domingo, 17 de abril de 2022

¿POR QUÉ ES NECESARIO USAR, IMPULSAR Y PROMOVER UN LENGUAJE NO SEXISTA?

 


Somos conscientes del enorme problema que supone la violencia contra la mujer. No se trata únicamente del número de mujeres asesinadas (que es la parte más dramática, irreversible y visible del problema). Hablamos de que el machismo sigue instaurado en todos los ámbitos de la sociedad hasta el punto de que en muchas ocasiones ni siquiera somos conscientes de que está arraigado profundamente en muchas de nuestras conductas. La violencia contra las mujeres es fruto de una educación y costumbres machistas. Está más que demostrado que conductas machistas son las que llevan a la violencia contra la mujer.

Las injusticias no lo son más en función de que nos puedan afectar a nosotros. Pensar de esa forma sería un acto de egoísmo o, como poco, de inconsciencia. (Y ahora me estoy dirigiendo a los hombres y, más concretamente, a los profesores, que como tales, tenemos la responsabilidad intrínseca y añadida de influir en la educación de nuestro alumnado).

De la misma forma que hace años no nos dábamos cuenta de que pegar a un alumno o alumna no es pedagógico ni aconsejable ni justo, hoy día, profesores y profesoras debemos entender que no es justo, ni aconsejable, ni pedagógicamente aceptable discriminar en el lenguaje por razón de sexo.

Recordar, así mismo, que el concepto de violencia va mucho más allá de la violencia física y claramente visible. El acoso, el chantaje, el ejercicio de poder hacia las mujeres, la discriminación de la mujer, la ocultación de lo femenino, el menosprecio, o la desigualdad también son violencia.

En realidad, coeducar y coeducarse no es más que educar y educarse para la paz.

A todos aquellos y aquellas que piensan que el buen uso del lenguaje (uso no discriminatorio para la mujer) es una exageración o que se ve afectada la espontaneidad en una conversación o que, simplemente, es una tontería sin importancia… solo decirles que con esa forma de pensar pierden el derecho a indignarse cuando en los medios de comunicación se relata el asesinato y el maltrato de una mujer a manos de su pareja o ex pareja. Ese asesinato y ese maltrato ha sido fruto del machismo, de conductas machistas como esa que amparáis con distintas excusas que no se entienden si se tiene un mínimo sentido de justicia social.

En todas esas injusticias sociales que nos indignan porque discriminan y porque atentan contra derechos fundamentales de las personas, debemos incluir (si pretendemos una sociedad más justa e igualitaria) la discriminación, la injusticia y la desigualdad por razón de sexo.

Debemos pretender y procurar la igualdad de género.

En todas las facetas de la vida personal y social se generan constantemente conductas discriminatorias hacia la mujer. El lenguaje, es una de ellas y muy influyente, por cierto.

IGUALDAD EN EL LENGUAJE ENTRE MUJERES Y HOMBRES.

Hablar de igualdad hace referencia a la igualdad de género, ya que la igualdad sexual solo es posible entre individuos con las mismas características biológicas. La dualidad Sexo-Género es objeto de controversias en todos los ámbitos por la dificultad en muchos casos de discernir entre lo que es aprendido culturalmente y lo que es propio de la biología.

Para profundizar en el tema, muchos estudios hacen hincapié en la necesidad de diferenciar lo cultural de lo biológico para poder permitir tanto a hombres como mujeres la capacidad de elegir libremente qué roles quieren desempeñar a lo largo de su vida.

Pero la necesidad más acuciante hoy por hoy es favorecer la igualdad real de ambos sexos, ya que los datos de las diferentes instituciones nos revelan que a pesar de los avances conseguidos todavía existen discriminaciones en función de género.

Sabemos que la violencia de género tiene su origen en el machismo, en el androcentrismo, en definitiva, en la desigualdad provocada por la posición de poder que históricamente ha venido ocupando lo masculino.

Es por tanto necesario delimitar el significado del concepto de igualdad para desde ahí conocer a que nos referimos al hablar de estilo de comunicación igualitario.

 IGUALDAD DE MUJERES Y HOMBRES: Supone la ausencia de cualquier forma de discriminación basada en el sexo a la hora de asignar recursos, oportunidades y beneficios, garantizando iguales derechos e igual acceso, disfrute y control de todo tipo de recursos.

 ESTILO DE COMUNICACIÓN IGUALITARIO: Implica incluir en lenguaje e imágenes un trato igualitario y respetuoso hacia mujeres y hombres, utilizando todos los recursos y herramientas disponibles que nos ofrece la lengua.

HERRAMIENTAS PARA CONSEGUIR UNA COMUNICACIÓN IGUALITARIA

El tratamiento igualitario del lenguaje, está siendo en los últimos tiempos objeto de crítica debido a la costumbre de utilizar mayoritariamente las barras, los guiones y las arrobas.

Esto genera el argumento de la falta de economía que esta práctica supone en el trabajo diario de quienes deben elaborar documentos.

Como se verá a continuación existen otras herramientas que ya están siendo utilizadas y que son alternativas que ofrece la lengua. Evidentemente será necesario aunar esfuerzos y darle tiempo al tiempo para que se conviertan en prácticas habituales.

Conviene recordar que la utilización sexista y androcéntrica de la lengua castellana no viene de ayer. Es el resultado de varios siglos de desigualdades y por tanto el cambio no será inmediato.

HERRAMIENTAS PARA EVITAR EL MASCULINO GENÉRICO

La utilización de las voces masculinas en sentido genérico es un elemento sobre el que se viene trabajando para ofrecer nuevas fórmulas de uso o herramientas prácticas alternativas, por las consecuencias e implicaciones que tiene en el desarrollo de la identidad social de las mujeres:

...Otorga al masculino la cualidad de universal, convirtiendo a lo femenino en diferente o excepcional

...Refuerza la presencia del género/sexo masculino y la no existencia del género/sexo femenino.

...Provoca ambigüedad y que las mujeres ocupen un lugar provisional en la lengua

...Provoca imágenes mentales masculinas

La lengua no es sexista sino la utilización que hacemos de ella.

Además es un elemento dinámico en continua evolución que contiene múltiples posibilidades para adaptarse a los cambios que demanda la sociedad y a los usos que elegimos como habituales.

Existen múltiples ejemplos en el ámbito de la ciencia que refuerzan esta aseveración (alunizar, ordenador, etc) demostrando que la lengua tiene mecanismos de adaptación a los nuevos tiempos.

Gran parte de los acuerdos que hoy se consideran gramaticalmente aceptados, tienen su origen en otros momentos de la historia de la humanidad. Así cabe destacar que en la Edad Media la forma masculina no se consideraba suficiente, y a la hora de dirigirse a mujeres y hombres en los discursos públicos, se utilizaban formas del tipo .aquellas y aquellos o todos y todas.

Posteriormente en 1647 el gramático Vaugelas declaró que la forma masculina tiene preponderancia sobre la femenina, por ser más noble., y así hasta nuestros días.

Ejemplos de uso justo e igualitario del lenguaje.

- EN LUGAR DE…

UTILIZAR…

- Los profesionales que componen la plantilla

Las y los profesionales que componen la plantilla.

- Las necesidades de los promotores

Las necesidades de promotoras y promotores/ los promotores y promotoras/ los y las promotoras.

- Número de desempleados

Número de personas en situación de desempleo

- Relativo a los alumnos

Relativo al alumnado

- En beneficio de todos

En beneficio de toda la población/sociedad

- Profesionales experimentados

Profesionales con experiencia

- Será rellenado por el responsable de seguridad

Será rellenado por Seguridad

- Se puede recurrir a un consultor especializado

Se puede recurrir a una consultoría

- Los contratantes/ el demandado/ los solicitantes

La parte contratante/ la parte demandada/ la parte solicitante

- Distribuir a terceros

Distribuir a terceras partes

- Los consumidores

Quienes consumen el producto

- Los promotores empresariales

Quienes promueven la creación de empresas

- El intermediario

La persona intermediaria

- Una formación sin presencia física del interesado

Una formación a distancia

EL USO DE LA BARRA Y EL GUIÓN

Se aconseja la utilización de ambos signos tipográficos en aquellos casos en los que el espacio esté limitado como, impresos, formularios, contratos, cartas y documentos oficiales. Más específicamente, en situaciones en las que no se precisa construir frases como es el caso de formularios o campos de información.

EL USO DE LA ARROBA (@)

La utilización de esta alternativa conviene que sea limitada, dado que la arroba no tiene sonido y resulta imposible su lectura; es más bien un elemento visual muy atrayente en determinados espacios publicitarios fundamentalmente dirigidos a jóvenes.

