemos tener en cuenta que obsesionarnos con la consecución de dicho objetivo tendrá la consecuencia contraria y contraproducente a lo que pretendemos.

A continuación enumero algunas ventajas de ser y/o sentirse eficiente y eficaz.

· Gestionar mejor nuestro tiempo nos hará contar con más tiempo para más actividades (incluida la actividad consistente en descansar o el tiempo dedicado al ocio, los cuales han de ser asimismo eficientes y eficaces). Importante dominar el estrés y la ansiedad de forma que encontremos un equilibrio entre la tensión que supone el manejo del esfuerzo en la unidad de tiempo y el posible malestar que ocasiona esa tensión.

· La gratificante sensación del deber cumplido y de la mejora constante hará que crezca nuestra autoestima y, por tanto, nuestra seguridad, lo cual hará a su vez, que seamos más eficientes y eficaces.

· El reconocimiento social de la eficacia y la eficiencia es, así mismo, altamente gratificante y nos dota también de mayor autoestima, seguridad, autosuficiencia y sensación de pertenencia a grupo social. Es decir… nos proporciona salud mental.

· Desde el punto de vista laboral, eficiencia y eficacia tienen recompensa en forma de reconocimiento, ascenso, consecución de puesto de trabajo, aumento de la retribución etc.

· Desde un punto de vista vital nos dará la sensación (cierta) de que aprovechamos el tiempo, de que vivimos más que otras personas, de que crecemos más y mejor como individuo independiente, de que somos útiles a la sociedad etc.

· Ser objeto de admiración e incluso adulación (salvo por aquellos que se bañan en ríos de envidia) es, cuanto menos, reconfortante. Todos lo necesitamos, a todos nos encanta y la eficiencia y eficacia nos lo ofrece.

- Fomenta la imaginación y convierte en gratificantes sueños la fantasía.

En definitiva… la búsqueda de la eficiencia y la eficacia nos hará sentirnos mejor, nos enriquecerá, nos hará crecer como persona, nos hará madurar, nos dotará de más y mejor tiempo para todo tipo de actividades, nos proporcionará más ingresos y nos hará ver la vida como un mar de oportunidades. Nos ayudará a deshacernos de nuestros miedos e inseguridades y nos permitirá ser mejores personas mediante la ayuda a quienes son menos eficientes y eficaces.

La eficiencia y la eficacia están íntimamente relacionadas con la autosuficiencia, la capacidad de esfuerzo, la capacidad de concentración, la capacidad para trabajar en equipo y, en definitiva… además de ser un claro signo de inteligencia que, sin duda, será aumentada, te dota de la libertad de actuación que te hace crecer como individuo independiente y, sin embargo, asertivo y social.

La persona que es eficaz y eficiente es una persona positiva que aporta positividad a su entorno y que la contagia. Ve soluciones donde otras personas ven problemas. Ve esperanza donde otros ven desesperación. Contagia el buen ánimo donde otros transmiten negatividad.

Resumiendo aun más…. Ser eficientes y eficaces nos debe hacer más felices. Eso sí… siempre y cuando gestionemos correctamente el estrés y consigamos no caer en obsesiones.

Disponer de herramientas como la resiliencia para superar posibles frustraciones también nos servirá de gran ayuda.

Todo ello es fomentado en la búsqueda de eficacia y eficiencia. Contribuye, asimismo, a hacernos sentir bien con nosotros mismos, a querernos. Importante no caer en la pedantería o la falta de humildad. Es perfectamente posible ser eficaces y eficientes y a la vez humildes, considerados, educados, compasivos y tolerantes. Ese es el objetivo final y no podemos perderlo de vista porque, caer, por ejemplo, en la imposición de soluciones nos impediría enriquecernos con las posibles soluciones aportadas por las demás personas y nos causaría el rechazo inmediato por parte de los demás.

Comiendo, comprando, desarrollando nuestras capacidades, en cualquier forma de arte, en el deporte, en las miles de tareas que desempeñamos que van desde el acto de andar hasta el acto de comprar, lavarse, secarse, beber, andar, conducir, hablar, trabajar, escribir….en toda acción humana se puede buscar ser eficaz y eficiente, por tanto, más que un aspecto concreto de nuestra personalidad, es más bien, una forma de vida.

