De pequeños
todo parece luminoso y sencillo (eso sí, siempre que esa infancia sea vista
desde la lejanía de la madurez, claro está). Es como si susurráramos un “Here Comes the Sun” con la
inocencia de quien empieza a descubrir el mundo, sintiendo que el sol siempre
estará ahí para calentar cualquier invierno así como para iluminar nuestra
primera “Strawberry Fields
Forever”, ese lugar de juegos donde nada es real ni hay de qué preocuparse.
Es el refugio donde soñamos dentro de un “Yellow Submarine” y nos resguardamos en la calidez
de “The Cavern”. Y es también el aprendizaje temprano de que todos contamos y
sumamos en la diversidad. Algo así como ese corro de niños y niñas donde
cantamos “All Together Now”
para saber, desde los primeros años, que la verdadera belleza del mundo reside
en la inclusión de cada ser humano, sin importar su condición, su color o sus
distintas capacidades.
Luego
llega la adolescencia, ese “Revolution”
interno lleno de cambios, dudas y descubrimientos impulsados por el “Twist and Shout”. Es un tiempo
para aprender a caminar solos, donde se mezcla un grito de “Help!” con la intensidad de un “A Hard Day’s Night”. Una etapa
de impaciencias donde esperamos con ansias cualquier señal del mundo o esa
carta deseada al grito de “Please
Mr. Postman”, mientras sentimos el deseo irrefrenable de sacar un “Ticket to Ride” para iniciar
nuestro propio viaje de independencia, esperando con emoción a que llegue el
mañana con la inquietud del “Tomorrow
Never Knows”.
Pronto
notamos la brevedad del tiempo y la huella de lo que guardamos “In My Life”. La vida avanza y
hay etapas que se alejan “For No
One”, dejándonos la enseñanza filosófica de “Within You Without You” y que, básicamente,
consiste en comprender que todo fluye y que las respuestas esenciales residen
en nuestro interior.
Así,
la vida nos adentra en su verdadero camino: “The Long and Winding Road”, una ruta llena de curvas
y vaivenes donde por primera vez conocemos la ilusión del primer amor y nos
llega la intensa certeza de que “She
Loves You”, atrapados por ese “Something” indescriptible en su mirada o en sus
gestos que nos cambia la vida para siempre.
Con
los años asumimos nuestra labor en el mundo y la pasión por lo que hacemos: esa
positiva sensación de cansancio al volver a casa sabiendo que el día ha servido
para algo, sintiéndonos a gusto con nuestro esfuerzo, como en “I Feel Fine”. El trabajo cobra
todo su sentido cuando se vuelve entrega sincera, cuando damos lo mejor de
nosotros mismos a los demás “From
Me to You”.
Y
en algún momento llegan los hijos, y con su llegada la vida vuelve a
reescribirse desde cero. Es como si el mundo no hubiera tenido música real “Till There Was You” hasta
ahora. En la maravillosa tarea de criar, cuidar y educar, construimos para
ellos un refugio cálido y seguro, un pequeño “Octopus's Garden” de protección, paciencia y juego
donde enseñarles que la herramienta más poderosa para convivir e integrarse es
siempre “The Word”, la
empatía y el respeto profundo hacia los demás.
Llegan,
igualmente, los giros imprevistos. Un día todo está en su sitio y al siguiente
nos encontramos atrapados en “Helter
Skelter”, un torbellino de pérdidas, decepciones y decisiones que duelen.
Hay noches en las que nos sentimos como “Eleanor Rigby”, con la silla vacía al otro lado de
la mesa y la tristeza instalada en el pecho. Las personas desaparecen en la
misma medida que el dolor aparece sin avisar. Hay tristezas que no hacen ruido.
Se quedan contemplando el mundo, como “While My Guitar Gently Weeps”. Solo nos queda mirar
atrás y suspirar con nostalgia un “Yesterday”, recordando aquello que fue y que se
fue. Aquello que jamás volverá ni volverá a ser igual.
Hay
días en que nos encerramos en nuestro propio refugio para no enfrentar el mundo
(“I’m Only Sleeping”). Días
de persianas bajadas, de teléfono en silencio, a veces de postura fetal y otras
veces de hombros caídos devorados por la rutina como en “A Day in the Life”. Y un día
cualquiera nos venimos abajo, “I’m
Down”, sin saber bien por qué. Mientras todo se mueve, algo en nosotros
sigue intacto, “Across the
Universe”. Sin embargo, en medio de la tormenta, la propia existencia
también nos enseña la resignación y la aceptación como en “Let It Be”. Ante lo
inevitable, la sabiduría más pura reside en respirar hondo y encontrar la calma
de “Julia” o de la querida “Dear Prudence” con sus idas y
venidas siempre a destiempo. Que sea lo que tenga que ser. Y cuando el ruido
del entorno o la inquietud amenacen con paralizarnos, adoptar esa alegre
filosofía de “Ob-La-Di,
Ob-La-Da” para no engancharnos a lo que nos hace daño y recordar que, pase
lo que pase, la vida siempre continúa y se rearma entre los sinsabores.