RECOMENDACIONES A LA HORA DE INCLUIR A LAS MUJERES DE UNA MANERA DIFERENTE EN EL DISCURSO ORAL Y ESCRITO.

Visibilizar a las mujeres utilizando todos los mecanismos que ofrece la lengua, evitando así la utilización del masculino genérico.

Incluir en los discursos, los textos, las memorias, etc. información sobre las mujeres: opiniones, necesidades, datos sobre su presencia...Tener un conocimiento de la realidad que permita reflejar esta información.

Utilizar asociaciones verbales que no minoricen a las mujeres, que no las relacionen sistemáticamente con el “sexo débil”, que no aparezcan en función de su condición de madres y esposas (la esposa de), que no las pongan en un mismo plano que las criaturas (las mujeres y los niños).

Intentar cambiar o alternar el orden jerárquico que nombra a mujeres y hombres anteponiendo siempre a los hombres: esta práctica es muy habitual en los documentos que se rellenan en las entidades o instituciones.

Utilizar las profesiones en femenino para visibilizar su existencia en el mundo público y reconocer su presencia.

Realizar los tratamientos de manera similar; a menudo se suele nombrar a las mujeres por su nombre de pila y a los hombres por su apellido.

Evitar el tratamiento de “señorita” que sugiere que las mujeres no tienen personalidad por sí mismas sino que adquieren la categoría de “señoras” en función de su estado civil.

Somos lo que decimos y hacemos al decir. Y somos lo que nos dicen y nos hacen al decirnos cosas. Por ello, como señala Deborah Tanen, “las palabras importan. Aunque creamos que estamos utilizando el lenguaje, es el lenguaje quien nos utiliza. De forma invisible moldea nuestra forma de pensar sobre las demás personas, sus acciones y el mundo en general”. Por ello, el uso del lenguaje -lo que se dice y se hace al decir y al nombrar el mundo con palabras- es un acto nada inocente, ya que el modo en que utilizamos el lenguaje no sólo afecta al intercambio comunicativo entre las personas, sino también al modo en que designamos la realidad y en consecuencia, a la manera en que accedemos al conocimiento del mundo en que vivimos

ARGUMENTOS, COARTADAS Y PREJUICIOS

Nada impide nombrar el mundo en masculino y en femenino. Como señala Francesca Graziani, “la lengua puede ser de todas y de todos: no es un sistema rígido, cerrado a cualquier mutación sino, al contrario, el cambio está previsto en sus mismas estructuras; es un sistema dinámico, un medio flexible, en continua transformación, potencialmente abierto a escribir en él, infinitos significados y por ello prevé también la expresión de la experiencia humana femenina". Nombrar el mundo en masculino y en femenino no sólo es posible sino también deseable e ineludible, si deseamos contribuir a una mayor equidad entre mujeres y hombres. Pero hay también otros argumentos que no son sólo de naturaleza ética sino estrictamente lingüística.

En efecto, cuando nombramos el mundo en masculino y en femenino utilizamos el lenguaje con una mayor precisión léxica y por tanto con una mayor adecuación referencial.

Al nombrar el mundo en masculino y en femenino no sólo actuamos con una mayor equidad al incluir sin exclusiones a unos y a otras en el escenario de las palabras, sino también con una mayor exactitud y corrección, al no ser posible designar ese mundo sin aludir a la diferencia sexual entre hombres y mujeres.

A menudo, quienes se oponen a estos argumentos lo hacen afirmando que el uso verbal en masculino y en femenino atenta contra la espontaneidad y contra la economía expresiva inherentes al lenguaje humano. Cabe aclarar al respecto lo siguiente:

1) No todos los usos del lenguaje se caracterizan por su espontaneidad. Salvo la conversación espontánea, el resto de los usos lingüísticos exigen un cierto nivel de elaboración textual y por tanto admiten en el contexto de esa elaboración una corrección que tenga en cuenta junto a otros asuntos (ortografía, coherencia del texto, adecuación léxica) la diferencia sexual entre mujeres y hombres. Tanto en el uso formal del lenguaje oral (una clase, una conferencia, un debate) como en la casi infinita diversidad de los textos escritos (un ensayo, un informe, un libro de texto, una crónica) es posible incorporar esa voluntad de nombrar el mundo en femenino y en masculino.

Es innegable que en una conversación espontánea no es fácil nombrar el mundo en femenino y en masculino en todas y en cada una de las ocasiones en que tomamos la palabra, ya que la espontaneidad del intercambio comunicativo en esa conversación y las inercias expresivas nos hacen hablar a menudo exclusivamente en masculino. Pero pese a ello, al hablar de una manera espontánea conviene dejar constancia de vez en cuando de ese afán de equidad en la designación lingüística y de nuestra voluntad de nombrar en femenino lo que es femenino.

En el resto de los intercambios comunicativos (orales y escritos), nada impide -salvo el prejuicio o la pereza expresiva- usar el lenguaje en masculino y en femenino. Cuando escribimos, por ejemplo, solemos revisar varias veces el borrador del texto hasta darlo por bueno. En ese proceso de corrección tenemos en cuenta una serie de criterios ortográficos, sintácticos, léxico-semánticos, pragmáticos e incluso tipográficos. ¿Qué impide, por tanto, tener en cuenta también la diferencia sexual en la corrección del texto escrito? ¿Es más importante invertir el tiempo de la corrección en la elección de un adjetivo, del tipo de letra o del formato del párrafo que en nombrar en femenino y en masculino?

2) No todos los usos del lenguaje se caracterizan por su economía expresiva. Salvo algunos textos como los eslóganes publicitarios, los anuncios por palabras y los mensajes de los teléfonos móviles, la mayoría de los usos lingüísticos tienen una cierta extensión y una cierta complejidad textual. Por tanto, la economía en el uso del lenguaje no es un valor en sí mismo sino algo que tiene sentido o no en función de las intenciones, del canal, de la situación y del contexto de comunicación. No se entiende un coloquio literario, un ensayo filosófico o una clase magistral si no están plagados de ideas, hechos, opiniones y argumentos y si esa urdimbre de ideas, hechos, opiniones y argumentos no están expresados con el mayor acierto y claridad en un aluvión de palabras. ¿Por qué se invoca la economía del lenguaje sólo cuando se quiere incorporar al lenguaje la identidad femenina? Nombrar el mundo también en femenino ¿exige un derroche verbal tan costoso? ¿Por qué tanta tacañería expresiva? (Esta es la pregunta que deberíamos hacernos)

Por otra parte, conviene subrayar que no se derrocha el lenguaje al utilizar términos genéricos tanto masculinos como femeninos que incluyen a los dos sexos ("el ser humano", "el profesorado", "la ciudadanía", "las personas", "la gente"...) ni se duplica el lenguaje al decir "niños y niñas" o "padres y madres" como no se duplica al decir "azul y rosa" o “dulce y salado”. La palabra "niños" no designa a las niñas de igual manera que la palabra "padres" no alude a las madres. No olvidemos que "la diferencia sexual está ya dada en el mundo, no es el lenguaje quien la crea. Lo que debe hacer el lenguaje es, simplemente, nombrarla, puesto que existe. Si tenemos en cuenta que hombres y mujeres tenemos el mismo derecho a ser y a existir, el hecho de no nombrar esta diferencia es no respetar uno de los derechos fundamentales: el de la existencia y la representación de esa existencia en el lenguaje".

De igual manera que se incorporan al diccionario y al uso lingüístico de las personas tantas y tantas palabras procedentes de otras lenguas y de jergas específicas, como el habla de adolescentes y jóvenes o el argot de la informática, es posible también incorporar palabras y usos del lenguaje que incorporen a las mujeres y su derecho a las palabras y a ser nombradas en pie de igualdad con los hombres. No deja de ser significativo que a menudo quienes se ofenden en defensa de la pureza del lenguaje, cuando se nombra en femenino algún oficio de tradición masculina (jueza, médica), sin embargo utilicen en castellano sin ningún pudor ni continencia palabras como “resetear”, “chatear” o “e-mail”.

La educación debería contribuir a evitar cualquier forma de discriminación por razón de sexo, grupo social, origen étnico, raza o creencia. En este contexto, urge una educación lingüística que fomente los conocimientos, las habilidades y las actitudes que hacen posible el aprendizaje de una ética lingüística que evite el influjo de los prejuicios culturales, los estereotipos sociales y sexuales y las inercias expresivas en las formas de hablar y de escribir de las personas. De esta manera, la educación contribuirá a una mayor conciencia en torno a las desigualdades sociales que se construyen a partir de la diferencia cultural y sexual y a alimentar la esperanza de que otro mundo es posible y deseable.