El “precio a pagar” es la constancia, la tenacidad, la pasión, la capacidad de esfuerzo, la positividad, el deseo de aprender, de mejorar, de superar dificultades y el ofrecimiento constante de todas nuestras capacidades. Sin embargo, es en ese “pago” donde encontraremos buena parte de la recompensa.

Fdo. Diego Bueno

lunes, 1 de junio de 2015

HABLEMOS DE LA RISITA DE ARTUR MAS... POR FIN!!

 

Es la risita de la prepotencia, del creerse estar por encima del bien y del mal, del saberse con la sartén por el mango y con el respaldo de todo un pueblo. ¡Po de respaldo ni "mijita" colega, que hay mucha gente que no está contigo!. Les quieres vender la moto de que eres mejor que los patriotas españoles del PP. Bien pues con gestos como este, el de la risita, demuestras que estás a la misma altura moral. Dicho de otra forma… que eres tan de derechas, tan irrespetuoso, tan poco solidario, tan maleducado y tan impresentablemente patriota como esos peperos españolistas a los que criticas. Ni siquiera ser el dueño (y, por tanto, manipulador) de la televisión que más se ve en Cataluña te sirve para tener derecho a sacar pecho, y mucho menos te da derecho a esbozar esa risita miserable.

Esa es la risita de la falta de educación, la que crea confrontación y la que hace que impresentables del “otro bando” justifiquen la escalada de violencia (de momento solo verbal y gestual) con respuestas del mismo o peor calibre.

Es la risita de la falta de respeto a todo un pueblo que no tiene culpa de disputas políticas, la risita del ataque a los sentimientos de la gente. Porque… Señor Mas… en el resto del estado español también hay gente que tiene sentimientos más o menos patrióticos. Probablemente igual de gilipollas o egoístas que los suyos y los de los suyos.

Todo “buen” político en la política actual, de manipuladores y corruptos, sabe perfectamente que para manipular a la gente hay que recurrir a los sentimientos (de esto saben mucho los publicistas que, en definitiva, tienen como objetivo el mismo que usted, es decir, vender un producto) de la misma forma que para crear confrontación hay que atacar a los sentimientos de la gente. Todo eso se le da a usted bien pero por suerte hay más personas con sentido común y libertad de pensamiento de la que se imagina.

(De momento ya te han jodido la alcaldía de Barcelona) (Aproximadamente el 22 por ciento de la población de Cataluña).

Cuando usted acude a un palco en un estadio a un acto multitudinario y de gran repercusión mediática, usted acude como representante del pueblo catalán. Usted está representando a todos los que han votado a Ada Colau, a los votantes del PP, a los del PSOE, a los de Ciudadanos, a los que han votado a partidos minoritarios, a los que han votado en blanco y también a los que no han votado. Porque usted acude a un palco en representación de todo el pueblo de Cataluña dada su condición de presidente de la Generalitat. Por tanto, lo menos que puede usted hacer es estar a la altura del pueblo al que representa y ser respetuoso con los que no comparten sus ideas (¿Se imagina usted que el Rey se hubiera mofado de los que pitaban?).

Tan penosa es la risita como la amenaza de sanciones por pitar. Una gran mayoría de los que estaban en el estadio se ha expresado libremente pitando al estado español y/o al Rey. La ciudadanía tiene derecho a expresarse libremente aunque ello suponga una ofensa para muchas personas, pero usted, como representante de todo un pueblo debería haber estado a la altura y en un acto de responsabilidad política,  debería haber sido respetuoso con los que pitaban y con los ofendidos. La escalada de violencia está en marcha y usted contribuye con gestos despreciables como el de la risita burlona, chulesca y prepotente. Probablemente en Cataluña habrá recibido más de una palmadita en la espalda por su “heroico” acto pero sepa usted que, aparte de hacer crecer su ego personal, lo que origina su risita es que crezca la VIOLENCIA.