En
los malos momentos siempre aparece la empatía de nuestra pareja y la amistad
profunda de los buenos amigos/as. Descubrimos que nadie está destinado a cruzar
el desierto en soledad y que siempre es posible salir adelante “With a Little Help from My
Friends”. Caminamos de la mano en “Come Together”, nos decimos “Any Time at All” para recordar
que siempre estaremos ahí. Recorremos el camino juntos como en “Two of Us”. Volvemos a valorar
los gestos cotidianos con un sencillo “I Want to Hold Your Hand” y nos conectamos con la
belleza de un nuevo amanecer (“Good
Morning Good Morning”), porque el amor no requiere grandes artificios ni
respuestas complejas: “All You
Need Is Love”.
Los
años van pasando y a medida que sumamos experiencias y cicatrices, vemos que la
vida no es una línea recta, sino un mapa diverso y multicolor, un “Magical Mystery Tour” que nos
invita a seguir explorando. Nos llena de sorpresas, de reencuentros y momentos
imprevistos, de decisiones trascendentales que hay que tomar al cruzar el paso
de peatones de la vida como en la emblemática portada de “Abbey Road”, sin
mirar atrás. En esa trayectoria soltamos viejos lastres gritando “Get Back” para recuperar
nuestra propia esencia y volvemos a mirar al horizonte atravesando el túnel en “Long, Long, Long” hasta
encontrar la paz de “Sun King”.
Nos da la certeza de que siempre hay un nuevo día esperándonos como en “Free as a Bird” y nos enseña
que cada caída es solo el impulso necesario para alzarnos de nuevo como en “Blackbird”. Incluso cuando el
peso de los años nos haga contemplar la vejez con un tierno “When I'm Sixty-Four”,
descubriremos que cada paso ha valido la pena.
Al
final, cuando contemplamos el camino recorrido con la perspectiva del tiempo,
nos detenemos a repasar cada escena entrañable de nuestra memoria como en “Penny Lane” (cada cual tiene
su calle, su barrio y su ciudad) y a evocar el afecto incondicional de quienes
siempre han estado ahí en “I
Will”. Las dudas se disipan y la luz vence a las sombras tras la dulzura de
“Golden Slumbers” y el
esfuerzo de “Carry That Weight”.
Y, pese a los contratiempos, es posible despedirse de los viejos días con un
optimista “Hello, Goodbye”,
sabiendo que hemos dejado huella. Es entonces cuando entendemos que el Amor con
mayúsculas ha sido nuestro auténtico manual de instrucciones, el faro que guía
nuestras vidas hacia la felicidad (el amor a la pareja, a los hijos, a la
música, a la vocación y a la propia existencia); la ley fundamental que rige
nuestras emociones y nuestras relaciones humanas en “The End”.
La
suma de todo lo vivido se reduce a esa verdad eterna de que el amor que recibes
es siempre igual al amor que das. Y de que en el amor se da la curiosa paradoja
de que cuanto más das… ¡más tienes!
Fdo.
Diego Bueno Linero
Os paso la lista completa de las
cincuenta y cuatro a canciones de The Beatles mencionadas en mi artículo,
ordenadas según van apareciendo en el escrito y con su correspondiente enlace a
YouTube por si sentís curiosidad por escuchar las que no conozcáis.
1. Here Comes the Sun –
2. Strawberry Fields
Forever –
3.
Yellow Submarine –
4. All Together Now –
5.
Revolution –
6. Twist and Shout –
7.
Help! –
8. A Hard Day's Night –
9.
Please Mr. Postman –
10. Ticket to Ride –
11. Tomorrow Never Knows –
12. In My Life –
13. For No One –
14. Within You Without
You –
15. The Long and Winding
Road –
16. She Loves You –
17. Something –
18. I Feel Fine –
19. From Me to You –
20. Till There Was You –
21. Octopus's
Garden –
22. The Word –
23. Helter
Skelter –
24. Eleanor
Rigby –
25. While My Guitar
Gently Weeps –
26. Yesterday –
27. I'm Only Sleeping –
28. A Day in the Life –
29. I'm Down –
30. Across the
Universe –
31. Let It Be –
32. Julia –
33. Dear
Prudence –
34. Ob-La-Di,
Ob-La-Da –
35. With a Little Help
from My Friends –
36. Come
Together –
37. Any Time at All –
38. Two of Us –
39. I Want to Hold Your
Hand –
40. Good Morning Good
Morning –
41. All You Need Is Love –
42. Magical
Mystery Tour –
43. Get Back –
44. Long, Long, Long –
45. Sun King –
46. Free as a Bird –
47. Blackbird –
48. When I'm Sixty-Four –
49. Penny Lane –
50. I Will –
51. Golden
Slumbers –
52. Carry That Weight –
53. Hello,
Goodbye –
54. The End –
DIEGO BUENO LINERO -
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