Diego Bueno. Coordinador de coeducación (25/11/2015)

jueves, 7 de abril de 2022

HABLEMOS DE LAS VENTAJAS DEL AJEDREZ DESDE UN PUNTO DE VISTA PEDAGÓGICO... POR FIN!!

 


   Existen ya muchos trabajos e investigaciones serias y fiables, desde un punto de vista exclusivamente pedagógico, que hacen referencia a las ventajas que ofrece el ajedrez y su implementación en entornos educativos. Las conclusiones de dichos trabajos no sólo señalan sus bonanzas pedagógicas sino, igualmente, desde un punto de vista neurológico, su pertinencia para estimular el crecimiento intelectual y madurativo del cerebro, estableciendo y afianzando sinapsis neuronales. Se evidencian muchas propuestas significativas para insertar el ajedrez en las aulas a fin de revertir los rasgos de una educación bancaria y formar a estudiantes con pensamiento de carácter analítico, crítico, reflexivo y creativo; es decir, el pensamiento de orden superior. El ideal de los centros educativos, es el de contar con alumnos y alumnas con capacidad de análisis, deducción, aplicación y creación. Dicho objetivo es imposible que sea alcanzado salvo con actividades de alta demanda cognitiva, siendo el ajedrez una excelente herramienta para tal fin.

   El ajedrez ayuda a mejorar los resultados académicos e influye de forma muy positiva en el desarrollo integral, personal y profesional. Todo ello tiene lugar de una forma lúdica, convirtiéndose en uno de los métodos más eficaces para mantener la motivación y el interés del alumnado evitando, a su vez, la posibilidad del abuso de pantallas. Estimula y desarrolla las relaciones interpersonales, la competición sana y la comunicación verbal y no verbal.

   Ventajas concretas:

·         Mejora la memoria

·         Fomenta y ayuda a la concentración

·         Ayuda al desarrollo del pensamiento crítico y la curiosidad

·         Promueve el pensamiento lógico

·         Dota a los jugadores de la empatía necesaria para intentar entender al rival

·         Sirve para ordenar el pensamiento

·         Mejora la capacidad de análisis

·         Fomenta el uso de estrategias para conseguir objetivos

·         Se estimulan las buenas formas y normas sociales

·         Se promueve la aceptación de la derrota y la victoria como algo natural

   Los/as ajedrecistas aprenden a resolver problemas y tomar decisiones, así como a aceptar las consecuencias de esas decisiones. Desarrollan la imaginación y la creatividad, se socializan y aprenden a superarse.

“Gamificar, no solo las aulas, sino igualmente el centro educativo en su conjunto. Ese es un sano objetivo para formar a grandes personas y grandes profesionales”

 

Fdo. Diego Bueno


domingo, 27 de marzo de 2022

HABLEMOS DE ¿POR QUÉ LA NUEVA LEY DE FORMACIÓN PROFESIONAL NO ES UNA BUENA LEY?... ¡¡POR FIN!!

 



Hablemos de ¿Por qué la nueva ley de formación profesional no es una buena ley?... ¡¡POR FIN!!

 

-          Porque establece dos categorías de docentes. Ante un mismo desempeño, dos categorías y dos sueldos distintos. Precisamente se discrimina a los profesores técnicos de 10 especialidades clave que no tengan título universitario (imposible tenerlo dado que no existen), es decir, se devalúa la labor docente de esos docentes que enseñan haciendo (justamente el espíritu y el éxito de la formación profesional). Es decir, hacen justamente lo contrario de lo que dicen pretender.

-          Porque la formación dual es solo buena para los empresarios (que no las empresas) ya que se aseguran mano de obra gratis en todo momento. Eso, no solo no crea más empleo, sino que lo destruye (al menos el empleo remunerado realizado por trabajadores y no por alumnos)

-          Porque las administraciones educativas, lo que pretenden, al confiar la educación de su alumnado a las empresas, es ahorrarse dotar a los centros, así como bajar la plantilla de profesores, es decir, invertir menos dinero en educación.

-          Porque las empresas que contratan a ex alumnos ya titulados ahora continuarán contratando a alumnos ex titulados, es decir, no se crea más empleo. La diferencia es que mientras titulan, están trabajando gratis en la empresa con la excusa de que están aprendiendo. Sin duda, más de un empresario hará gala del famoso, típico y extendido pillaje español (muy español, eso sí. Incluso con banderita española) y dejará de contratar a trabajadores (¿para qué, si ya tienen a alumnos que les hacen el trabajo de forma gratuita?)

-          Porque a pesar de la labor fundamental del profesorado, en ningún momento se habla de mejorar las condiciones laborales. Muy al contrario, se nos va a exigir nuestro desempeño en empresas que, obviamente, están a “lo suyo”, que es producir y generar riqueza.

-          Porque el número de alumnos y alumnas en la formación profesional ha aumentado en casi 231000 estudiantes en los últimos 7 años, según datos del propio ministerio, lo cual demuestra que la FP ¡ya funciona bien tal como está! Y las mejoras deberían ir encaminadas a formar y educar aun mejor a nuestro alumnado y no a bajar el nivel y ponerlos a trabajar gratis.

-          Porque venden como que se estimula el reconocimiento profesional mediante el catálogo de cualificaciones modulares cuando resulta que eso ya existe y si no se lleva a cabo es porque no invierten en educación salvo cuando la Unión Europea tiene a bien subvencionar estas enseñanzas.

-          Porque con la formación dual, lo que buscan es no invertir en educación y que sean las propias empresas las que pongan a disposición del alumnado su maquinaria, sus medios y su sistema productivo (a cambio de que trabajen gratis, claro y a cambio de la super especialización)

-          Porque se pretende imitar el modelo alemán sin que seamos Alemania. No somos Alemania ni en el contexto empresarial ni en mentalidad. En Alemania hay exceso de empresas, hay mucha demanda de mano de obra. Son capaces de absorber a todo el alumnado de FP. Este matiz lo cambia todo, absolutamente todo, por no hablar de que la mentalidad del empresario alemán nada tiene que ver con la del empresario español. No entiendo por qué no se pretende imitar, por ejemplo, el modelo francés, más cercano física, contextual y mentalmente a nosotros. En Francia, la educación no está en manos de las empresas, sino de los centros educativos. Las empresas ayudan a dotar a los centros educativos con maquinaria, utillaje y equipos. Las tareas burocráticas- administrativas las realizan los/as administrativos/as, no los docentes, las tareas de vigilancia las realizan los vigilantes, no los docentes y, ¡ojo!... La docencia no la realizan formadores de empresas, sino que la llevan a cabo ¡LOS/AS DOCENTES!!, que para eso reciben (como aquí) formación pedagógica y superan (como aquí) unas duras oposiciones.

-          Porque se deja en manos de los formadores de las empresas el aprendizaje de nuestro alumnado. Se trata de formadores que no han recibido formación pedagógica, que no tienen por qué considerar ni tener en cuenta temas educativos transversales, de formación de la persona, de coeducación, de equidad, de atención a alumnado con necesidades especiales de apoyo educativo, de integración etc. Todos, temas transversales que han de estar presentes (porque si no, no serían transversales) en los contenidos de cada módulo formativo, incluido el de formación en la empresa.

-          Porque tengo la manía personal de desconfiar de quienes me intentan mentir a mi y a mis conciudadanos.

-          Porque se busca (se viene buscando desde hace tiempo ya) eliminar el fracaso escolar, entendiendo tal fracaso como la no superación de resultados de aprendizaje y la solución propuesta es aprobar a casi todo el alumnado. Para ello no paran de incrustarnos con calzador toda una suerte de obligaciones burocráticas (cada vez más reuniones, más papeleo, más coordinaciones, más estadísticas, más cumplimentaciones) que, evidentemente, nos alejan del propósito noble de toda acción docente que no es otro que estar con, por y para nuestro alumnado, acompañarlo en su proceso de enseñanza- aprendizaje, conocerlo, guiarlo y proporcionarle herramientas para su desarrollo como profesional y como persona, independientemente de que el tiempo que necesite para ello sea mayor o menor dependiendo de sus circunstancias personales o sociales.