 

Fdo. Diego Bueno

domingo, 30 de noviembre de 2014

HABLEMOS DE IGUALDAD DE GÉNERO… POR FIN!!

    Cuando hablamos de procurar, buscar y exigir igualdad, obviamente, hablamos de igualdad de derechos y oportunidades, hablamos de equidad, de ecuanimidad, de justicia, de respeto a la diferencia por parte de todos.

   Es obvio que, biológicamente, existen diferencias clarísimas entre hombres y mujeres (y no sólo físicas ya que el físico influye en la personalidad). Unas son fácilmente identificables y otras son más sutiles. La genética es la que es.

   La pregunta es… ¿Hemos alcanzado los máximos niveles de igualdad en nuestra sociedad?

   ¿Es ya la genética (lo biológico) la que marca las diferencias entre hombres y mujeres?.

   La respuesta, por desgracia es… NO.

   Hace solo 50 años estaba mal visto que una mujer fuera sexualmente activa. Y las que lo eran, lo eran solo en la intimidad. Estaba socialmente mal visto que una mujer ocupara puestos de responsabilidad en distintos estamentos de la sociedad. La mujer debía estar en su casa cuidando a sus hijos y ocupándose de las labores “propias” de su sexo y… miles de ejemplos más que denotaban una desigualdad enorme entre hombres y mujeres. Infinidad de estereotipos fijados como consecuencia de la educación recibida (y os recuerdo que la educación no solo se recibe en escuelas o universidades) y costumbres impuestas por regímenes totalitarios o religiones monoteístas.

   Es muy evidente que la sociedad ha evolucionado a mejor respecto a la igualdad de género pero, de la misma forma, hemos de admitir que aún queda mucho camino por andar.

   Las diferencias biológicas entre hombres y mujeres no justifican que los hombres tengamos que ser más activos, más agresivos, más inteligentes, más emprendedores, más violentos, menos sensibles, más activos sexualmente, más protectores, más paternalistas, más inquietos, más deportistas etc. Que las mujeres.

   Definición:

   "La violencia contra las mujeres designa todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino, que causa o es susceptible de causar a las mujeres daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico, e incluye las amenazas de tales actos y la restricción o privación arbitraria de la libertad, tanto en la vida pública como privada". (ONU)

   La violencia de género tiene sus orígenes en la desigualdad entre ambos sexos.

   Esta es la clave y es lo que muchos y muchas no terminan de entender.

Y recuerdo que hay muchos tipos de violencia de género.Violencia en la pareja

·         Violencia en la pareja.

                                       Violencia en las relaciones de pareja (o expareja)

                                       Violencia en las relaciones de noviazgo

·         Violencia en la sociedad.

          Agresiones sexuales

         Explotación y tráfico de mujeres con fines sexuales y/o con otros fines

·         Violencia en el entorno laboral

                                                  Acoso sexual

                                                  Bullying/Mobbing

·         Violencia en los medios de comunicación

                        Explícita: Pornografía

                                         Violencia física

                                 Representaciones de violación o de esclavitud sexual

                                 Utilización de mujeres y niñas como objetos sexuales

                        Implícita: Estereotipos sexistas (imagen de la mujer: como objeto sexual, ama de       casa o “estándar de belleza inalcanzable”,)

·      Violencia institucional (perpetrada o tolerada por el estado)

                           Física

                           Emocional

                           Sexual

                           Aborto o esterilización forzada

·      Violencia en las tradiciones culturales.

o   Mutilación genital femenina

o   Matrimonios precoces

o   Ejecuciones extrajudiciales

o   Crímenes por la dote

o   Crímenes por honor

o   Agresiones con ácido

·      Violencia en los conflictos armados

                                                            Indeterminada (de todo tipo y condición)

   Un 24 por ciento de los jóvenes andaluces piensa que el lugar de una mujer está en casa con su familia y el 10 por ciento considera que el hombre debe tomar las decisiones importantes en la pareja, según el Informe Andalucía Detecta, del IAM, y el Informe social de la Juventud en Andalucía del Instituto Andaluz de la Juventud, el Centro de Estudios Andaluces y la Consejería de Educación.