Para mí, el fracaso escolar es discriminar a nuestro alumnado, es engañarlo, es llevarlo al mundo laboral sin una formación adecuada, es descuidarlo, es ponerlo a trabajar gratis en empresas con la falsa idea de que eso les facilitará el acceso como trabajadores, es hacer que el alumnado se convierta en trabajador sin contrato de trabajo y sin remuneración, creando un agravio comparativo con los trabajadores de la empresa. Eso es fracaso escolar y eso, no es precisamente, lo que se pretende atajar con la nueva ley de formación profesional. La experiencia que existe en España con la formación dual nos indica que se trata de un completo fracaso desde todos los puntos de vista salvo en algún caso muy concreto y esporádico.

 

Fdo. Diego Bueno


lunes, 14 de marzo de 2022

¡¡HABLEMOS DE… POLARIZACIÓN Y RISA… POR FIN!!

 



¡¡HABLEMOS DE… POLARIZACIÓN Y RISA… POR FIN!!

Radicalización, extremismo, dicotomía a las primeras de cambio. Cada vez nos mostramos más exaltados, cada vez toleramos menos y peor al diferente, al contrario, o al rival hasta el punto de negarle su derecho a la existencia.

Sociedades multiculturales y a la vez fragmentadas. Triunfo de la posmodernidad como oposición a la empatía y la razón, incluso como renegación y desprecio hacia la compasión.

Falta de conciencia social, triunfo del eufemismo como forma de manipulación. Un ejemplo podría ser el negacionismo disfrazado de actitud crítica o el populismo haciendo las veces de “lógica aplastante”. Una sociedad cada vez más polarizada formada por individuos que empuñamos armas en cuanto alguien comete descuidos lingüísticos. Gatillo fácil para el insulto o la burla, triunfo del “¿qué más da?” que convierte a la esperanza en perezosa.

Nos volvemos todos subversivos, hacemos ostentación de varitas mágicas que lo arreglan todo, eso sí… a nuestro modo o a nuestra conveniencia, obviando la existencia de otros seres que, a pesar de pertenecer a la misma especie, son distintos a nosotros.

Miedos sociales:

·         A la pandemia Covid, a contagiarnos, a morirnos, a que desaparezca la humanidad por su culpa.

·         A una guerra nuclear, al puto Putin, a otra guerra mundial que nos pille aquí y tengamos que padecerla.

·         Al cambio climático y sus consecuencias, a sequías, a inundaciones etc.

Bien pues ahora más que nunca… justo ahora… es necesario reír a veces y a voces. Reír de lo absurdo, reír de uno mismo, reír, aunque sea en momentos puntuales a modo de descanso cerebral. Es una necesidad, sí. La risa como placer inmediato, como máxima expresión del hedonismo, pero, sin embargo, libre de la individualización y la individualidad.

Reivindiquemos la risa como antídoto para los “anti todo”

La risa común, la que es compartida, la que define y da sentido a la palabra “felicidad”. Esa es la que necesitamos todos, aunque solo sea administrada con cuentagotas. La risa sincera, la de verdad, la que sale, la que nace, la que enamora y seduce, la que distiende, la que no es forzada ni forma parte de un disfraz o una careta, la que nos embellece, nos naturaliza y nos humaniza.

Fdo. Diego Bueno


lunes, 28 de febrero de 2022

Hablemos de: ¿Es un condicionante la discapacidad?... por fin!!

 


¿Es un condicionante la discapacidad?

Sin duda, sí. Lo es. Poner en duda esto me parece una temeridad.

Para jugar al baloncesto en la NBA es un condicionante la altura, para escalar montañas es un condicionante el peso corporal, para obtener un cum laude en un doctorado de ingeniería física, es un condicionante la capacidad de memorizar y procesar información de tu cerebro. Lo siento, pero esa es la realidad.

Yo parto de la base de que el ser humano es como es. Hay rasgos humanos que son intemporales y que nada tienen que ver con niveles culturales o estructuras sociales.  Un ejemplo de ello es eso que llamamos amistad. A los amigos los elegimos, pero como particularidad hay que aclarar que la elección ha de ser mutua y que la relación de amistad ha de ser justa y equitativa. Suele haber intereses comunes, inquietudes comunes y, nos pese a quienes nos pese, afinidades y capacidades similares.

Las personas con discapacidad, una vez se encuentran en edades o fases adolescentes, al igual que cualquier ser humano, necesitan relacionarse, necesitan establecer relaciones y contactos con otras personas, necesitan de la amistad, sin embargo, el sufrimiento para los padres y madres radica en que ves cómo los hijos sin discapacidad de nuestros amigos van creciendo y se van relacionando de una forma “normal” o, al menos, esperada, mientras que nuestros hijos van a destiempo o a “desforma”. Se trata de una realidad cuya aceptación es perfectamente compatible con la reivindicación de inclusión. La biología y la genética es como es. Reivindicar la inclusión en la sociedad (no ya en la escuela, donde se debe convertir en obligación por parte de la comunidad educativa y en las leyes que la regulan y que son de obligado cumplimiento) está muy bien, pero creo que debemos entender que nuestros hijos con discapacidad llevan otro ritmo, tienen otros intereses y otras necesidades y eso, nos guste o no, no solo no es lo que un chico de 14 años, sin discapacidad, necesita y quiere, sino que, además, es entendible. Nuestros propios hijos sin discapacidad se relacionan con personas afines, no con personas con discapacidad con las que tienen poca afinidad (a pesar de que están bien concienciados). Es lógico y entendible

Pienso que, como siempre, el lenguaje es muy importante porque es la forma que tenemos de interiorizar ideas, por eso es importante llamar a las cosas por su nombre.

A mi humilde entender, se hace necesario buscar un equilibrio entre aceptar la discapacidad y a la vez reclamar que no se conculquen derechos fundamentales y otros ni tan siquiera fundamentales, pero sí importantes.

Si me falta una pierna, siento deciros que no voy a poder ser futbolista ni disfrutar de la amistad que me puede ofrecer la pertenencia a un equipo de fútbol. No sería lógico querer forzar al equipo de fútbol para que me incluyan en el equipo y yo pueda jugar partidos por muy concienciados que estén con la discapacidad. Muy probablemente, si me gusta el deporte, termine en un equipo de baloncesto en silla de ruedas donde TODOS tienen una discapacidad parecida a la mía y puedan tener más afinidad. Ya dentro de ese grupo entablaré una amistad más intensa y cercana con algunos miembros que con otros.

Si mi capacidad mental es muy distinta, es normal que los chicos y chicas sin esa diferencia de capacidad se quieran relacionar con personas afines en vez de conmigo. Pienso que reclamar a la sociedad que los chicos adolescentes deban relacionarse o hacer que quieran relacionarse con otros chicos con discapacidad es tarea inútil y sin sentido. Concienciar sí, claro que sí. Es lo que llevo haciendo durante años, pero hay que entender que es humano, lógico y natural que los chicos y chicas deban relacionarse con quienes les venga en gana y lógicamente, les va a venir en gana relacionarse con aquellas personas que les son más afines.

No, no es una pena que exista el baloncesto en silla de ruedas. No es una pena que existan asociaciones que promueven el ocio entre personas hipoacúsicas, no es una pena que existan asociaciones para promover las relaciones y el ocio entre personas con discapacidad. Muy al contrario, eso es una alegría porque ofrece a nuestros chicos y chicas la posibilidad de conocer a personas (con o sin discapacidad. Importan las personas, no su condición) con las que probablemente tengan más afinidad. Además, por supuesto, ni es una forma de discriminación ni es una apuesta por la no integración. Es simplemente aceptar realidades. Las realidades están ahí. Aceptar las realidades no es conformarse y no avanzar. Avanzar, siempre es bueno. Progresar, luchar y reclamar es necesario siempre pero no podemos obviar lo intrínsecamente humano. Reclamar derechos, ¡siempre!, claro que sí, pero sin olvidarnos de que no podemos pretender que alguien como yo, con mis ciento y pico de kilos de peso, bata el récord del mundo de salto con pértiga. No, no es verdad eso que se dice de que “todo es posible si se trabaja”. Eso es una mentira. Hay cosas que son posibles, pero otras no, y no solo no pasa nada por aceptarlo, sino que además es muy necesario para no vivir en constante frustración ni presión.

Todos/as, a lo largo de nuestra vida sufrimos las consecuencias de sentirnos discapacitados en algunos momentos y cuando eso ocurre, lo que queremos es no sentirnos aislados, ni abandonados, ni discriminados. Para eso existe la familia, las amistades verdaderas, las asociaciones, las leyes que promueven la no discriminación y los derechos de las personas. Para eso, la sociedad en un estado de derecho responde y debe responder cada vez más y mejor, pero si por desgracia te tienen que cortar las piernas…. No vas a poder jugar más a fútbol con tus compañeros de equipo. Y cuanto antes aceptes esa realidad (nada que ver con la resignación), más puertas se te abrirán. Muchas de ellas van a ser “la hostia” de buenas y bonitas, tanto que ni siquiera las imaginabas.

Fdo. Diego Bueno



jueves, 2 de diciembre de 2021

3/12 DÍA INTERNACIONAL DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD. RECAPITULANDO UN 2021 INTENSO

 

A medida que el mundo se recupera de la pandemia, debemos asegurarnos de que las aspiraciones y los derechos de las personas con discapacidad se incluyan y se tengan en cuenta en un mundo pos-COVID-19 que sea inclusivo, accesible y sostenible. Esta visión solo se logrará si se consulta activamente a las personas con discapacidad y a las organizaciones que las representan.”

António Guterres, secretario general de las Naciones Unidas

   Nacer con una discapacidad supone un reto extra, tanto para la persona afectada como para su familia. Todo ser humano debe ir superando dificultades en la vida, todos pasamos por las distintas etapas vitales que, de forma natural, nos van llegando, todos evolucionamos, crecemos y maduramos a nuestro ritmo, pero cuando hay una discapacidad o un conjunto de discapacidades de por medio, toda dificultad se magnifica, todo pequeño reto se convierte en un gran reto, todo parece más inalcanzable. Aparecen miedos nuevos con aspectos monstruosos y debemos aprender a vivir y convivir con ese pellizco en el estómago que todas las familias conocemos bien. Lo bueno es que, en muchos casos, se agranda la dificultad en la misma medida en que aumenta el esfuerzo y se agrandan los logros. La felicidad que esa paradoja reporta, compensa con creces todo sufrimiento. Esa felicidad, ¡concretamente esa!, se transforma en la energía que nos mueve a seguir superando obstáculos y cumpliendo objetivos.

   Este año 2021, por ejemplo, David ha conseguido algo que muchas personas dudaron (incluidos nosotros mismos). Obtener su título de la ESO como consecuencia de haber titulado en una Formación Profesional Básica de Informática de oficina (Ofimática). El esfuerzo, durante estos dos cursos, ha sido enorme pero siempre acompañado de pequeñas satisfacciones en cada trabajo, en cada examen, en cada prueba superada. Evidentemente, nada de esto es posible sin la ayuda incondicional y sin el apoyo de todo un equipo educativo y una dirección dispuestos a acompañar a nuestro hijo en su andadura. Es una prueba evidente de que la inclusión no solo es posible, sino que es necesaria para todos. Aun recordamos las palabras de agradecimiento de los compañeros y compañeras de David por todo lo que él les ha aportado.

Felicitación especial de navidad a David

Fiesta de graduación de FPB de David

   Nosotros hemos tenido la suerte de haber nacido en este tiempo y en este lugar. Debemos sentirnos agradecidos por ello porque no todo el mundo tiene esa suerte ni mucho menos. Vivimos en una sociedad avanzada, disponemos de buenos médicos, buenos educadores y leyes justas que garantizan una atención socio-sanitaria decente en comparación con otros lugares y fechas del mundo. Por si fuera poco, en concreto nuestro hijo ha tenido la suerte de nacer en el seno de una familia que lo ha aceptado sin complejos desde el primer día y que no ha escatimado en medios, amor y esfuerzos.


  Quedan muchos logros por conseguir, tanto a nivel individual como social. Por desgracia, las personas con discapacidades no siempre han recibido el apoyo familiar/social que merecían y necesitaban y aun a día de hoy queda mucho por conseguir respecto a la comprensión, empatía social y a la asunción de preceptos que han estado desvirtuados por complejos, por falta de información/concienciación, por miedos o por costumbres arcaicas.

   Hoy, en lo personal/familiar, hemos podido asistir a otro de esos pequeños pasitos que son celebrados como grandes logros dadas las circunstancias, y es que hoy nuestro hijo David ha desempeñado labores de azafato en un evento y, por tanto, este ha sido su primer trabajo remunerado por cuenta ajena. Por supuesto que lo ha hecho de maravilla dado su carácter amable, educado y cariñoso hasta el punto de que ya está deseando repetir. 

 

    Mi personal consejo a todas las familias es que cada logro, cada pasito, cada avance que experimentéis y sintáis con vuestros hijos, lo celebréis como un canto a la vida, como un triunfo de lo humano, como éxito personal/familiar/social, pero si, además, vuestro/a hijo/a padece algún tipo de discapacidad o dificultad añadida, debéis sentir esa profunda alegría en el alma que os mueva a seguir adelante con todas vuestras fuerzas, ánimo y esperanza.  

Agradecimientos:

·         Al Colegio Diocesano Nuestra Señora de las Mercedes, a todo el equipo educativo que tuvo David, en especial a sus tutores “Nani” y M. Carmen, a Mario y a la dirección del centro. Gracias a todos sus compañeros/as por su tolerancia, comprensión y ayuda.

·         A la Fundación Albatros por contar con David para que haya realizado su primer trabajo como azafato en un evento tan bonito y emotivo.

Fdo. Diego Bueno Linero

jueves, 5 de agosto de 2021

¡¡HABLEMOS DE LA PAZ… POR FIN!!

 

   Desear paz y alcanzarla es de los propósitos más nobles y los logros más gratificantes que existen. Me resulta curioso que, para llegar a ello, se hace imprescindible la batalla, la inestabilidad, lo incierto e incluso el peligro. La amenaza del cambio, incluso nos impide sentir en toda su plenitud ese deseo de calma. Cuando eso ocurre quedas envuelto en la confusión, como si se tratara de una especie de “Alzheimer” que forma parte de ti y del que no puedes salir. Es como una bruma que hace que, por ende, te sientas “abrumado”.

   Vivimos tiempos de inmediatez, de exceso de información, de grandes titulares, de rapidez de acciones, de pensamientos y de toma de decisiones. Pecamos, frecuentemente, de precipitación. Nuestro cerebro, sin embargo, necesita de sus tiempos. Nuestra biología no puede cambiar tan rápidamente así que necesitamos más tiempo del que disponemos para obtener, asimilar y procesar información, para formarnos opiniones, ideas y juicios acerca de todo nuestro mundo y todas nuestras personas. Es normal que se cometan errores, es lógico sentir esa presión que, finalmente, nos hace desear paz, calma, tranquilidad, sosiego. No admiro a estas personas que se retiran para siempre a lugares donde se vive a mucha menor velocidad y donde se manejan menos variables. Uno no solo es complejo, sino que, además, me vanaglorio de serlo. En mi caso, necesito ciertos niveles de estrés para sentirme bien. Sin embargo, la común desconexión con la naturaleza nos empuja, al menos, en determinadas épocas del año, a la búsqueda de esa calma de espíritu. Es como que llega un momento en que necesitas mirar al cielo para contemplar las estrellas y darte cuenta de lo insignificantes que somos en el contexto del universo que, a su vez, se mueve manejando tiempos muy diferentes a los nuestros, o contemplar la línea del horizonte medio fundida con el mar para hacer que reparemos en los distintos tonos de azules que pueden existir, o fijarnos en cómo el sol se difumina por efecto de la atmósfera y nos ofrece tonos que van desde el amarillo hasta el rojo, o recrearnos en la fortaleza de la naturaleza que es capaz de crear vida en las condiciones más variadas y cubrir de verde incluso las piedras, o asomarnos a un acantilado o un mirador y dejarnos acariciar por el viento.

   Llega un momento en que necesitamos levantar el pie del acelerador y emplear el tiempo y nuestros sentidos en conversaciones sin prisas, en juegos sin pretensiones, en risas sin sentido o en escritos sobre la paz. Recrearnos en la soledad buscada con la única compañía de la música, de un libro o de la simple observación, desde “la barrera” de la terraza de un bar, del comportamiento humano.

   La paz implica que casi todo puede esperar, que una sonrisa lo repara prácticamente todo, que dos no pelean si uno no quiere, que si te sientes atacado aquí, te vas para allá, que no tienes que entenderlo todo, que importa lo que importa y lo demás importa menos. La paz supone que debes permitir que los demás piensen lo que quieran y como quieran, aunque no te guste, ni te parezca lógico, ni lo consideres justo. Supone aceptar que las personas somos muy distintas y, además, cambiantes. La paz significa tratar de empatizar con los demás y en caso de que ello suponga renunciar a la paz, alejarse de aquello que la altera. La paz es sagrada, y más en estos tiempos. Se obtiene alimentando, mimando y amando nuestra mente, nuestra esencia, teniendo claro quiénes somos y quiénes queremos ser, demostrándolo a diario con nuestras actitudes y con nuestras acciones. Para estar en paz se hace necesario que seamos “auténticos”, es decir, que exista una coherencia entre lo que pensamos, lo que decimos y lo que hacemos.