   El estudio concluye que los jóvenes andaluces ven la realidad a través de unas “lentes sexistas y relacionan su vida en pareja con los mitos del amor romántico”.

   Del mismo modo, “más del 20% de los jóvenes creen que la mujer es más débil que los hombres, y 82,9% de los chicos y el 68,5% de las chicas no creen que tengan riesgo de sufrir violencia de género en sus futuras relaciones de pareja”. Además, “el 25% de los jóvenes andaluces creen que las causas de la violencia de género son el alcohol y las drogas.

   Estos estudios y la realidad palpable demuestran que aunque se ha recorrido mucho camino en pos de la igualdad de género, aun queda mucho por hacer.

   Por desgracia existen aun demasiadas personas (hombres y mujeres) que justifican las desigualdades y un papel secundario de la mujer aludiendo a la biología o la genética.

   Dicho de otra forma; hay aun demasiadas personas (hombres y mujeres) con una educación machista tal que para justificarla argumentan diferencias biológicas.

   El machismo hoy día ya no es tan evidente. Es mucho más sutil hasta el punto de que se confunde con “lo natural”. Me asombra cómo muchas personas (mujeres y hombres) aceptan ciertos roles impuestos social, cultural y educacionalmente y que relegan a la mujer a un segundo plano y la hacen dependiente de los hombres.

   Por cierto… aunque el sistema hormonal femenino es diferente al masculino, la famosa “inseguridad femenina” no tiene un origen biológico.

   Y toda esa influencia es constatable en todos los ámbitos y en todos los comportamientos. Desde lo profesional hasta lo sexual, desde lo relacional hasta lo comportamental.

   Es cierto que cuando los roles estaban claros y totalmente definidos, las cosas eran más fáciles. Todas las mujeres y todos los hombres sabían, poco más o menos, a qué debían aspirar y qué se esperaba de ellos y ellas.

   Pero si queremos ser seres libres, autónomos, autosuficientes e independientes debemos asumir nuestra responsabilidad y desarrollarnos como lo que cada cual sea y quiera, sin influencias sociales, culturales y educacionales que condicionen y coarten nuestras posibilidades personales, sin roles estereotipados que nos digan cómo debemos ser y a qué debemos aspirar por el hecho de ser hombres o mujeres. Para conseguirlo se hace necesario abrir aun más nuestras mentes y, tras reconocer el machismo y sexismo que aun nos condiciona, dar los pasos necesarios en pos de una verdadera libertad e igualdad de género que respete las diferencias entre cada persona independientemente del sexo al que se pertenezca.

   La mujer está tan o más capacitada que el hombre para ocupar puestos de responsabilidad, para desempeñar cualquier papel en la sociedad, para liberarse de la presión social por el aspecto físico estereotipado, para ser tan activa sexualmente como el hombre, para enfrentarse a las contingencias propias de la vida sin necesidad de depender de un hombre, para liberarse del qué dirán ante su papel de madre, bella, sensible o buena esposa.

    La mujer tiene la obligación moral, por tanto, de reclamar un papel protagonista en la sociedad y desterrar el papel de segundo plano (“así limpiaba así así…”) o acompañante necesaria del hombre (“Señora de tal…”) que ha venido desarrollando durante demasiado tiempo y, aunque mucho mejor… aun persiste hoy día.

    En España hay 1.500.000 mujeres que sufren violencia y que no se definen a sí mismas como víctimas, según datos oficiales del Instituto de la Mujer.

   De la misma forma que un hombre promiscuo se permite alardear y presumir de hombría ante sus amigos y socialmente está bien visto, una mujer promiscua sigue siendo calificada como puta y/o guarra (un motivo más para inhibir el deseo sexual femenino)

   Más datos actuales:

·         El 23% de los adolescentes conciben a la mujer como «inferior y débil»

·         El 54% de los estudiantes ve razonable que la mujer lo deje todo por las necesidades profesionales del hombre, pero no lo ve tan claro cuando hablamos del trabajo de su mujer.