Fdo. Diego Bueno

domingo, 17 de enero de 2021

HABLEMOS DE POR QUÉ HAY QUE CERRAR LOS BARES... POR FIN!!

 


Últimamente veo publicaciones en redes sociales haciendo referencia a lo injusto que es cerrar bares o limitar su horario en comparación con otro tipo de comercios.

Esto que voy a decir no debería hacer falta decirlo a poco que el personal tuviera un poquito de sentido común. No me creo que sea por desinformación porque a estas alturas de pandemia, quienes no estén informados es porque no quieren o no les interesa.

Los bares hay que cerrarlos o restringir más sus horarios porque, evidentemente, cuando comemos y bebemos no usamos la mascarilla.

Hay que cerrarlos porque es un lugar al que no vamos solo a beber y comer, sino que para todos es un lugar del alterne, un lugar de relaciones sociales. Justamente lo que no debemos tener. Relaciones sociales.

Hay que cerrarlos porque en un bar no ocurre como en otros comercios, donde te cruzas con personas (todo el mundo con mascarilla) sino que, en el bar, permaneces mucho tiempo junto a personas de otras unidades familiares.

Y hay que cerrar los bares porque está más que demostrado que el consumo de alcohol hace que relajemos nuestra atención y descuidemos las medidas de seguridad anti-covid.

De nada sirve que se limpien mesas y sillas ante todo esto que acabo de decir, cojones!

Lógicamente es una ruina para la mayoría de bares y eso no es bueno para nadie (sobre todo para los trabajadores, que para colmo, están mal pagados y explotados, con contratos de trabajo precarios y un número de horas trabajadas siempre mucho mayor que las firmadas en contrato.

Me encantan los bares como al que más, los echo de menos como el que más, pero... es evidente (todos lo estamos viendo) que son focos de contagios y ante todo debe primar la salud

Fdo. Diego Bueno

martes, 12 de enero de 2021

HABLEMOS DE LA INCERTIDUMBRE... POR FIN!!

 



Trabajo, amor, salud, dinero…

Todos aspiramos a tener todo eso y a sentirnos seguros. Es algo de lo más humano. Sin embargo, a lo largo de la vida, siempre habrá algunos de esos parámetros (o incluso todos) que no tengamos lo suficientemente claros o a nuestro gusto. Simplemente es imposible que todo esté bien siempre. Ya que los cambios son intrínsecos e inevitables, enfoquémoslos hacia nuestro beneficio interior.

Generalmente prestamos más atención a lo que nos falta que a lo que tenemos. Prestamos más atención a lo que deseamos conseguir que a lo que ya hemos conseguido. Craso error, porque pasamos de sentirnos agradecidos y, por tanto, felices y plenos, a instalarnos en la queja y por consiguiente, a sentirnos desdichados e incluso frustrados o incompletos.

Muchas personas, para combatir la incertidumbre, se ponen en manos de dioses y religiones basadas en la fe, o lo que es lo mismo, en encontrar certezas sin una base racional y empírica. Otras personas recurren a “adivinos”, echadores de cartas y demás aprovechados. Todos ellos saben muy bien que la certidumbre es una necesidad humana. Sin embargo, siento decirte que los dioses son creados a imagen y semejanza de las necesidades humanas y no al revés y que los “adivinos” y los mesías se aprovechan del conjunto formado por tus carencias y tus necesidades.

Quiero hacer hincapié en el término “carencias” para aclarar que no lo menciono en tono peyorativo ni mucho menos. La educación recibida, la falta de tratamiento de la inteligencia emocional en los currículos escolares, en el entorno socio-económico o en la propia moral social imperante, delimitan y asfixian nuestra capacidad para desarrollar herramientas que nos permitan, primero, aceptar que la incertidumbre es intrínseca a la propia existencia y segundo, que hay formas de conseguir que no nos convirtamos en náufragos a la deriva en un mar de miedos, porque una de las principales consecuencias de no aceptar la incertidumbre son los miedos y, como consecuencia, la parálisis que implican.

Asimismo, la incertidumbre mezclada con la necesidad de seguridad, suele conllevar una búsqueda, a veces obsesiva, de esa seguridad deseada. Tal deseo insatisfecho es sinónimo de frustración, de ansiedad, de queja y de sufrimiento.

Incertidumbre= miedos= parálisis= no crecimiento= infelicidad

Incertidumbre= búsqueda de certidumbre= frustración, = desesperanza= infelicidad

Una vez que nuestras necesidades básicas para la subsistencia (techo, agua, comida…) están cubiertas, todo lo demás es susceptible de ser interpretado subjetivamente, es decir, podemos centrarnos en agradecer lo que poseemos o, en cambio, añorar y quejarnos de lo que nos falta. No se trata de convertirnos en conformistas, sino más bien de buscar un equilibrio entre la mejora constante y a la vez no dejar de lado la autocomplacencia por lo que hemos conseguido, porque los objetivos y los bienes materiales, para que puedan ser valorados en su justa medida, han de ser conseguidos. Estamos inmersos en una sociedad en la que, para obtener beneficio económico con la venta de productos, se crean necesidades ficticias a cada minuto. Bien, pues esa misma filosofía, sin apenas darnos cuenta, se aplica también a las necesidades no tangibles (afecto, compañía, muestras de cariño o admiración, amor, sexo, necesidad de ser entendidos y aceptados…), es decir, a veces, creamos necesidades innecesarias.

El nivel de incertidumbre aceptado, tiene que ver con los logros, con la magnitud de los objetivos fijados, con la autoestima, con la voluntad, la firmeza, la constancia y la tenacidad de nuestro esfuerzo y nuestras convicciones, en definitiva, tiene que ver con lo que somos , con cómo somos capaces de ver el mundo desde una perspectiva positivista, con nuestra resiliencia, con nuestra capacidad para emocionarnos o apasionarnos, con nuestra tolerancia para con nosotros mismos, con nuestra capacidad para comunicarnos, de interrelacionarnos, de abrir nuestros corazones, de empatizar, de ayudar y hacer el bien. Resumiendo, tiene que ver con nuestra inteligencia emocional. Todo eso, como decía, no solo es trabajable y mejorable en cualquier momento, sino que debería ser tenido en cuenta y estimulado desde la primera bocanada de aire, en las familias, en los centros educativos, por las administraciones y hasta en la moral social, sin dejar de lado, obviamente, la responsabilidad individual a la que hay que apelar en cualquier momento de nuestra existencia.

Se trata de construir nuestro propio bucle en el que el patrón a seguir sea:

Me conozco (virtudes y defectos) → me esfuerzo para mejorar → mejoro → me acepto → me quiero → me siento pleno, seguro y con fuerzas para afrontar la incertidumbre → la asumo.

Paradójicamente, la incertidumbre es de las pocas certezas que tenemos. Aceptarla requiere de esfuerzo y constancia, pero el premio es descomprimirnos y consiste en librarnos de miedos infundados y frustraciones innecesarias que empobrecen nuestra vida. Nuestra única vida mientras no se demuestre lo contrario. Merece la pena, sin duda.

Fdo. Diego Bueno


viernes, 25 de diciembre de 2020

HABLEMOS DEL NEOLIBERALISMO… POR FIN!!

 



   El neoliberalismo, aunque basado en la supremacía del poder económico, no se limita únicamente a la adoración del mercado como forma política, sino que implica desajustes, injusticias y, de forma sutil, renuncia a la resistencia. Es por ese motivo que cuenta con el apoyo y beneplácito de conservadores, reaccionarios y tradicionalistas.

   Desde un punto de vista educativo y pedagógico, trata de eliminar el pensamiento crítico y la pedagogía crítica. Cualquier pensamiento crítico o simplemente divergente, será calificado como subversivo desde esta óptica que, por desgracia para la cultura, la creatividad, la empatía o la conciencia social, impera a día de hoy en nuestra sociedad.

   En la actualidad, esa sutileza a la que hacía referencia, toma forma desde varios frentes distintos y, sin embargo, comunes entre toda la derecha:

-          Criminalización de la juventud. Sabedores de la fuerza opositora que, históricamente, ha ejercido la gente joven en contraposición al poder injusto establecido, trata de tirar por tierra, mediante la creación de una moral conservadora, cualquier actitud irreverente, nueva, progresista o disruptiva. De esta moral nacen frases como “Lo de antes era mejor”, “la gente joven a día de hoy no respeta”, “Esos niñatos”, “Se ha perdido el sentido ético” “Los jóvenes no trabajan ni quieren trabajar” “yo a tu edad…” etc.