·         El 52% de los adolescentes varones y el 45% de las adolescentes justifica un cambio de residencia provocado por el trabajo del hombre, pero no por el empleo de la mujer.

·         El 53% de los estudiantes de entre 14 y 16 años piensa que la infidelidad de la pareja «requiere un severo escarmiento».

·         El 33% de las adolescentes no considera abuso sexual el que proviene de la pareja.

·         El 52% de los estudiantes considera que las mujeres están más capacitadas que los hombres para las tareas domésticas y el cuidado del hogar

·         Comportamientos de posesión en la pareja son considerados como normales. “Asumen como normal que su pareja les diga que no quiere que salga con sus amigas o que se ponga un tipo de ropa".

·         Ante preguntas sobre si las mujeres tenían más capacidad que los hombres para ser tolerantes o para cuidar de los niños, las respuesta indican de forma mayoritaria el sí.

   Los fríos y escalofriantes datos sobre las muertes, en España, por violencia de género:

Mujeres asesinadas a manos de sus parejas o exparejas en 2011= 61

· Mujeres asesinadas a manos de sus parejas o exparejas en 2012= 52

· Mujeres asesinadas a manos de sus parejas o exparejas a octubre de 2013= 42

. En 2014 van 46 mujeres asesinadas

· Solo el 4% de los asesinos estaba bajo los efectos del alcohol

· Las mujeres con discapacidad sufren un 9% más de violencia de género

· Nº de hombres enjuiciados y condenados en 2010= 16.027 (mujeres= 241)

· El 74% de las mujeres asesinadas en 2011 no denunciaron

· Violencia machista en menores ha crecido un 33%

   Los hombres, por nuestra parte, en aras de alcanzar justicia e igualdad, debemos hacer un esfuerzo por liberarnos de nuestras presiones también. De ese constante y retrógrado afán por dejar bien clara nuestra masculinidad (en cada acto y en cada frase) o del sentido de la posesión. Los hombres también lloramos, también somos sensibles y tiernos, también somos cuidadores de nuestros hijos e hijas o de nuestros mayores y también podemos planchar la ropa. Y no por ello somos menos hombres. La biología no nos prohíbe usar camisetas rosas, ni poner una lavadora, ni mostrarnos sensibles o habladores en los momentos oportunos, ni nos conduce a mostrarnos paternalistas o posesivos ante una mujer.

   Las consecuencias más visibles de la desigualdad de género son los asesinatos y el maltrato con su carga de dolor, pero yendo más allá, es también el origen de demasiado sufrimiento y conflictos de pareja porque no permite el desarrollo personal, el vivir la sexualidad de forma activa y natural y la limitación que todo ello supone para las personas.

   Termino este artículo recordando lo importante:

La violencia de género tiene sus orígenes en la desigualdad entre ambos sexos.

 

Fdo. Diego Bueno.

viernes, 31 de octubre de 2014

HABLEMOS DE LAS PENOSAS REALIDADES A LAS QUE SE ENFRENTA EL ALUMNADO CON NECESIDADES ESPECIALES DE APOYO EDUCATIVO Y SUS FAMILIAS… POR FIN!!

 

INTRODUCCIÓN:

   Las últimas tendencias pedagógicas evidencian la necesidad de hacer de la inclusión algo tan normalizado que, precisamente, tienda a hacer desaparecer el término “inclusión” por falta de utilidad.

   Desde esta perspectiva, la escolarización en escuelas especiales, grupos en aulas específicas o programas especiales con carácter permanente debería ser una excepción.

La educación inclusiva implica una visión diferente de la educación y debe estar basada en la diversidad y no en la homogeneidad.

   Cada alumno y cada alumna tiene unas capacidades, intereses, motivaciones y experiencias personales únicas.

   Las diferencias son inherentes a los seres humanos y se manifiestan en los ámbitos en que estos se desarrollan.

   En el ámbito educativo, estas diferencias se expresan, en muchas ocasiones, en necesidades especiales que la comunidad educativa debe atender adecuadamente en pos del derecho a la igualdad de oportunidades y la integración social de todas las personas.