-          Todo está permitido en post de la seguridad. Saben que el miedo es una gran arma de destrucción del pensamiento crítico así que aluden constantemente al miedo con objeto de paralizar cualquier forma de pensamiento cargado de humanidad, compasión y empatía hacia el que es distinto. De esta manera nacen obsesiones sin fundamento, pero con un alto poder de sugestión, basadas en el miedo, tales como el miedo a los okupas (nadie quiere que ocupen su casa), el miedo a los extranjeros pobres (no queremos que nos quiten el empleo), el “todos sentados en clase, callados, homogeneizados, “buenos alumnos” y respetando la autoridad del profesor (Basado en el miedo a que los jóvenes nos quiten el poder en el aula). Ejércitos y policías grandes, avanzados y enaltecidos (no sea que nos ataquen) etc.

-          Definición personal a través de mercancías. “Tanto tienes, tanto vales” así que, si quieres valer mucho, debes tener mucho. Ropa de marca, ir a “la última”, empleo de la coletilla de moda, ostentación y, como poco, conformismo con las baratijas que nos distraen de lo esencial (baratijas en forma de Smart phones, de debates en torno a la prensa del corazón, de recetas de cocina, videojuegos, deportes de masas o series de Netflix. El objetivo es la distracción del personal para que no repare en lo que verdaderamente importa a nivel social. Al mismo tiempo se fomenta el individualismo como forma de eliminación de esa conciencia social.

-          La caridad como forma de contrapeso para saneamiento y sanación de la conciencia individual. Dado que el neoliberalismo aboga por la reducción del Estado y la no intervención de este para la búsqueda de justicia social, equidad e igualdad de oportunidades, el ejercicio de la caridad suele ser habitual en los neoliberales ya que esta es ejercida desde arriba, de forma individual y por decisión propia, con lo cual queda injustificada la intervención del estado en el bienestar y justicia ciudadana. “Que cada palo aguante su vela”, suelen pensar, eso sí, sin decirlo abiertamente, sabedores de que se trata de un pensamiento políticamente incorrecto. De esta forma, los problemas de discriminación hacia los colectivos más vulnerables, pasan a ser problemas individuales que han de ser afrontados de forma individual, con lo cual el individuo afectado queda fuera de esa moral imperante salvo ocultación o enmascaramiento del problema, de ahí que suela deducirse que las sociedades neoliberales son hipócritas por naturaleza. Hablamos de colectivos tales como mujeres víctimas de acoso o maltrato, enfermos terminales o con enfermedades “poco éticas” como el alcoholismo, prostitutas, homosexuales, personas con discapacidad, artistas transgresores e incluso personas que piensan de forma distinta.

-          Economía y empleo. Cualquier acción está justificada si, supuestamente, mejora la economía o crea empleo. Sueldos bajos porque eso mejora a las empresas que crean empleo, poca conciencia ecológica en post de la economía, la industria armamentística crea empleo, hay que mantener y fomentar tradiciones arcaicas, desfasadas y crueles como “la fiesta” de los toros porque crean empleo y generan ingresos. Hay miles de ejemplos, pero lo cierto es que los mensajes simples calan entre la ciudadanía falta de pensamiento crítico y de análisis de las realidades sin pararse a pensar que quizás esos mensajes sean falsos o que existen otras alternativas más éticas, responsables, justas y sociales. Lo cierto es que, por una lógica aplastante, a nadie beneficia más el hecho de que haya mucho desempleo, que a los neoliberales, cuyas sociedades se caracterizan por la enorme y cada vez mayor distancia social entre quienes tienen menos y quienes poseen más riqueza.

-          Religión. Íntimamente ligado al catolicismo, el neoliberalismo tiene la posibilidad de redimirse de sus pecados que, curiosamente, atentan contra los preceptos básicos del cristianismo en sus orígenes. No es de extrañar que una religión basada en la tradición y el poder de la institución, abrace con felicidad los preceptos neoliberales. A final de cuentas se trata de establecer una “casta” a la cual, si perteneces, obtienes recompensa y reconocimiento social. Una casta que aboga por la caridad como forma de hacer “el bien” y por su presencia forzosa en los ámbitos de mayor relevancia del estado (educación, ejército, política, monarquía y antiguamente, incluso sanidad).

 

Fdo. Diego Bueno

miércoles, 9 de diciembre de 2020

HABLEMOS DE LA DESEADA EXTINCIÓN DEL CUERPO DE PROFESORES TÉCNICOS DE FORMACIÓN PROFESIONAL EN EL SISTEMA EDUCATIVO... POR FIN!!

 

Un título universitario no es comparable a un título de Formación Profesional de grado superior, pero no porque uno sea mejor que el otro. Simplemente son distintos y por suerte hasta ahora, complementarios. Digo “hasta ahora” porque la nueva ley de educación (conocida como “ley Celaa”) habla, literalmente, de extinguir el cuerpo de profesores técnicos de formación profesional.

Si bien otros aspectos de la nueva ley han tenido trascendencia en los medios de comunicación y en redes sociales, y han sido objeto de distintas fake news con sus correspondientes desmentidos (como los bulos de que iban a querer cerrar los centros de educación especial o de que el castellano ya no iba a ser obligatorio en Cataluña), este verdadero atraco (este sí) contra la dignidad y calidad de la Formación Profesional ha pasado completamente desapercibido en un intento de “colar” forma sutil y por la puerta trasera una medida a todas luces injusta, nada efectiva y que atenta contra la calidad de la educación en Formación Profesional, demostrando un total sometimiento a las exigencias empresariales, fomentando la precariedad en el empleo y, lo que es peor, bajando notablemente la calidad de una enseñanza que, en los “países civilizados”, camina, justamente hacia la dirección contraria.

Apostar por la extinción del cuerpo de profesores técnicos de Formación Profesional no es más que apostar por la no complementariedad de dos tipos de profesionales de la educación cuya suma de conocimientos, destrezas y metodologías pedagógicas basadas en el “saber hacer” y el “aprender haciendo” aportan calidad a la educación, máxime si hablamos de Formación Profesional.

El hecho de no haber empleado unos años en la obtención de un título universitario, implica generalmente, que ese profesional ha empleado ese tiempo en trabajar en empresas de su sector y todos sabemos que para referenciar constantemente a nuestro alumnado acerca de cómo es el trabajo en las empresas, no hay nada mejor que haber trabajado en ellas.

¿Qué tipo de profesorado querrías para tu hijo/a si se convirtiera en alumno/a de formación profesional?

Lógicamente querrías un equipo educativo conformado por profesionales de la educación que aportaran conocimientos metodológicos, conocimientos conceptuales y conocimientos actitudinales, bien, pues todo eso se convierte en un imposible si ese equipo educativo no está conformado por un profesorado que, aplicando metodologías pedagógicas basadas en la transmisión de conocimientos, procedimientos y actitudes, no incluyera en el proceso “enseñanza-aprendizaje” las continuas referencias al desempeño del trabajo en las empresas del sector o el “Aprender haciendo”.

En cualquier tratado de pedagogía moderna se contempla como necesaria la adquisición de destrezas en el desarrollo del trabajo, pero también la necesidad de interrelacionar los conocimientos teóricos con la implementación de dichos conocimientos.

Si vamos aún más lejos, es justo mencionar que los profesionales de la educación no dejamos de aprender en ningún momento, como corresponde a la necesidad de ofrecer a nuestro alumnado una formación de calidad, por eso nos encontramos con compañeros titulados universitarios que, ya ejerciendo como profesores, aprenden a llevar a la práctica sus conocimientos teóricos, a conocer cómo es la realidad del trabajo en las empresas, así como a adquirir destrezas y habilidades metodológicas. De la misma forma, los profesores técnicos estudiamos un grado universitario y/o realizamos cursos para adquirir conocimientos teóricos que completen y complementen nuestra formación metodológica.

De toda esa mezcla es de donde emana la riqueza correspondiente a las distintas aportaciones y, por tanto, la calidad en la educación. Es por todo eso que la decisión de este Ministerio de Educación, de considerar a los profesores técnicos como “cuerpo a extinguir”, no solo empobrecería la calidad y el prestigio de la Formación Profesional, sino que se trata de una medida injusta y sin sentido impropia de un gobierno que dice llamarse “progresista”. Pero es que yendo todavía más lejos y viendo ciertos planteamientos que acechan a la Formación Profesional (que como etapa educativa que es, debe velar por la igualdad, la equidad y el derecho de todo el alumnado a una educación/formación de calidad, gratuita y en igualdad de condiciones) atisbo en el horizonte intereses ocultos para la mayoría de los ciudadanos, de ahí la importancia de difundir nuestras reivindicaciones.