   La educación tiene el imperativo ético de asegurar la igualdad sin que ello signifique uniformidad, para no reproducir las desigualdades y exclusiones presentes en la sociedad y para, desde la educación, tender a corregirlas.

   En la misma línea, la UNESCO (2007) pone de manifiesto que “tratar de forma homogénea situaciones y necesidades diversas, acentúa las desigualdades. La respuesta a la diversidad implica pasar de un enfoque homogeneizador (en el que se ofrece lo mismo a todos y que refleja las aspiraciones de las culturas y clases dominantes) a un enfoque que considere las distintas identidades, necesidades y opciones de cada uno y valore las diferencias como algo que enriquece a las personas y sociedades”.

   Para ello se hace necesaria la transformación de los sistemas educativos y de las culturas, las prácticas educativas y la organización de las escuelas para que atiendan la diversidad de necesidades educativas del alumnado, y para lograr el pleno aprendizaje y participación de cada niño y cada niña.

DESARROLLO:

   Convertir las escuelas en inclusivas requiere dar una respuesta educativa acorde a las necesidades de su alumnado y desarrollar propuestas didácticas que estimulen y fomenten la participación de todos. De esta forma, la educación inclusiva se opone a cualquier forma de segregación y a cualquier argumento que justifique la separación en el ejercicio de los derechos a la educación.

   Tras un estudio realizado por la universidad de Salamanca en 2008, se concluye que las principales dificultades a las que se enfrenta el alumnado con necesidades especiales de apoyo educativo y sus familias son:

   - El agotamiento emocional de los padres. (Realmente agotador, frustrante y desesperanzador. Un miedo en forma de impotencia que se suma a los miedos ya existentes por las dificultades especiales de mi hijo. Muchas veces cuesta saber si te estás pasando o te estás quedando corto)

   - Actitudes de evitación de los profesores hacia los alumnos con discapacidad intelectual. (Se trata de una actitud de buena parte del profesorado que resulta muy evidente. Yo, personalmente, lo compruebo día a día no solo como padre sino también como educador) (¡No puedes dedicarte a la educación si lo que buscas es trabajar lo menos posible o dar clases solo a un grupo homogéneo que no presente dificultades especiales! ¡Así de claro lo digo!) (Como todos sabemos, en buena parte de nuestros centros escolares “el privilegio” de la antigüedad se usa con frecuencia para elegir los cursos fáciles y no es extraño que sean los noveles, interinos o recién llegados a quienes les correspondan los cursos más complejos y difíciles. Dicha realidad nos da una idea del concepto de educación que tiene la sociedad y, como parte de ella, nuestro profesorado) (Y, lógicamente, parto de la base de que existen excelentes profesionales. Grandes profesionales que muchas veces, trabajan a contracorriente, incluso con la mirada recelosa de sus compañeros/as o con trabas por parte de la dirección del centro)

   - La falta de formación de los profesionales. (Otra evidencia que no se soluciona o, siquiera, se palia por parte de las administraciones educativas).

   - Falta de motivación del profesorado. (Y no se trata, únicamente, de dar palmaditas en la espalda en forma de reconocimiento de labores especiales realizadas, sino, más bien de estímulos, remuneraciones y privilegios en forma de más y mejores medios para quienes hacen más y mejor lo que tienen que hacer y todo ello sin obviar, por supuesto, llamadas de atención a quienes no cumplen con sus obligaciones).

   - No aceptación entre compañeros en la etapa de educación secundaria. (El alumnado con necesidades especiales es, generalmente, marginado positiva o negativamente en el contexto del aula y lo es como resultado de una educación segregadora y etiquetadora como corresponde a la sociedad competitiva y despiadada en la que estamos inmersos. Solo desde la educación en valores y la aceptación asumida de la diversidad como valor positivo es posible la integración de todo el grupo-clase)

   - Maltrato físico hacia estos alumnos. (Prefiero, ni siquiera, comentar esto)

   - Problemas de relación social. (Desde el momento en que existe marginación, exclusión o segregación, se crean problemas de relaciones sociales. Obvio)

   - Líneas segregadoras, derivación a centros específicos. (Es más fácil y más cómodo para el profesorado y los equipos directivos de los centros “quitarse de en medio” a alumnos con necesidades especiales aunque ello sea antipedagógico, cruel y de una bajeza moral que hace a uno sentir vergüenza de ser tan humano como quienes adoptan estas posturas y que, para colmo, son EDUCADORES!!) (Y respecto a las líneas segregadoras, TODOS (incluida la administración educativa) sabemos que existen (los “malos” a un lado y los “buenos” a otro) a pesar de ser ILEGALES, mediante “trampas” en forma de “grupo bilingüe”, por ejemplo. ¡Igualmente antipedagógico e inmoral!.

   Los centros educativos no tienen por qué satisfacer los deseos de segregación de los padres y madres de hijos sin necesidades especiales (aunque sean mayoría) porque los profesionales, los pedagogos, los que se supone que entienden qué es la educación son los/las profesionales que trabajan en los centros.

   - Alternativas de futuro, inclusión laboral. (Con esta realidad de la educación… ¿Qué perspectiva de futuro podemos tener para con nuestros hijos/as y/o alumnos/as? ¿Qué tipo de sociedad queremos construir? Y, sobre todo, ¿cómo tenemos la desfachatez de quejarnos de una mala educación, en comparación con los países nórdicos, cuando resulta que apoyamos medidas antipedagógicas?)

   - Grado de frustración al que está sometido el alumnado. (El alumnado con necesidades especiales tiene ya, de por sí y por definición, que cargar con su enfermedad o su discapacidad. Lo último que deberíamos hacer es llenarlo de frustración, desidia y desilusión. ¡Más cruel y  antipedagógico, imposible!)

   - Desmotivación, falta de orientación práctica. (Lógicamente este tipo de alumnado termina desmotivado y pasando las horas de clase esperando a que sea la hora de volver a casa, aburrido y sin entender nada ni por qué. Justo lo contrario de lo que debería ocurrir).

CONCLUSIONES:

   La realidad, la triste realidad que, como padres y madres de hijos e hijas con necesidades especiales de apoyo educativo, nos encontramos en las distintas etapas educativas por las que pasan nuestros hijos, es la de que nos chocamos contra la pared de acero del sistema y de la sociedad, en general, que con su inmovilismo e incomprensión, con su falta de sensibilidad y preparación, dificultan el pleno desarrollo de personas con derechos y obligaciones exactamente iguales que los del resto  pero con especiales dificultades para desarrollarse en plenitud.

   La realidad, la triste realidad es que los avances, descubrimientos y nuevas tendencias en pedagogía marchan a años luz por delante de su implementación.

   La realidad, la triste realidad es que, precisamente desde el ministerio de educación, es desde donde se empieza a fomentar la exclusión, la segregación y la diferencia de clases con medidas antipedagógicas, retrógradas y desfasadas, más propias de los años de la post-guerra que del siglo XXI.

   En el centro educativo al que van nuestros hijos e hijas, en algún momento, algún día “alguien” nos recomienda que es mejor que nuestro hijo vaya a un aula específica o que pase más horas en el aula específica que en el grupo-clase ordinario (aunque ello implique exclusión, marginación o segregación y se prive a todo el alumnado del enriquecimiento que supone un aula diversa) dado que el colegio o instituto no cuenta con los medios necesarios (medios materiales, tecnológicos o audio-visuales y medios humanos con profesorado de apoyo o especializado).

   Y esa es una realidad que todo el mundo entiende y que es constatable. Los padres y madres también lo entendemos, por supuesto (a pesar de que en muchos casos no es más que una excusa para apartar a alumnos “incómodos”. Y todos sabemos que eso pasa con demasiada frecuencia)

   Solo decir que también existe otra realidad, y es que el profesorado y equipos directivos de los centros no quiere “complicarse la vida” teniendo que atender a un alumnado con necesidades especiales porque ello implica trabajar más, cumplir con sus obligaciones, hacer gala de una ética profesional que se les presupone y desarrollar un trabajo para el que no está cualificado (aunque nadie admita no estar cualificado y para tapar esas carencias se culpabilice a la administración educativa de turno, que es un “ente” abstracto al que se puede culpar de todo mal o a las familias, en general). 