Dichos intereses ocultos no son más que otra forma más de enmascarar lo que llevan años pretendiendo las organizaciones empresariales con el fin de obtener aun más beneficios a costa de los trabajadores y el alumnado.

Teniendo en cuenta este planteamiento, yo me pregunto.

-          ¿Querrán eliminar el cuerpo de profesores técnicos para que las prácticas del alumnado se desarrollen íntegramente en las empresas? (algo impensable en nuestro contexto dado el pobre tejido empresarial, la escasa oferta de empleo y la poca conciencia empresarial)

-          ¿Querrán que, forzosa e inevitablemente, haya que apostar por la formación dual con el consiguiente beneficio únicamente para las empresas ya que se ahorrarían mano de obra (o sea, aún más desempleo) debido a que al alumnado no tendría que ser remunerado como un trabajador?

-          ¿Querrán ahorrarse el coste de la obligatoriedad que supone el tener que formar a sus trabajadores?

-          ¿Querrá eso decir que los formadores de las empresas ejercerán una labor educativa sobre el alumnado a pesar de no poseer conocimientos pedagógicos, a pesar de estar instruidos, únicamente, en unas determinadas especialidades, a pesar de no haber tenido que superar unas duras oposiciones y a pesar de no aportar la imparcialidad intrínseca a un funcionario del Estado?

-          ¿Es una forma de ahorrar inversión en educación para no tener que dotar a los centros de recursos y dejar en manos de la empresa de turno (con sus intereses y limitaciones particulares) la puesta en disposición de dichos recursos?

-          ¿Es una forma de favorecer aun más la educación privada con el pretexto de que ellas sí que apuestan por la formación dual (es decir, sin profesores técnicos, con lo cual se ahorran inversión en talleres y equipos) y mediante mensajes engañosos convencer a la ciudadanía de que ese es el camino hacia una educación de calidad?

-          ¿Es, en definitiva, una forma de seguir desmantelando la educación pública con todo lo que eso supone para un país?

Es descorazonador ver cómo, incluso los gobiernos progresistas (incluidas las administraciones regionales, provinciales y locales) se pliegan ante los intereses egoístas y desmedidos del sector empresarial, dañando sin el menor remordimiento, como en este caso tan flagrante, incluso la calidad de la educación de todo un país.

Piensen y saquen conclusiones.

Los profesores técnicos tenemos claros estos planteamientos y es por eso que estamos en lucha constante por defender, no solo nuestros derechos, sino los derechos de nuestro alumnado y, en definitiva, la calidad de la educación que como es obvio, pasa por la complementariedad y enriquecimiento que ofrece un profesorado variado, versátil y en constante mejora.

Fdo. Diego Bueno. P.T.F.P. en el IES El Arenal de Dos Hermanas (Sevilla)



sábado, 14 de noviembre de 2020

HABLEMOS DE “LA PAGUITA” … POR FIN!!

 En plena ola de crispación y polarización, fenómeno que, como todos sabemos, no es exclusivo de los Estados Unidos de América, observo comportamientos en forma de opiniones por parte de gente (de demasiada gente) a la que, básicamente les molesta la felicidad de quienes son más pobres que ellos.

Hacen gala de una aporofobia que me resulta repugnante, cuanto menos.

Hablan en tono despectivo y por supuesto peyorativo, de “las paguitas”. Hablan de quienes, según dicen, cobran “paguitas” sin dar golpe. Básicamente lo que les molesta es que personas que sobreviven con 400 euros al mes, puedan ser felices y tener buen aspecto. Justo y casualmente, esa felicidad que ellos no poseen por falta de agradecimiento, por no valorar lo que poseen. Viene a ser como desear que todas mis amistades engorden ya que yo no puedo adelgazar.

Si ven una imagen de una persona que sobrevive con 400 euros al mes, con la tez demacrada, con gesto apenado y compungido, malvestida, semblante serio, mirada baja y aspecto de pobre, entonces está justificado que cobre esa paga. ¡Pobrecito!, dirán. En cambio, si ven a esa misma persona, con buen porte, feliz, semblante alegre, incluso con risa, limpia y bien vestida, aunque sea con ropa del Primark, sobreviviendo con los mismo 400 euros, entonces ese es un aprovechado que vive sin trabajar a cargo del estado. ¡un caradura!, dirán.

Este tipo de sentenciadores se caracterizan por una enorme falta de altura de miras y empatía. Básicamente les molesta la felicidad del pobre y en vez de hacer autocrítica y replantearse por qué no son felices ellos a pesar de disponer de muchos más recursos o pararse a analizar qué relación existe entre las posesiones y la felicidad, lo que hacen es intentar pisotear, no ya al pobre (a este lo alimentan con la caridad que tapa sus endebles conciencias éticas), sino al pobre feliz.

Se escudan en que trabajan mucho para justificar su infelicidad, como si cambiar pañales a personas mayores o vender pañuelitos en un semáforo, por ejemplo, no fuera trabajar mucho.

Yo no niego el esfuerzo de nadie. Por supuesto que hay gente que trabaja y que merece más o, al menos, no merece menos. La asertividad es una cualidad que implica respeto hacia el prójimo independientemente de que uno reclame sus derechos. El neoliberalismo implica individualismo, falta de asertividad y, por tanto, falta de solidaridad.

A mi entender, el estado, ante todo, debe garantizar que no se vulneren derechos fundamentales de ninguna persona. A partir de ahí empecemos a hablar. Evidentemente no siempre lo consigue, pero su obligación es intentarlo, articular leyes que tiendan a erradicar la pobreza que, por cierto, no ha aumentado como consecuencia de las políticas desarrolladas por este gobierno, sino por la pandemia que padecemos (tener que explicar esto a algunas personas es agotador por lo obvio) de la misma forma que hay gente que se aprovecha de esa premisa fundamental (plasmada clarísimamente en nuestra constitución, por cierto) para “vivir” sin trabajar pudiendo hacerlo. Criticar y reclamar que el estado cumpla con esa premisa y vele porque no haya “aprovechados” es nuestra obligación como ciudadanos, pero de ahí a convertirnos en monstruos hay un abismo.

Claro que existe una responsabilidad individual en las personas.

Claro que hay personas que han hecho de su vida lo que no querían, precisamente haciendo lo que les parecía.

Claro que hay personas que se han buscado la situación que viven actualmente y ahora pagan su precio.

Pero igualmente, también es evidente que existe una responsabilidad por parte del conjunto de la sociedad para que no se favorezca la diferencia de clases y por tanto la exclusión, la marginalidad, la desigualdad de oportunidades o el abandono.

Todo empieza, todo pasa, todo continúa y todo termina con la educación.

Que cada cual haga de su existencia lo que pueda o considere, pero los derechos fundamentales deben ser tan invulnerables como garantizados por un estado moderno y justo, incluido el derecho a ser felices. Las personas con pocos recursos ya pagan el precio de vivir en la pobreza y/o en la ignorancia. Allá cada cual, con su conciencia y sus actitudes, pero la educación debe ser creadora de una moral que fomente la cohesión, la igualdad, la justicia social o la compasión. Valores tan universales como humanos.

Entre la bondad, la justicia y la caridad, me quedo con la bondad porque la caridad, aunque denote bondad, se ejerce desde arriba y, por tanto, implica injusticia, la justicia es un valor superior, aunque por desgracia, subjetivo y temporal. Sin embargo, sin bondad es imposible tanto la justicia como la caridad, eso sí… supone cierta renuncia al pensamiento individual en favor del prójimo (o lo que es lo mismo, menos egoísmo y egocentrismo)

Es lo que tiene vivir en sociedad y en libertad, que implica responsabilidad y mayores dosis de bondad para que todos, podamos aspirar a la felicidad con todos los derechos fundamentales garantizados.

A los partidos de derechas que, se caracterizan todos por criticar las “paguitas”, les diré que esos, los pobres (pobres por muy felices que a veces se les vea), también son sus compatriotas y si critican el voto comprado, les invito a que elaboren leyes justas. Es la mejor forma de vender votos.

Fdo. Diego Bueno

HABLEMOS DE LOS VOTANTES DE VOX… ¡POR FIN!

  Yo recuerdo que desde siempre, buena parte del cine se ha caracterizado (independientemente del argumento o la temática) por delimitar sin...