   Nosotros, los padres y madres, muchas veces, y en pos de ver feliz a nuestro hijo o, simplemente de no verlo marginado y sin la especial atención que necesita, accedemos resignados e impotentes y contribuimos a su no inserción en la sociedad (inserción que comienza con la inclusión en la representación de la sociedad que supone el aula).

   No nos interesa “estar a las malas” con el profesorado que ha de atender y educar a nuestros hijos.

   Otras veces no accedemos a esa “invitación” por parte del departamento de orientación, la dirección, la jefatura de estudios o la dirección del centro (o, incluso, todos a la vez) y nos arriesgamos a que nuestro hijo sea víctima de esas realidades que he enumerado antes en el estudio. Intentamos “estar encima” controlando e interviniendo en el proceso de enseñanza-aprendizaje de nuestro hijo, pero sin exigir demasiado ya que… No nos interesa “estar a las malas” con el profesorado que ha de atender y educar a nuestros hijos.

   Adquirimos un material necesario para nuestro hijo (pagándolo, por supuesto) cuando resulta que el centro tiene asignada una partida específica, para adquirir este material, que se ha gastado en “otras necesidades” del centro. O intentamos no darle trabajo extra al profesorado para que no se “cabree” con nosotros y no la pague con nuestro hijo. Supongo que por eso, cuando damos con un profesor o profesora que se implica más de lo normal con la educación de nuestro hijo es, para nosotros, como ver el cielo abierto.

   Y así andamos. Suplicando derechos esenciales, frustrados, impotentes, desesperanzados y en manos de la providencia, y teniendo que “batallar” con un profesorado, en muchos casos, insensible e inconsciente o con padres y madres de hijos e hijas “normales” (me rio yo de “los normales”) que no entienden ni quieren entender que, aunque solo fuera por el bien de sus propios hijos, sería buena la inclusión y mezcla de todo tipo de alumnado.

   Todo esto que acabo de comentar son tristes realidades que TODOS conocemos y que todos padecemos. Realidades como puños que hoy me he decidido a poner al descubierto a ver si, por casualidad y tras leerme, nos hace concienciarnos un poco más acerca de una problemática que padecemos en mayor medida nosotros pero que afecta a todo el sistema educativo.

   Pero como no quiero terminar el artículo con una visión tan negativa como real, lo voy a “rematar” con propuestas que hacen ilustres pedagogos para conseguir los cambios necesarios para una verdadera inclusión y educación de calidad.

   Dichos cambios, partiendo de las realidades actuales, son:

   - Cambio de actitud en el profesorado: Trato igualitario hacia todo el alumnado. Mayor profesionalidad. Mayor cualificación.

   - Necesidad de concienciar al profesorado en valores.

   - Importancia de disponer de más material gráfico, tecnológico y manipulativo así como de espacios apropiados para el desarrollo de las enseñanzas.

   - Adaptación del ritmo de la clase y contar con un profesor de referencia.

   - Disminución de la ratio profesor-alumno. (No puedo dejar de criticar que desde el mismísimo ministerio de educación se haya dicho que la ratio no influye en una educación de calidad. Esto demuestra el nivel de nuestros representantes políticos)

   - Conseguir una buena coordinación que facilite una mejor atención por parte del profesorado y una ayuda más efectiva por parte de la familia.

   - Pautar reuniones, con más frecuencia, en las que estén presentes profesionales, familias y alumnado.

   - Actualización legislativa, en la que se planteen alternativas de continuidad de estudios.

   - Instauración de contenidos prácticos en la programación académica.

   - Aumentar el número de profesores y profesoras así como personal de apoyo.

 

 

             Fdo. Diego Bueno Linero

HABLEMOS DE “ABSENTISMO LABORAL” … ¡POR FIN!

  Resulta indignante comprobar cómo, una vez más, la patronal decide de forma unilateral y con la complicidad de los medios afines (todo per...